Los pequeños negocios con algún tipo de propiedad inmobiliaria pueden acceder a un nuevo tipo de financiación privada, donde personas y empresas prestan dinero a los autónomos y pymes a través de una plataforma. 

Este tipo de financiación está formada por todas las fuentes que no forman parte del circuito bancario, es decir, son opciones de financiación diferentes para los negocios que por distintas razones -habitualmente rapidez y nivel de endeudamiento- buscan otro tipo de préstamos. Normalmente, las entidades que ofrecen el capital son instituciones financieras privadas e independientes a los bancos.

Un ejemplo de ello es Financia-T, una de las plataformas líderes en este tipo de financiación para negocios. Esta entidad permite a cualquier negocio, aún teniendo deudas con Hacienda o Seguridad Social, acceder a distintos prestamistas privados poniendo como aval algún tipo de propiedad inmobiliaria que tenga a su nombre, como una nave, un local o incluso una vivienda.

Funcionamiento y requisitos de la financiación alternativa para pequeños negocios

Estos préstamos se caracterizan principalmente por tener unos tiempos de respuesta cortos. De media en tres días hábiles, el negocio tendrá una respuesta sobre si su solicitud de préstamo ha sido aceptada o no. Además, no será necesario presentar un plan de viabilidad (aunque es bastante recomendable hacerlo) y no habrá que justificar la razón por la que se quiere solicitar el dinero. Las características generales de estos préstamos son las siguientes:

  • Rapidez en los trámites. Desde que el negocio se pone en contacto con la plataforma hasta que recibe una respuesta sobre la aceptación o no de su préstamo no pasan más de 3 días hábiles. Este periodo de tiempo es mucho más corto que el que pueden ofrecer los bancos o las Administraciones Públicas.

  • Flexibilidad de devolución. Los prestamistas privados se adaptan a las necesidades de cada proyecto en sí, lo que significa que el negocio puede programar la devolución de su préstamo de forma que se adapte exactamente a sus necesidades: podrá elegir la duración (desde 1 hasta 10 años), podrá elegir el tipo de cuota (mensual, trimestral o semestral), podrá seleccionar el tipo de amortización con el que quiere trabajar (francesa o americana) y también se podrán conceder periodos de carencia de pago.

Requisitos de los préstamos privados para negocios

Para acceder a este tipo de financiación privada para negocios tan solo es necesario cumplir con dos requisitos:

  1. Disponer de una propiedad inmobiliaria. Está propiedad inmobiliaria actuará como garantía o aval del préstamo que la empresa solicitará.  El inmueble debería estar libre de deudas (o tener una deuda muy pequeña) y estar a nombre del solicitante o de la propia empresa. Se deberá realizar una tasación de la vivienda por parte de un profesional independiente y se entregará como máximo el 40% del valor tasado.
  2. Solicitar un mínimo de 20.000 €. Este es el importe mínimo que permite asegurar la viabilidad de los inversores que prestan el dinero a la empresa, sin tener que solicitar tipos de interés desorbitados ( tienen un tipo de interés nominal que se mueve entre el 9% y el 12%).

Beneficios de la financiación privada para empresas

Además de ser  rápidos, e incluso siendo algo más caros que la financiación bancaria o los préstamos a través de organismos oficiales, los préstamos hipotecarios privados ofrecen las siguientes ventajas:

  • Flexibilidad: el solicitante puede diseñar la devolución del préstamo adaptándolo a su situación financiera y económica o a la de su empresa.
  • No jugarse todo el patrimonio. A la hora de solicitar un préstamo personal se responde con todo el patrimonio presente y futuro en caso de un impago de la deuda por parte de la empresa. Esto significa que el prestamista o entidad bancaria podrá acudir a cualquiera de sus bienes, sueldos y salarios o a los de una tercera persona (en el caso que tengamos un avalista). A través de un préstamo privado hipotecario para la empresa solo se responderá con el inmueble que ha dejado como aval.
  • Más opciones de acceder a financiación. Los prestamistas privados dan financiación a pequeños negocios incluso aunque estos tengan a su nombre registros de Rai o ASNEF, a diferencia de las entidades bancarias. Tener un registro de CIRBE demasiado elevado tampoco resulta un problema en este caso.