- Los autónomos empleadores registran el peor dato de la EPA: más de 42.000 han dejado de tener empleados
- ATA pide aliviar la presión fiscal y reducir las trabas para evitar que continúe desapareciendo tejido empresarial
La Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre del año ha dejado una fotografía con dos realidades muy distintas para el mercado laboral español. Mientras el empleo registró uno de los mejores resultados de los últimos años, con 486.000 ocupados más y una tasa de paro que cayó por debajo del 10%, el número de trabajadores por cuenta propia volvió a retroceder de forma significativa.
Según los datos analizados por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), entre abril y junio desaparecieron 42.900 autónomos, lo que supone un descenso del 1,33% respecto al trimestre anterior. Además, la evolución anual resulta todavía más preocupante: España cuenta con 99.700 trabajadores por cuenta propia menos que hace un año, una caída del 3,04%.
El presidente de ATA, Lorenzo Amor, calificó estos resultados como «una buena EPA para el empleo, mala para los autónomos y pésima para los generadores de empleo». A su juicio, que el empleo asalariado continúe creciendo mientras desaparecen miles de trabajadores por cuenta propia demuestra que los autónomos atraviesan una situación cada vez más complicada por el aumento de costes, la presión fiscal y las cargas administrativas.
Los autónomos empleadores registran el peor dato de la EPA: más de 42.000 han dejado de tener empleados
El dato que más preocupa a ATA no es únicamente la pérdida de autónomos, sino el fuerte descenso de quienes generan empleo. Según la EPA, durante el segundo trimestre desaparecieron 42.500 autónomos empleadores, es decir, trabajadores por cuenta propia que hasta ahora mantenían asalariados en sus negocios. La caída alcanza el 4,36% en apenas tres meses.
Si la comparación se realiza con el mismo periodo del año anterior, el balance tampoco mejora. En los últimos doce meses han desaparecido 27.700 autónomos empleadores, un descenso cercano al 3%, lo que, según la organización, refleja el deterioro que están sufriendo quienes crean puestos de trabajo.
Para Lorenzo Amor, este dato resulta especialmente preocupante porque se produce precisamente en un trimestre en el que la ocupación aumentó en casi medio millón de personas. «Que en un trimestre donde se ha creado tanto empleo a nivel general se hayan perdido más de 42.000 autónomos con trabajadores a su cargo evidencia que algo no funciona».
El presidente de ATA añadió además que las trabas administrativas, «los sobrecostes y la asfixia fiscal que viven a diario están pasando una factura altísima a los que levantan la persiana y contratan en este país».

También cae el número de autónomos sin asalariados
La pérdida de empleo autónomo no afecta únicamente a quienes tienen trabajadores contratados. Los autónomos sin asalariados también registraron un descenso de 10.700 personas durante el segundo trimestre.
Si se amplía el análisis al último año, la caída resulta mucho más intensa, con 89.300 autónomos sin empleados menos que hace doce meses. Dentro de los distintos colectivos que forman el trabajo por cuenta propia, únicamente aumentó el número de ayudas familiares, que crecieron en 12.200 personas durante el trimestre.
ATA pide aliviar la presión fiscal y reducir las trabas para evitar que continúe desapareciendo tejido empresarial
Aunque la EPA refleja una evolución positiva del empleo general, ATA considera que los datos ponen de manifiesto un problema estructural que afecta al tejido empresarial español. La organización sostiene que muchos autónomos están teniendo dificultades para mantener su actividad debido al incremento continuado de los costes, la presión normativa y las obligaciones fiscales.
En este contexto, Lorenzo Amor reclamó medidas que favorezcan la continuidad de los pequeños negocios y permitan conservar el empleo que generan. «Los autónomos, y muy especialmente los que generan empleo, necesitan certezas, que se aligeren las cargas impositivas y un clima mucho más favorable para mantener sus negocios y sus plantillas. No podemos permitirnos el lujo de seguir perdiendo a los que son el verdadero motor del empleo en España», aseguró.
El empleo mejora mientras disminuye el número de trabajadores por cuenta propia
La paradoja que deja esta EPA es que la evolución del mercado laboral mejora en términos generales mientras el trabajo autónomo sigue perdiendo peso. Entre abril y junio, la ocupación aumentó en 486.000 personas, hasta alcanzar los 22,8 millones de ocupados, mientras que el paro descendió en 213.300 personas y la tasa de desempleo se situó en el 9,87%.
Sin embargo, para ATA estos buenos datos esconden una realidad muy distinta para el colectivo de trabajadores por cuenta propia. La organización advierte de que la desaparición continuada de autónomos, especialmente de aquellos que tienen empleados a su cargo, puede terminar debilitando el tejido productivo y limitar la capacidad de crear empleo estable en los próximos años si no se adoptan medidas específicas de apoyo al emprendimiento y a las pequeñas empresas.





