La productividad sigue siendo un problema para los negocios en España. Así lo mostró un reciente informe publicado por el Consejo General de Economistas (CGE), que asegura que sólo tres comunidades autónomas alcanzaron los niveles de la media de países de la Unión Europea entre 2013 y 2022.
Además, el informe destaca la estrecha vinculación entre la productividad y el tamaño medio de los negocios españoles -en su mayoría, reducido-, así como el sector al que se dedican. Tradicionalmente, el comercio o la hostelería han presentado un bajo valor añadido, lo que estaría restando productividad al tejido empresarial español.
En esencia, la productividad es una fórmula que permite a los autónomos y negocios calcular su rendimiento por cada hora que ellos mismos -o sus asalariados- dedican a trabajar en la empresa. En términos absolutos, se compara con el Producto Interior Bruto (PIB), pero dentro de los negocios también puede calcularse dividiendo el valor añadido entre el número de horas trabajadas.
Ante estos datos, el presidente del CGE, Valentín Pich, valoró que “mejorar los niveles de productividad no sólo debe ser un objetivo como país, sino también una apremiante necesidad para no quedar rezagados tanto de las tradicionales potencias económicas mundiales como de las nuevas economías que emergen con fuerza en el panorama internacional.”
Los pequeños negocios son menos productivos que las grandes empresas
Asimismo, el tamaño de los negocios es otro factor para tener en cuenta para medir la productividad. Sobre este asunto, el presidente de la Comisión Financiera del CGE, Antonio Pedraza, explicó a este medio hace unos meses que “las grandes empresas tienen más capacidad tecnológica que las pymes para optimizar sus procesos, apuestan más por I+D, suelen tener mejor dotación humana…”
Por ello, el economista recalcó que “hay que poner más exigencia en la modernización de las empresas, porque invertir, por ejemplo, en tecnología o I+D+i tiene un efecto directo sobre la productividad. Hace que, con menos horas trabajadas, el negocio produzca más, y esa es la única clave de todo este asunto”, concluyó.
En ello tiene mucho que ver, entre otros factores, el sector al que se dedican los negocios en cada territorio. Así, mientras que la industria, la información y comunicaciones, las actividades financieras y las inmobiliarias registraron niveles más altos de productividad; la agricultura y ganadería y las actividades artísticas registraron los peores datos.
País Vasco, Madrid y Navarra son las únicas comunidades donde la productividad de los negocios es similar a la europea
El informe de los economistas afirma que España es el quinto país de la Unión Europea con menor aumento de la productividad en la última década, y se sitúa muy por debajo de los líderes en este campo: Irlanda, Bélgica, Alemania, Dinamarca, Francia, Países Bajos y Suecia, además de Luxemburgo.
Por comunidades autónomas, sólo País Vasco, Navarra y Madrid registraron, en 2021, niveles de productividad similares a los de la media europea. En el lado opuesto se sitúan la Región de Murcia, Extremadura, Canarias, Andalucía y Melilla.
A tenor de las cifras, desde el Consejo General de Economistas afirmaron que “se identifican relaciones significativas entre los niveles de productividad regionales y factores como la estructura productiva y ocupacional, el esfuerzo tecnológico, la calidad del empleo, el tamaño de las empresas y el capital humano”, concluyeron.




