Baleares se ha convertido en la primera comunidad autónoma que ha activado ayudas directas específicas para los transportistas por la subida de los carburantes derivada del conflicto en Oriente Medio. El Govern ha puesto en marcha siete líneas de apoyo que movilizan 9,85 millones de euros y que pueden beneficiar a más de 8.000 autónomos y empresas con unos 15.000 vehículos.
Los transportistas autónomos de mercancías podrán recibir hasta 16.500 euros, mientras que las pequeñas y medianas empresas podrán alcanzar los 160.000 euros por beneficiario. Las cuantías se calculan por vehículo y varían en función del tonelaje y de la isla donde esté domiciliada la autorización, con importes que van desde 1.000 hasta 2.200 euros por unidad.
El paquete no se limita al transporte profesional de mercancías, sino que incluye también a pymes con flota propia, empresas de autobuses, taxis y VTC, además de una línea específica para retirar vehículos antiguos.
La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) ha reclamado al resto de comunidades autónomas que sigan el ejemplo balear y aprueben medidas semejantes para compensar unos costes de combustible que continúan presionando los márgenes del sector.
Los autónomos pueden cobrar hasta 2.200 euros por cada vehículo
La línea destinada específicamente a personas físicas titulares de autorizaciones de transporte público de mercancías cuenta con un presupuesto de un millón de euros. Para acceder a ella, los autónomos debían disponer a 1 de abril de 2026 de una autorización para transportar mercancías por cuenta ajena, ya fuera con vehículos pesados o ligeros, en vigor y domiciliada en Baleares.
En Mallorca, las ayudas oscilan entre 1.000 euros para los vehículos de hasta 3,5 toneladas y 2.000 euros para los que superan las 12 toneladas. Los importes aumentan en el resto de islas por la doble y triple insularidad, hasta alcanzar 2.100 euros en Menorca e Ibiza y 2.200 euros en Formentera para los vehículos de mayor tonelaje.
Las empresas de transporte cuentan con una partida mucho mayor, de 4,6 millones de euros, y reciben cantidades por vehículo similares a las previstas para los autónomos. La diferencia está en el límite total por beneficiario, que pasa de 16.500 euros para una persona física a 160.000 euros cuando el titular es una sociedad.
El plazo para solicitar estas dos líneas comenzó el 9 de julio y termina el 29 de julio a las 23.59 horas. Por lo que los transportistas interesados disponen ya de pocos días para presentar la solicitud. La orden autonómica establece que el objetivo es compensar expresamente el incremento de los costes de los productos petrolíferos provocado por la guerra en Oriente Medio.

Las ayudas también alcanzan a pymes con flota propia, autobuses, taxis y VTC
El programa balear reserva otros 400.000 euros para empresas del comercio mayorista que realizan transporte privado complementario con vehículos propios o arrendados. Estas pymes pueden percibir cantidades por vehículo y acumular hasta 25.000 euros por solicitante, siempre que cumplan las condiciones previstas en la convocatoria.
También se han reservado 750.000 euros para el transporte discrecional de viajeros en autobús, con ayudas que pueden alcanzar los 90.000 euros por beneficiario. A ello se suman 500.000 euros para los titulares de licencias de taxi y otros 100.000 euros destinados a vehículos de arrendamiento con conductor.
El Govern ha añadido una línea de 2,5 millones para fomentar el desguace de camiones pesados y autobuses antiguos adscritos a autorizaciones de transporte. Las subvenciones oscilan entre 2.500 y 25.000 euros por vehículo, dependiendo de su categoría y características, y el plazo de esta convocatoria permanece abierto hasta el 11 de septiembre.
Fenadismer pide que otras CCAA sigan el mismo camino
La iniciativa autonómica se suma a las medidas estatales aprobadas este año para amortiguar el encarecimiento del gasóleo profesional. Si bien Fenadismer considera necesario que las comunidades aporten también sus propios recursos. La organización califica estos apoyos regionales como un “apoyo económico vital” para un tejido empresarial muy condicionado por el coste del combustible.
Por eso, la patronal del transporte ha pedido a otras autonomías que sigan el camino abierto por Baleares y activen programas específicos para sus transportistas. La federación viene advirtiendo desde el inicio de la crisis de que la subida del gasóleo afecta especialmente a los autónomos y pequeñas empresas, que tienen menos capacidad financiera para absorber incrementos sostenidos de sus costes de explotación.





