Esta semana se publicó el anteproyecto de la ley que regulará el llamado “Estatuto del Becario”, una antigua promesa de la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, que supondrá nuevos costes y obligaciones para los pequeños negocios y los autónomos que quieran incorporar a alumnos en prácticas a sus plantillas.
Entre las novedades, destaca la compensación de los gastos de desplazamientos, alojamiento o manutención de los becarios, así como otras obligaciones relativas a los horarios. Además, la Inspección comenzará a controlar que las empresas no enmascaren una relación laboral -sujeta a un contrato de trabajo- con la incorporación de alumnos prácticas.
Asimismo, el anteproyecto establece un máximo de becarios que los negocios podrán contratar, en función de su tamaño. En el caso de las empresas con menos de 30 empleados, sólo podrán incorporar a tres estudiantes en prácticas. Por los que, además, deben cotizar desde el pasado 1 de enero.
Los abogados laboralistas consultados por este medio explicaron que el Estatuto del Becario incrementará los costes que tienen que asumir los negocios que incorporen a estudiantes. No obstante, el anteproyecto incluye una nueva bonificación en sus cotizaciones si deciden contratarlos como asalariados después de realizar las prácticas.
Nuevos costes para los autónomos y los negocios que contraten becarios
Como se recoge en el anteproyecto de ley del Estatuto de las personas en formación práctica no laboral en el ámbito de la empresa, sometido en este momento a audiencia pública, los autónomos y pequeños negocios que quieran incorporar becarios a sus empresas tendrán que asumir, tras su aprobación, nuevos costes por su contratación.
En concreto, deberán compensar los gastos “en los que la persona en formación práctica en la empresa incurra como consecuencia de esta, tales como gastos de desplazamiento, alojamiento o manutención”, siempre que no reciban una remuneración por realizar estas prácticas. Asimismo, el texto recoge que, en ningún caso las empresas podrán cobrar a los estudiantes por realizar las prácticas, una situación poco común, pero que se ha dado en algunos casos.
Todo, sumado a las cotizaciones que los negocios y los autónomos con becarios ya están obligados a pagar a la Seguridad Social por éstos desde el pasado 1 de enero. Se trata de una cuota que está bonificada al 95%, pero que supone un coste de unos 180 euros al año por cada estudiante en prácticas. O de 120 euros, si se trata de prácticas no remuneradas.
Aunque afecta a todos los sectores, Jaume Barcons, abogado laboralista de la gestoría Barcons, explicó a este diario que “los gastos de dietas y manutención normalmente están asociados a los estudiantes que realizan prácticas en hoteles o establecimiento del sector, a los cuales se paga el alojamiento cuando tienen que desplazarse y, al menos, una comida al día”.
La Inspección controlará los horarios y responsabilidades de los becarios
Asimismo, el texto busca aumentar el control sobre los llamados “falsos becarios”. Es decir, aquellos que son contratados como estudiantes en prácticas cuando en realidad desempeñan las funciones de un empleado más del negocio. Sobre este asunto, “se planificarán campañas específicas y se continuarán organizando acciones formativas dirigidas al personal con competencias inspectoras.”
Así, se delimitará claramente qué constituye una formación práctica no laboral de una relación laboral, y serán consideradas ilegales las prácticas que sustituyan las funciones de un empleado.
Respecto a los horarios, el anteproyecto del Estatuto del Becario prohíbe la realización de prácticas en horas nocturnas o a turnos, e impone un máximo de estudiantes según el tamaño del negocio. En el caso de los centros con menos de 30 asalariados, sólo se podrá contar con un máximo de tres becarios.
Sobre este asunto, Jaume Barcons consideró que “se trata de la puesta en marcha de campañas específicas por parte de la Inspección, aunque son aspectos que ya se estaban controlando antes. Por un lado, que los becarios realmente acudan al negocio para aprender y no para desempeñar un trabajo, así como que cumplan los horarios y condiciones establecidos.”
En este sentido, el anteproyecto de ley también recoge que, durante el desempeño de su actividad, los becarios puedan acceder a los mismos servicios que el resto de los empleados de la empresa, como podrían ser las zonas de descanso o las habilitadas para comer.
Nueva bonificación para contratar como asalariados a los alumnos en prácticas
Como contrapunto, el anteproyecto de ley incluye bonificaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social para los autónomos y los negocios que, una vez finalizado el periodo de prácticas formativas, decidan contratar como empleados a los becarios que ya hayan formado dentro de la empresa.
En concreto, siempre que el contrato sea indefinido, podrán aplicar una bonificación en la cotización de 138 euros al mes durante un periodo máximo de tres años. En caso de que la persona contratada tenga discapacidad, ésta podrá aplicarse durante toda la vigencia del contrato.
A pesar de que el texto del anteproyecto se encuentra en fase de audiencia pública, Jaume Barcons advirtió que su aprobación y posterior entrada en vigor es incierta. En algunos casos, “la tramitación de estas proposiciones, siempre que se aprueben, puede dilatarse durante meses”, concluyó.





