Las asociaciones que defienden los intereses de los transportistas autónomos, la Federación Española de Transporte Discrecional de Mercancías (Fetransa) y la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer), han exigido al Gobierno que enmiende una situación que consideran injusta dentro del nuevo sistema de cotización por ingresos reales.
En concreto, reclaman que se actualicen con el IPC las bases de quienes se acogieron a la disposición transitoria, que permite mantener la misma base de cotización que tenían antes del año 2022. El problema es que al estar congeladas durante nueve años están perdiendo y perderán valor cada ejercicio.
Según ambas organizaciones, la medida afecta ya a unos 50.000 profesionales del transporte por cuenta propia y puede provocar una pérdida del 27% en la base de cotización al final del periodo transitorio. De hecho, si no se corrige antes de que finalice este año, Fetransa advierte de que podrían iniciarse movilizaciones a partir de enero de 2026.
- No se les advirtió de que la cotización iba a quedar congelada durante nueve años más
- El portavoz de Fetransa defiende la irregularidad de los ingresos en el transporte
- Los transportistas autónomos aseguran que ya solicitaron entonces que la base se actualizara automáticamente
- A juicio de este transportista, el sistema actual ‘penaliza a los trabajadores autónomos y beneficia a los ricos’
No se les advirtió de que la cotización iba a quedar congelada durante nueve años más
El motivo del conflicto está en una de las disposiciones transitorias del sistema de cotización por ingresos reales, que entró en vigor en 2023. Esta norma permitía a los autónomos mantener la base de cotización que tenían en 2022 si era superior a la que les correspondía con el nuevo sistema. Pero sin advertir que esa base quedaría congelada durante los nueve años de transición que van hasta 2032, el periodo transitorio pactado.
“Nos parece una chapuza asombrosa”, afirmó a este diario José Carlos Jato, secretario técnico de Fetransa. Insiste en que el nuevo sistema “penaliza a los que creemos en lo público y habíamos decidido cotizar más, como una forma de asegurarnos una pensión digna”.
Para Jato, “lo único que hace es beneficiar a los más pudientes, que ahora cotizan más y tendrán mejores prestaciones, y perjudicar a los autónomos comprometidos con el sistema”.
En el método anterior a la reforma, los autónomos podían elegir su base de cotización; lo que permitía cierta flexibilidad para planificar su jubilación. Con la entrada en vigor del nuevo modelo, quienes estaban en bases superiores podían mantenerlas, pero sin dicha actualización por IPC. Lo que significa que cada año esa base pierde valor relativo, ya que no crece al ritmo de la inflación, como sí ocurre con otras prestaciones del sistema.
“Un autónomo que en 2022 cotizaba por 2.000 euros, habría pasado a 2.120 euros en 2023 con la subida del IPC. Pero al regularizar el año, le obligan a quedarse con los 2.000. Y así cada año que transcurre”, explicó a AyE. Según sus cálculos, al final del periodo transitorio, esa base se habrá depreciado en unos 540 euros mensuales, lo que puede traducirse finalmente en “una pensión de 200 euros menos al mes”.
El portavoz de Fetransa defiende la irregularidad de los ingresos en el transporte
“No pedimos que nos devuelvan nada, ni hacer trampas. Queremos que nos dejen cotizar lo que ya teníamos decidido”, insistió Jato. Quien considera injusto que el sistema devuelva parte de la cuota a quienes superan la base que les correspondería por rendimientos, pero sin permitirles mantener la cotización que voluntariamente eligieron. “No se puede premiar al que cotiza poco y castigar al que quiso cotizar más”, critica.
Uno de los argumentos que defiende con más contundencia es la irregularidad de los ingresos en el transporte. “Yo puedo tener cuatro años malos y uno muy bueno. Con este sistema, ese año bueno no me compensa nada, porque no sirve para subir la media, ni mejorar la pensión”, lamentó. Por eso, explica, muchos transportistas decidieron en su día cotizar por bases más altas de forma estable, para tener cierta seguridad futura.
“Quien hizo esta norma no tiene ni idea de cómo es el mundo de los trabajadores autónomos en general, y los del transporte en particular”, afirmó. “Nosotros no tenemos las referencias de un convenio colectivo. Ahorramos en los años buenos para sobrevivir en los malos, y también para mantener una cotización que nos garantice una pensión digna”. En su opinión, el diseño actual del sistema “precariza los últimos años de vida laboral” de quienes han sido constantes y previsores.
Los transportistas autónomos aseguran que ya solicitaron entonces que la base se actualizara automáticamente
“Cuando se aprobó el nuevo sistema, no se nos advirtió de que la base quedaba congelada. Si lo llegamos a saber, lo hubiéramos reclamado antes. Ahora se nos dice que nos quedamos con la base del 2022, pero sin actualizar; como si los precios no subieran”, señaló. Añade que ya solicitaron en su momento que esa base se actualizara automáticamente, pero no se recogió en la norma.

Fetransa pide que esta situación se corrija aprovechando la revisión del sistema prevista para finales de 2025. “La del año pasado ya la damos por perdida, pero este año aún estamos a tiempo”, advierte. Si no se les permite actualizar la base con el IPC, avisa de que habrá movilizaciones en 2026. “Estamos muy preocupados, muy sensibles. Los transportistas estamos realmente enfadados con este tema”, reconoció.
A diferencia de otras demandas del colectivo autónomo, en esta ocasión no se reclama pagar menos, sino lo contrario. “Hasta los interlocutores de la Seguridad Social nos dejaron que era el primer caso de un colectivo de autónomos que iba para proponer pagar más”, recuerda. En este sentido, asegura que ya se ha hablado con todos los grupos parlamentarios y aseguran que todos ellos han mostrado comprensión hacia su postura.
“Lo que no tiene lógica es que un sistema que necesita ingresos con urgencia tenga a un colectivo dispuesto a pagar más y no se lo permita”, continuó Jato. “Además, no somos los ricos, sino los concienciados”. Asegura que esta incoherencia sólo puede explicarse por desconocimiento de cómo funciona el trabajo autónomo y la gestión económica de quienes lo ejercen.
A juicio de este transportista, el sistema actual ‘penaliza a los trabajadores autónomos y beneficia a los ricos’
Jato se incluyó personalmente entre los afectados. “Tomé la decisión en 2011. Me jubilo en 2027. En mi caso no es grave, pero aún así me afecta: pierdo un 12% de poder adquisitivo en mi pensión”, calculó.
“Pero hay compañeros a los que les quedan muchos más años, y la pérdida será aún mayor”. Por eso, insiste en que no están pidiendo una excepción nueva, sino que se respete una decisión tomada con antelación y dentro del marco legal vigente.
También critica que se intente justificar la medida diciendo que el sistema de autónomos debe parecerse al régimen general. “Eso no tiene sentido. Un autónomo no puede parecerse al régimen general. No tenemos nómina fija, ni convenios. Es un error de concepto”, razonó. “Hay directivos en régimen general, cuya base mínima de cotización es de 2.000 euros, pero por convenio pueden cobrar solo 1.400. La base no siempre coincide con el salario”, según el portavoz de Fetransa.
A su juicio, el sistema actual “penaliza a los trabajadores y beneficia a los ricos”. Y que la petición no afecta sólo al transporte. Asegura que “los agricultores están también en esta situación. Somos sectores donde muchos hemos querido subir nuestras bases, porque sabemos que esto es una profesión dura y te puede pasar cualquier cosa. Pero ahora nos castigan por haber sido previsores”, concluyó.





