La ministra de de Trabajo y vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, sorprendió este viernes con un inesperado acuerdo unilateral con los sindicatos, UGT y CCOO, para obligar a todos los negocios a reducir la jornada de sus empleados antes de diciembre de 2025. El pacto, que incluye también medidas para el control horario, no sólo ha dejado al margen a los empresarios -como ya se sabía desde hace tiempo- sino que parece que tampoco habría contado con el beneplácito de otras carteras del Ejecutivo.

En los últimos días, como han venido avanzado distintos medios, se habían intensificado las tensiones en el seno del Gobierno de coalición por esta medida: mientras que el Ministerio de Trabajo quería imponer su «promesa» de reducir la jornada laboral a 37,5 horas en 202 a cualquier precio, el ala socialista encabezada por el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, anunció en varios ocasiones su desacuerdo con los plazos. Y también con algunas cuestiones como la falta de ayudas y acompañamiento para que los pequeños negocios puedan adaptarse a estos sobrecostes.

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha optado finalmente por una jugada que nadie esperaba para acortar los tiempos e imponer cuanto antes su decisión de rebajar la jornada a 37,5 horas, no en 2026, como proponían sus socios de Gobierno, sino como tarde el 31 de diciembre de 2025. Es más, a expensas de ver el resultado final de la norma -que tendrá que pasar el filtro del Congreso- no se espera ni si quiera que se hayan incluido ayudas y medidas de apoyo a los autónomos y pequeños negocios por el sobrecoste «inasumible» que supondrá esta reducción de jornada.

De hecho, en una entrevista concedida a este diario, el propio Lorenzo Amor, presidente de ATA y vicepresidente de CEOE aseguró que esta medida disparará un 6,7% los costes de los negocios con empleados. Autónomos que, en muchos casos, tienen apenas dos o tres trabajadores y no pueden permitirse nuevos contratos para paliar esas horas que van a quedar descubiertas.

 

Díaz quiere que todos autónomos estén adaptados a la jornada de 37,5 horas en 2025 sin ayudas

Después de once meses de negociaciones para reducir la jornada laboral, finalmente este viernes el Ministerio de Trabajo unilateralmente -con la ayuda sólo de los sindicatos- dio por cerrado el acuerdo para poner en marcha esta medida en 2025.

Según anunció la ministra, este acuerdo recortará el tiempo de trabajo máximo semanal en España a 37,5 horas, con un periodo de adaptación que se extenderá tan sólo hasta el 31 de diciembre del año que viene. Parece que no se aplicará de forma retroactiva a los meses anteriores de 2025.

Aunque no se sabe el momento exacto en el que se aprobara este decreto por vía urgente, ni los apoyos que tendrá en el Congreso, parece que la idea del Ministerio de Trabajo es que salga cuando salga esta norma, la obligación se instaure a partir del 1 de enero de 2026. 

Díaz trasladó que el texto sale ya a consulta pública para pasar a la mayor brevedad posible al Consejo de Ministros, donde al parecer el texto llegará de la misma forma que estaba hace unas semanas: con la obligación de reducir a la jornada a 37,5 horas en 2025, de digitalizar el control de jornada y sin ayudas para que los pequeños negocios puedan adaptarse a estas medidas.

No se descarta que luego, cuando se tramite como anteproyecto de ley por la vía de urgencia, se introduzcan ciertas enmiendas. El problema con el que se encuentra ahora mismo Trabajo es que, al margen de las dificultades para ratificar el acuerdo en el Parlamento, el pacto tampoco tendría el visto bueno del Ministerio de Economía. El departamento que dirige Carlos Cuerpo ha dejado claro esta semana que apostaría por establecer un plazo de adaptación mayor a esta medida, así como ayudas personalizadas para los pequeños negocios. 

Todos los convenios colectivos tendrían que adaptarse a las 37,5 horas antes de 2026, según el acuerdo

Otro de los grandes problemas que va a dejar este acuerdo son los escasos plazos de adaptación a la nueva jornada máxima que va a haber para todos los convenios colectivos.

Como ya advirtió la patronal, hay ahora mismo más de 4.000 convenios colectivos que ya habían cerrado el salario y jornada para sus empleados en 2023,2024 y 2025. 

Ahora, todos ellos tendrán como máximo hasta el 31 de diciembre de 2025 para volver a modificar la jornada máxima de trabajo a 37,5 horas, con todo lo que ello implica para los negocios más pequeños.

Los autónomos tendrán que asumir miles de euros de sobrecoste por horas extra desde 2026

Según explicaron distintos abogados laboralistas a este medio, de llevarse a cabo a partir del 1 de enero de 2026 la rebaja de jornada, un negocio cualquiera, sin importar el sector, que quiera mantener el mismo horario cada semana tendría que asumir un coste de dos horas y media extraordinarias semanales –diez horas mensuales– para ello.

Esto sin tener en cuenta a algunos negocios de actividades como la hostelería o en general el sector servicios, que aunque tengan un incremento de la productividad deberían asumir de igual manera estas horas extra puesto que no pueden estar abiertos menos tiempo. 

El sobrecoste medio podría superar los 200 euros al mes por empleado

Según el Estatuto de los Trabajadores, la cuantía a percibir por cada hora extra “no podrá ser en ningún caso inferior al valor de la hora ordinaria”, aunque numerosos convenios colectivos establecen un recargo sobre esta cantidad. Por ejemplo, un 50% más del valor de la hora ordinaria.

Siguiendo este ejemplo, un asalariado que cobre el salario medio en 2024, que ronda los 2.100 euros, percibiría una media de 20 euros por cada hora extra. En el supuesto de que el negocio quisiera cubrir exactamente las dos horas y media que se rebajaría la jornada de cada trabajador semanalmente, debería pagar 10 horas extra mensuales. O, lo que es lo mismo, una media de 200 euros más para cubrir ese tiempo.