La sectorial de Sanidad de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) mantuvo la pasada semana una reunión con la portavoz del grupo parlamentario popular en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, María del Mar Vázquez, en la que alertaron sobre el incremento del intrusismo que están sufriendo los trabajadores por cuenta propia del sector.

Esta reunión contó con la presencia del secretario general de ATA, José Luis Perea, y los representantes de los colegios de psicólogos, médicos, podólogos y dentistas, quienes trasladaron la problemática a la que se están enfrentando los autónomos sanitarios para garantizar tanto la calidad asistencial como la seguridad de los pacientes.

Así, reivindicaron la problemática relación que tienen los profesionales sanitarios autónomos con las aseguradoras de salud. “También denunciaron los insuficientes baremos que cobran por su trabajo, la desactualización del IPC desde hace más de 30 años, la limitación de actos para determinados profesionales, la ausencia de contratos o los pagos capitativos que utilizan determinadas compañías”, repasaron desde ATA.

Todo, añadido al problema del intrusismo. Por ello, pidieron una reforma de la Ley de Publicidad Sanitaria, así como otras reformas que permitan aumentar el control. Esta cuestión, explicaron, no sólo afectaría a los propios autónomos, sino que también pone en riesgo la salud de los pacientes.

Las tarifas reducidas que cobran los autónomos de la Sanidad favorece el intrusismo en el sector

Además del resto de reclamaciones, la sectorial de Sanidad de ATA recalcó que los autónomos del sector también tienen que hacer frente a la problemática de las pólizas low cost, “con la falta de transparencia y saturación de las consultas que conlleva, o a la desactualización del nomenclátor que provoca una exclusión de los actos médicos más avanzados, así como al intrusismo profesional.”

En este sentido, el secretario general de ATA, José Luis Perea, valoró que, “en muchos casos, el intrusismo radica en una deficiente normativa de publicidad sanitaria y en una ausencia de control, sobre todo en los servicios online”.

Así, “es frecuente encontrar multitud de profesionales que ofrecen servicios sanitarios telemáticos, sobre todo en al ámbito de la salud mental, y que se anuncian en redes sociales, pero que no pueden garantizar una cualificación profesional, lo que limita tanto las posibilidades de reclamación del usuario como la asunción de responsabilidad civil”, añadió.

Por ello, ATA transmitió al grupo parlamentario popular la necesidad de mejorar la Ley de Publicidad Sanitaria “para acabar con el intrusismo profesional que afecta a todos los profesionales de la sanidad. Además, en el encuentro se han planteado otras posibles medidas e iniciativas legislativas para hacer frente a estos problemas y se ha acordado trabajar en sucesivas reuniones para buscar soluciones y garantizar la calidad asistencial y la seguridad del paciente”, concluyeron desde la Federación.