Aragón ha decidido legislar para eliminar trabas al relevo generacional de las empresas familiares. Uno de los pilares que sostienen la economía.
La recién aprobada Ley 3/2025, de apoyo fiscal a la empresa familiar, está en vigor desde el pasado 8 de julio. Esta norma actualiza y amplía las ventajas fiscales para facilitar la sucesión de negocios y la continuidad del tejido productivo local.
Según los últimos datos oficiales, en Aragón existen más de 28.000 empresas familiares que generan alrededor de 165.000 empleos. Un peso económico y social que la nueva norma busca proteger, con medidas que despejan la inseguridad jurídica y refuerzan la transmisión de negocios, tanto por herencia como por donación.
- Reducción del 99% para herencias y donaciones
- Transmisiones en vida: la edad se rebaja a 60 años
- La norma también tiene en cuenta el derecho foral aragonés
- Más margen para planificar inversiones en la empresa familiar
- Un marco más seguro para la sucesión de autónomos y pymes
Reducción del 99% para herencias y donaciones
El corazón de la nueva norma es el blindaje de la reducción del 99% en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Esta reducción, que ya existía pero generaba dudas en su aplicación tras detectarse algunos vacíos, se refuerza y se clarifica como beneficio fiscal propio de Aragón.
La reducción se aplicará cuando se herede una empresa individual, un negocio profesional o participaciones en sociedades. El incentivo alcanza al cónyuge y a los descendientes, pero también a ascendientes o familiares colaterales hasta tercer grado si no hay herederos directos.
El objetivo marcado por el legislador autonómico es evitar que la sucesión empresarial termine ahogada por la factura fiscal y garantizar que los bienes y derechos sigan vinculados a la actividad económica al menos durante cinco años.
Transmisiones en vida: la edad se rebaja a 60 años
Otra de las novedades es la rebaja de la edad mínima del donante en transmisiones inter vivos de participaciones: pasa de 65 a 60 años.
Además, se flexibilizan los requisitos para demostrar la implicación directiva del donatario y se abre la puerta a reorganizar la estructura de la empresa sin perder la reducción.
En este caso se ha regulado con la intención de facilitar el relevo generacional sin penalizaciones fiscales, incluso antes de la jubilación.

La norma también tiene en cuenta el derecho foral aragonés
La ley también reconoce la singularidad del derecho foral aragonés y blinda la fiscalidad de figuras propias como el pacto sucesorio de presente, muy utilizado para anticipar la herencia en vida. A partir de ahora, estos pactos disfrutarán de una bonificación del 75% en Actos Jurídicos Documentados.
Se derogan además artículos obsoletos que complicaban la tributación de la fiducia sucesoria, para que la transmisión de bienes siga el régimen vigente y evite sobrecostes.
Más margen para planificar inversiones en la empresa familiar
Otra novedad destacada es que se permite incluir ciertos activos financieros, como tesorería o participaciones, como parte de los bienes afectos siempre que procedan de beneficios no distribuidos de hasta los diez años anteriores.
Con esta medida se facilita planificar las reinversiones y reforzar la estructura financiera de la empresa familiar.
Un marco más seguro para la sucesión de autónomos y pymes
Si bien más del 93% de las empresas con menos de cinco empleados son familiares, uno de los problemas recurrentes a los que en algún momento tienen que enfrentarse es el del cambio en su dirección.
Este conjunto de alivios fiscales y cambios regulatorios ofrecen a autónomos y pymes aragonesas un paraguas de seguridad jurídica y fiscal que refuerza la viabilidad de mantener la empresa en la familia.





