El 86% de las pymes españolas de hasta 499 empleados sufrió al menos un ciberataque en los últimos doce meses y sólo el 14% consiguió evitar un incidente. Son datos del último informe de la compañía de ciberseguridad Kaspersky, elaborado a partir de las respuestas de especialistas de seguridad informática de 18 países.
Los ataques tampoco se limitan a un único problema. Las empresas analizadas sufrieron una media de 3,2 tipos diferentes de incidentes durante el último año. El phishing – se suplanta la identidad de empresas, bancos u organismos públicos para robar datos- fue la amenaza más habitual entre las pymes españolas. Afectó al 27% de las compañías consultadas.
El estudio también señala varias carencias dentro de las propias empresas. El 30% de las pymes españolas identifica como problemas la falta de políticas de ciberseguridad suficientes, la escasa implicación de la dirección y la fatiga de los empleados ante el exceso de alertas.
El robo de datos mediante suplantación de identidad afecta al 27% de las pymes españolas
El phishing se mantiene como una de las principales vías de entrada de los ciberdelincuentes. El 27% de las pymes españolas consultadas sufrió este tipo de ataque. La cifra supera el 20% registrado entre las pymes del mismo segmento a nivel global.
Los ataques de malware masivo también afectan a una parte importante de las empresas. El 22% de las pymes españolas sufrió este tipo de incidentes. El mismo porcentaje registró fraudes relacionados con facturas o pagos y uso no autorizado de herramientas de administración.
Los empleados siguen siendo un punto débil para las empresas
El informe identifica otros riesgos que pueden comprometer la actividad de una pyme. El 20% de las empresas españolas sufrió ataques de compromiso del correo corporativo (BEC), incidentes contra la cadena de suministro, accesos remotos externos o actividades de espionaje.
Otro 17% sufrió brechas relacionadas con vulnerabilidades en herramientas de inteligencia artificial.

El comportamiento de los empleados también aparece entre los factores que aumentan el riesgo. El 30% de las pymes españolas señala la fatiga provocada por el exceso de alertas como una de sus principales carencias.
Además, un 22% apunta a la falta de conocimientos del personal de TI. El mismo porcentaje menciona el uso de software no autorizado, incluido el denominado Shadow AI, y los retrasos en instalar parches y actualizaciones.
Estos datos muestran que una empresa no necesita sufrir un ataque especialmente sofisticado para verse comprometida. Un correo fraudulento, una contraseña expuesta o una herramienta sin autorización pueden abrir la puerta a los ciberdelincuentes.
El 75% de las pymes españolas está aumentando su inversión en ciberseguridad
Las empresas están reaccionando ante este escenario. El 75% de las pymes españolas aumentó su presupuesto de ciberseguridad durante el último año. Otro 25% mantuvo su inversión. Ninguna de las empresas consultadas aseguró haberla reducido.
Una parte importante de este dinero se está destinando a proteger la nube y las infraestructuras híbridas. El 43% de las pymes que aumentaron su presupuesto dirigió recursos a esta área.
El trabajo remoto también concentra una parte de la inversión. Las empresas están reforzando la protección de los equipos y sistemas utilizados fuera de sus instalaciones.
El 37% aumentó los recursos destinados a sus equipos internos de TI y ciberseguridad. Otro 30% invirtió en formación de empleados. El mismo porcentaje apostó por soluciones avanzadas como plataformas XDR o SIEM.
Las pymes seguirán reforzando sus sistemas de seguridad
La tendencia puede continuar durante los próximos meses. El 65% de las pymes españolas prevé reforzar su función de seguridad informática durante el próximo año.
Maximiliano Allo, director de Custom IT, señaló que los ciberdelincuentes están utilizando cada vez más la inteligencia artificial para aumentar el volumen y la sofisticación de los ataques. También destaca la protección de las credenciales y la formación de los trabajadores no técnicos como elementos clave para reducir los riesgos.





