Amazon ha registrado la marca Amazon Pharmacy en Reino Unido, ha abierto una tienda física de productos de parafarmacia en Milán (Italia) y registra un crecimiento sostenido de venta online de productos de salud en varios países europeos. Todo lo cual alimenta la hipótesis de que, más pronto que tarde, va a replicar en el Viejo Continente el modelo de farmacia digital que puso en marcha en Estados Unidos hace ahora cinco años –con la compra de PillPack– y con el que factura ya por encima de los 1.800 millones de dólares.

Aunque Luis de Palacio Guerrero, presidente de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE), relativiza la rapidez del posible aterrizaje en Europa del gigante del ecommerce: “El marco normativo europeo es mucho más estricto que el estadounidense, y por mucho que haya quien asegure que está preparado, indudablemente aquí tardará mucho en lograr abrir este marco tan estricto”, advierte.

En este sentido, no pocos analistas apuntan que el desembarco de Amazon Pharmacy en Europa no es una cuestión de si se producirá, sino más bien de cuándo. Y es que, el mercado europeo de la salud y la farmacia, en su conjunto, supera los 400.000 millones de euros, con un notable crecimiento del canal online en los últimos años.

  1. Cambios en el sector de la distribución farmacéutica que permiten la llegada de Amazon
  2. Implicaciones de la llegada de Amazon para el sector farmacéutico
  3. La respuesta del sector farmacéutico español

Cambios en el sector de la distribución farmacéutica que permiten la llegada de Amazon

La potencial llegada de Amazon Pharmacy a Europa no es fruto sólo del interés de la plataforma, sino que se apoya en cambios normativos y en decisiones judiciales que han ido configurando, en los últimos años, un escenario más claro para la venta a distancia de medicamentos y para la actuación de plataformas digitales en el ámbito sanitario.

En el plano regulatorio, la Directiva 2011/62/UE (llamada Falsified Medicines Directive) introdujo exigencias técnicas y, sobre todo, un logo común para las farmacias online; medidas destinadas a proteger al paciente y garantizar la trazabilidad de los fármacos vendidos por internet.

Ese logo común, de uso obligatorio, pretende distinguir las webs autorizadas y aumentar la confianza del consumidor; y su existencia facilita que las ventas en los comercios electrónicos se normalicen bajo reglas uniformes en toda la UE.

En paralelo, el Código comunitario de medicamentos y la normativa sobre comercio electrónico (la conocida como e-Commerce Directive) siguen siendo marcos de referencia decisivos, estableciendo que los servicios ofrecidos por medios electrónicos son, en principio, susceptibles de libre circulación entre estados miembros.

Por otro lado, la jurisprudencia comunitaria también ha abierto vías de actuación que benefician a la entrada de plataformas tecnológicas. En una sentencia de 2024, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) aclaró que un servicio que “conecta farmacias y clientes por medios electrónicos” puede entrar en la categoría de “servicio de la sociedad de la información”.

Es decir, que los Veintisiete no pueden prohibir automáticamente ese tipo de intermediación si el proveedor no es quien efectúa la venta material. La conclusión deja margen a modelos en que un tercero facilita la relación cliente-farmacia, siempre que no actúe como vendedor directo.

Luis de Palacio Guerrero es presidente de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles
Luis de Palacio Guerrero es presidente de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles.

No obstante, De Palacio precisó a este diario que los cambios legales y las sentencias no abren un pasillo libre de obstáculos, sino que definen condiciones más transparentes y exigentes para operar: “La ley obliga a que la comercialización minorista del medicamento sea una dispensación; que no se trate como un bien de consumo, sino como un bien protegido. Porque está la salud pública de por medio. Por tanto, va a requerir que haya un profesional con responsabilidad dispensando esos medicamentos”.

Implicaciones de la llegada de Amazon para el sector farmacéutico

Según explica el presidente de FEFE, si Amazon Pharmacy consiguiese establecer operaciones en la UE, en genera, y en España, en particular, el tablero competencial cambiaría de forma relevante para las 22.231 farmacias existentes en la actualidad en varios aspectos.

  • Atención despersonalizada. El modelo actual en España se apoya en la proximidad y en la relación farmacéutico-paciente; la llegada de un actor con capacidad logística masiva puede deslocalizar esa relación.
  • Presión sobre la disponibilidad. De Palacio advierte que la sostenibilidad del modelo actual (con muchas oficinas de farmacia y servicio de proximidad) “estaría en entredicho; tendríamos que irnos a otro modelo, más parecido a los países escandinavos donde todo está muy despersonalizado y hay muy pocas farmacias”.
  • Riesgos sanitarios y de fraudes. Mientras crece el comercio electrónico farmacéutico, también aumenta la preocupación por la venta ilegal o falsificada por canales no regulados; una tendencia que ya se viene observando con la proliferación en canales online de fármacos fraudulentos.
Las farmacias españolas quieren aprovechar la tecnología como herramienta que refuerce la atención farmacéutica, sin que sustituya al profesional
Las farmacias españolas quieren aprovechar la tecnología para reforzar la atención farmacéutica, sin que sustituya al profesional.

La respuesta del sector farmacéutico español

Ante las diferentes voces que adelantan la inminente llegada de Amazon Pharmacy, De Palacio destaca una defensa de la regulación, a la vez que se apuesta por la digitalización. Así, plantea una doble vía: aprovechar la tecnología como herramienta que refuerce la atención farmacéutica, pero sin que sustituya al profesional.

“En la Federación, siempre estamos proponiendo que la digitalización nunca sustituya al profesional farmacéutico, sino que sea una herramienta para aumentar las garantías y el conocimiento y el servicio que se le da al paciente”, explicó el presidente de FEFE a AyE.

Además, reclama que los estándares exigidos a las farmacias se apliquen también a nuevos actores y servicios, “incluidos los públicos, que muchas veces son los primeros en «desintermediar» las cosas”, apuntó.

En este sentido, exige la igualdad de condiciones y un marco que ponga la salud pública por delante de la mera competencia comercial: “Siempre pedimos que los estándares a los que nos sometemos nosotros se le someta al resto de actores”, subrayó finalmente De Palacio.

Por tanto, en la práctica, la respuesta realista del sector pasará por varias líneas. En primer lugar, reforzar la digitalización propia, mediante servicios de teleconsulta farmacéutica, recetas electrónicas, dosificación y envío puntual.

Y después, buscando alianzas con operadores logísticos, y presionando regulatoriamente para que los servicios online cumplan los mismos requisitos sanitarios y de responsabilidad profesional.