El Informe Económico 2024, presentado recientemente por la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), mostró que este sector, compuesto en un 96% por pequeñas y medianas empresas (pymes), ha perdido tejido en los últimos años, en tanto que las nuevas cargas regulatorias y fiscales plantean desafíos inquietantes

A pesar de que la FIAB valoró sus resultados de 2024 favorablemente, en este último año se han perdido 439 empresas alimentarias y casi 3.500 pymes se han visto obligadas a cerrar en poco más de cinco años. Sin embargo, las sociedades que han permanecido sumaron 10.200 nuevos trabajadores hasta alcanzar los 474.600 afiliados, sosteniendo desde esta perspectiva una visión des conjunto que permite cierto optimismo. 

Las micropymes, con menos de 10 empleados, fueron las que más sufrieron esta merma

Yendo más al detalle, las sociedades con menos de 10 asalariados fueron las que más sufrieron esta merma, corroborando que “las pequeñas empresas son muy vulnerables a contextos inestables de aumento de costes, junto con dificultades de acceso a la financiación”, según el informe de la FIAB. La consecuencia, como en tantos otros sectores de la economía española, es una reducción del tejido empresarial tradicional que está siendo sustituido por grandes compañías que ocupan su lugar. 

Desde una perspectiva temporal más amplia la destrucción de sociedades ha alcanzado cifras más preocupantes ya que se han perdido 3.444 pequeñas y medianas empresas desde 2018, pasando de las 31.340 hasta las 27.896 actuales. Casi 3.500 pymes que se han visto obligadas a cerrar a lo largo de estos últimos seis años.

Aún así, José Miguel Herrero, director general de FIAB resaltó que “la mejora de la producción y de la internacionalización ha permitido reducir el número de bajas”. Si bien no se ha podido evitar el fin de cientos de pequeñas empresas más vulnerables, por lo que Herreró hizo hincapié en que “la protección a la empresa pequeña es fundamental en este sector compuesto por un 96% de pymes y presente en el 70% de los municipios que conforman la mal llamada España Vaciada”.

En 2024 cerraron 439 negocios aunque aumentaron en producción y número de empleados.
En 2024 cerraron 439 negocios aunque aumentaron en producción y número de empleados.

A pesar de estos datos negativos, la producción de la industria de alimentación y bebidas ha vuelto a aumentar tímidamente (0,7%) hasta los 162.378 millones de euros tras decrecer en 2023. Se trata de un sector muy sensible a la demanda y a la internacionalización con 51.092 millones de euros en exportaciones, por lo que los procesos inflacionarios y la inestabilidad geopolítica han afectado mucho a estas empresas durante los últimos años. Con todo, desde la FIAB alertan del riesgo para las cadenas de suministro que suponen conflictos como el de Ucrania o el arancelario, con el aumento del proteccionismo a nivel global.

La burocracia se ha convertido en una carga muy pesada para negocios que no tienen ayuda

El sector atraviesa un panorama complejo ya que la burocracia se ha convertido en una carga muy pesada, especialmente para las pymes que cuentan con menos recursos para adaptarse a las nuevas regulaciones y exigencias. A esto se añaden aumentos de impuestos, como el gravamen a las bebidas azucaradas y edulcoradas que la Fiab consideró “regresivo” y que “afecta más a las clases bajas”, a los que hay que añadir el impuesto sobre envases de plástico no reutilizables, que ha incrementado los costes de producción y afectan la competitividad.

En el ámbito internacional, la amenaza de aranceles impulsada por Donald Trump en Estados Unidos, genera incertidumbre. Además, el informe señala debilidades en la demanda externa, especialmente en economías como Alemania, lo que impacta directamente en las exportaciones españolas. Pese a ello, el comercio exterior sigue empujando al alza los resultados gracias a subsectores como el cárnico, el pesquero, el de frutas y las hortalizas.

Existen distintos instrumentos financieros para pymes de alimentación y bebidas

Para contrarrestar las dificultades y potenciar la presencia global del sector, la FIAB, presentó el Catálogo de Instrumentos Financieros para la Internacionalización de la Industria de Alimentos y Bebidas 2025, con el objetivo añadido de posicionar la gastronomía como un valor cultural, fortaleciendo la marca España en todo el mundo. Este documento detalla herramientas diseñadas específicamente para las empresas alimentarias, con especial énfasis sobre las pymes. Entre los mecanismos destacados se encuentran:

  • CESCE: Ofrece seguros de crédito a la exportación y certificados de cobertura para mitigar riesgos comerciales y políticos en operaciones internacionales.
  • ICO: Proporciona líneas de financiación como la Línea ICO Exportadores para liquidez, la Línea ICO Internacional para inversiones en el exterior y la Línea ICO MRR, enfocada en proyectos de digitalización y sostenibilidad.
  • COFIDES: Facilita préstamos y capital riesgo para proyectos en mercados emergentes, apoyando la expansión en regiones de alto potencial.
  • SAECA: A través del Ministerio de Agricultura, ofrece líneas como SAECA Inversión a Circulante y Subvención de Avales, que reducen los costes de financiación para pymes alimentarias.
  • ENISA AgroInnpulso: Préstamos participativos para proyectos de transformación digital, como la implementación de tecnologías para mejorar la trazabilidad y la comercialización.
  • Programas ICEX: Iniciativas como el ICEX Hospitality Training Program, que forma a profesionales internacionales en gastronomía española, y el Restaurants From Spain Certification Program, que promueve productos españoles en restaurantes extranjeros.