El último Consejo de Ministros, previo al verano, aprobó el llamado Mecanismo Fepyme (por Fondo de Emprendimiento de la Pequeña y Mediana Empresa). Un sistema de financiación para autónomos con pymes innovadoras. Esta herramienta está destinada a financiar empresas que cuenten con un modelo de crecimiento, un equipo solvente y algún componente tecnológico diferencial. 

La línea de préstamos, gestionada por Enisa y  con un presupuesto de 303 millones de euros, estará abierta hasta el 31 de agosto de 2026. Entre otras novedades, el mecanismo ofrece ayudas que se adaptan al tamaño de cada empresa y están disponibles en cualquier momento del año, sin tener que esperar a los Presupuestos Generales del Estado, como ocurría hasta ahora.

El Real Decreto 681/2025 regula este nuevo sistema y permite a Enisa operar con mayor autonomía, mejorando notablemente las condiciones frente a otras fuentes de financiación pública o privada. Se trata de préstamos participativos que no exigen avales, ni diluyen la propiedad de las startups.

Además, os préstamos otorgados a través de esta línea actúan como sello de confianza ante posibles inversores privados, al validar la viabilidad del proyecto y su equipo directivo.

Novedades de la línea de financiación pública para pymes innovadoras

Según explicó a este diario Patricio Hunt, CEO de Intelectium, una consultoría especializada en innovación tecnológica y financiación pública para startups, el fondo Fepyme introduce varias novedades como herramienta de financiación para los pequeños negocios.

En primer lugar, cambia radicalmente la disponibilidad de los fondos: “la gran ventaja es que ahora es permanente, eliminando la estacionalidad del ciclo solicitud-admisión-evaluación-desembolso que sufríamos con las líneas tradicionales”.

Los importes de los préstamos van desde los 25.000 hasta los 1,5 millones de euros, dependiendo del tamaño de la empresa. Son préstamos participativos, con interés variable vinculado en parte al Euríbor y en parte a la rentabilidad del negocio, y no consumen CIRBE [la Central de Información de Riesgos del Banco de España], lo cual, en la práctica:

  • No restan capacidad para pedir otros préstamos bancarios.
  • No penalizan el perfil de riesgo ante entidades de financiación tradicionales.
  • Tienen una consideración similar a los fondos propios, lo cual beneficia al negociar financiación privada o pública adicional.

Dicho de otro modo, no hipotecan el futuro financiero, ni cierran puertas a otras ayudas. Y tampoco requieren avales personales ni garantías.

Pueden acceder a estos préstamos quienes ya optaban a las líneas tradicionales de Enisa

Línea Jóvenes Emprendedores, Línea Emprendedores, Línea Crecimiento… Pueden acceder a estos préstamos quienes ya optaban a las líneas tradicionales de Enisa. Pero no vale cualquier proyecto. “Las compañías deben tener innovación real, ya sea digital, biotech, cleantech o industria 4.0, y mostrar un elemento diferencial”, señala Hunt.

Patricio Hunt es CEO de la consultoría Intelectium
Patricio Hunt es CEO de la consultoría Intelectium.

Además, deben ser negocios con una capacidad de crecimiento demostrada, un modelo de negocio nacional o internacional bien definido, haber validado el encaje producto-mercado y disponer de un equipo capaz de ejecutar un plan de crecimiento. Además, deben acompañar la solicitud con una cofinanciación en forma de ampliación de capital.

No todos los expertos comparten una visión positiva sobre esta línea de financiación pública. “Dado que las condiciones no son excepcionales, sino que la ventaja es que no se necesita un aval, para los importes que puedan precisar las pequeñas empresas no es operativo solicitar este tipo de fondos”, sostuvo a este diario María Ángeles Ruiz Ezpeleta, profesora de EAE Business School.

A juicio de esta experta, los principales beneficiarios serán empresas de mayor tamaño dentro de la categoría pyme. “Solo se podrán beneficiar las medianas empresas que están en el límite superior de la clasificación de la UE, con hasta 250 trabajadores y 50 millones de facturación”.

No todos los negocios pueden acceder a este tipo de financiación

“No basta con tener una tecnología disruptiva: sin equipo, facturación incipiente, métricas operativas y viabilidad económica real, Enisa no avanzará en la solicitud”, advirtió Hunt. También quedan fuera los proyectos sin prototipo validado o con estructuras poco profesionalizadas.

En cuanto a su comparación con otras vías de financiación, las ventajas son claras frente al capital riesgo, donde el emprendedor debe ceder entre el 10% y el 30% del capital social. “Los fundadores no tienen que ceder parte del capital, y además no se requieren avales personales ni otros tipos de garantías”, afirmó el CEO de Intelectium. Frente a la financiación bancaria, Enisa asume más riesgo, aunque eso implica una tasa de interés superior en caso de que la empresa funcione bien.

María Ángeles Ruiz Ezpeleta es profesora de EAE Business School
María Ángeles Ruiz Ezpeleta es profesora de EAE Business School.

María Ángeles Ruiz Ezpeleta discrepó en este punto. “Este préstamo solo será interesante para importes superiores a 100.000 o 200.000 euros. Para importes inferiores es mejor solicitar un ICO”, advirtió, añadiendo que Enisa ya cuenta con tipos distintos de préstamos, y que esta nueva línea no supone un cambio sustancial: “Esta línea será una adicional”.

Otra diferencia importante con respecto a otros programas públicos es la menor burocracia. “Enisa ofrece liquidez flexible y en cualquier momento del año, sin esperar convocatorias”, destacó Hunt. Frente a otros instrumentos como los préstamos del CDTI, que requieren estructuras de I+D internas y concurrencia competitiva, el nuevo mecanismo de financiación público puede ser más accesible para quienes ya conocen su funcionamiento.

Estas mejoras no significan que el proceso sea sencillo

“Es imprescindible un plan de negocio sólido, con descripción de mercados, estrategia de marketing, proyecciones, tecnología y plan de uso de fondos con hitos cuantificables”, señala Hunt. El seguimiento también exige rigor: justificación de cada gasto, cumplimiento de los hitos marcados y trazabilidad en línea con el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.

En fases posteriores, cualquier desviación respecto a las proyecciones puede penalizar nuevas solicitudes. “Si las cifras de ventas y gastos difieren mucho de lo que se dijo que serían en la primera solicitud, Enisa puede perder la confianza en la compañía y decidir no continuar financiándola”, advirtió el experto.

Uno de los puntos fuertes del Mecanismo Fepyme es su valor como señal positiva para terceros. “La aprobación de un préstamo por parte de ENISA implica una validación adicional del modelo, viabilidad y equipo”, concluyó Hunt. Sin embargo, Ruiz Ezpeleta no lo ve así. “Por el importe de los fondos y el tipo de préstamo, no creo que tenga un efecto de atracción de inversión privada”, finalizó.