El campo español asegura no poder enfrentarse a más subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que ya se han incrementado un 54% desde que Pedro Sánchez llegó a la presidencia del Gobierno. Según explicaron desde la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) a este medio, tanto el cierre de negocios como la pérdida de empleados que están sufriendo sólo tienen explicación en las subidas del sueldo mínimo ya que el Campo es uno de los sectores donde más se utiliza el SMI y en donde hay más pequeñas autónomos. A este problema se añaden otros factores que vienen perjudicando a los autónomos y pequeñas explotaciones del sector.
En concreto, si la propuesta del Ministerio de Trabajo para subir el SMI un 4,4% este año saliera adelante, -sumada al 54% anterior-, el coste salarial para los autónomos de la agricultura se incrementaría en torno a 1.000 euros más por trabajador.
Según datos del INE, el censo agrario español ha registrado una pérdida progresiva de explotaciones en la última década. Cómo recoge el Censo Agrario de 2020 -última fecha en la que se tienen datos-, entre 2010 y 2020 se perdieron más de 70.000 explotaciones agrarias.
Asaja ha contabilizado el fin de otras 5.000 explotaciones más debido a abandonos y cierres producidos en los últimos cuatro años, además de una pérdida de 90.000 empleados agrarios desde 2016, una problemática que ya denunció Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) en la presentación de su último Barómetro, ya que a pesar del crecimiento en las afiliaciones, hay sectores donde se está destruyendo el empleo.
Los autónomos del campo advirtieron nuevos cierres de negocios si el SMI vuelve a subir este año
Se ha producido 74.925 cierres de explotaciones del campo español entre 2010 y 2020, lo que supone una pérdida de más del 7%. Asaja considera que la cifra se acerca más a las 80.000, si se suman los cierres de los últimos cuatro años.
El cierre explotaciones, acompañada de una importante pérdida de puestos de trabajo, tendría entre sus principales causas la subida de los costes salariales que ha llevado a los agricultores a afirmar a este diario que no podrán asumir más subidas del salario mínimo.
La organización agraria recordó que, en 2016, el Salario Mínimo Interprofesional se encontraba en 655 euros para el sector de la agricultura, la industria y los servicios. Después del próximo incremento propuesto por el Ministerio de Trabajo, se situaría en 1.184 euros -16.576 euros en 14 pagas-. “Según los cálculos que hemos realizado, la subida global del SMI que el sector ha soportado desde entonces es del 80%, sin que se hayan previsto compensaciones o bonificaciones que alivien estas subidas”.
La pérdida de trabajadores dificulta que los trabajadores por cuenta propia de este sector puedan encontrar mano de obra para atender determinadas campañas de recolección, entre las que se encuentran algunas de las más importantes, por lo que temen que una nueva subida pueda generar una nueva destrucción del empleo.
Juanjo Álvarez, secretario de organización de Asaja, explicó a este medio que existe un alto porcentaje de trabajadores en el sector que se encuentra en la franja de salario mínimo. Por ello, ven éste como uno de los factores principales que habría causado estas pérdidas en el sector, y que tiene un efecto decisivo en su competitividad y supervivencia, añadido a otras problemáticas como la del relevo generacional.
Asaja ve inasumible para el sector una nueva subida del SMI
Según cálculos aportados por Asaja, una subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) del 4,4%, hasta los 1.184 euros mensuales, 50 euros más que actualmente según la propuesta de Trabajo, supondrá un coste salarial para los negocios del sector muy superior, en torno a los 80 euros mensuales más por trabajador, es decir, 1.120 euros más por empleado al año.
El coste salarial mensual para un salario mínimo de 1.184 euros, en 14 pagas, con las cotizaciones sociales a cargo de la empresa -entre 632 y 720 euros- y el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) del 0,8% -que subirá cada año hasta 2029-, se sitúa entre los 1.816 y los 1.903 euros mensuales por empleado, según sea el tipo de cotización por accidentes de trabajo.
Esto da una diferencia de entre 78 euros y 81 euros, respectivamente. Si este coste anual se prorratea entre once meses de trabajo -eliminando el mes de vacaciones- el coste salarial efectivo por mes de trabajo se situaría entre 1.981 y 2.076 euros.
A la subida acumulativa, que influye de forma desigual a los sectores, aún no se ha añadido el impacto que tendrá la reducción de jornada a 37,5 horas, que se prevé que entre en vigor este año. “[Estos datos] no avalan un nuevo incremento con efectos perjudiciales en el empleo y la competitividad de las empresas. y que sería especialmente dañino para el sector agrario español, en mínimos de empleo de los últimos 20 años”, concluyeron desde Asaja.





