El segundo trimestre de 2025 ha devuelto al colectivo de autónomos a un clima de desconfianza generalizada. Según el último barómetro de la Federación de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), un 73% de los trabajadores por cuenta propia tiene una percepción negativa o muy negativa sobre la economía.

Se rompe así la tendencia de recuperación de confianza que se venía registrando en anteriores ediciones. El presidente de ATA, Lorenzo Amor, fue contundente durante la presentación: “Este es el peor barómetro en cuanto a confianza y el más pesimista que hemos presentado en los dos últimos años”.

A su juicio, el actual clima de incertidumbre política y económica inquieta a los negocios más pequeños: “La falta de confianza que se está viviendo en gran parte de la sociedad está afectando a los autónomos”.

  1. Las previsiones de los pequeños negocios a corto plazo reflejan un panorama menos optimista
  2. La mayoría de los autónomos con trabajadores ha mantenido estable su plantilla
  3. Los tres grandes problemas de los autónomos: presión fiscal, cotizaciones sociales e inflación
  4. Amor denunció problemas en la aplicación de la normativa para autónomos en pluriactividad y societarios

Las previsiones de los pequeños negocios a corto plazo reflejan un panorama menos optimista

En cuanto al rendimiento de los negocios, el 30,5% de los autónomos afirma que su actividad ha mejorado respecto a 2024, el 42,5% la mantiene estable y el 29,5% reconoce que ha decrecido.

Aunque tres de cada cuatro negocios se mantienen o crecen, las previsiones a corto plazo reflejan un panorama menos optimista. Sólo el 15,2% espera mejorar de aquí a fin de año, mientras que un 26,5% prevé un descenso en su actividad.

Uno de los principales factores que condicionan la evolución de los negocios es la presión de los costes. Tres de cada cuatro autónomos, concretamente el 76,6%, aseguran que sus gastos han aumentado en el último año. Amor atribuye este repunte a tres elementos clave: “La inflación, la subida de los costes laborales y la presión fiscal están detrás del incremento de gastos”.

n 73% de los trabajadores por cuenta propia tiene una percepción negativa o muy negativa sobre la economía
Un 73% de los trabajadores por cuenta propia tiene una percepción negativa o muy negativa sobre la economía.

Ante esta situación, el 69% de los autónomos se ha visto obligado a subir los precios de sus productos o servicios. Y no sólo eso: el 51,8% cree que tendrá que volver a hacerlo en los próximos seis meses si no cambia el contexto económico. “Siete de cada diez autónomos han tenido que subir precios, y más de la mitad prevé seguir haciéndolo en lo que queda de año”, advirtió Amor.

La mayoría de los autónomos con trabajadores ha mantenido estable su plantilla

El 66,2% afirma no haber realizado cambios, un 19,3% ha aumentado su número de empleados y un 14,5% ha tenido que reducirlo. Estas cifras están influidas por la campaña estival, según reconoció el propio Amor: “Aquí el aumento de plantilla es mayor que en otros trimestres por la campaña de verano y los negocios estacionales”.

El barómetro también revela las dificultades para contratar. Un 33% de los autónomos afirma tener problemas para encontrar trabajadores. En cuanto a las previsiones de empleo, solo un 5,4% cree que tendrá que reducir plantilla, mientras que un 16,4% contempla realizar nuevas contrataciones antes de que acabe el año.

Según el último barómetro ATA, un 24% de los autónomos declara que no puede endeudarse más
Según el último barómetro ATA, un 24% de los autónomos declara que no puede endeudarse más.

Respecto al acceso a financiación, la demanda de crédito sigue en niveles bajos. Sólo el 27,5% ha solicitado un préstamo en lo que va de año, frente a cifras que superaban el 32% en momentos de mayor crecimiento. Amor lo relacionó directamente con el clima de inseguridad: “Este nivel de desconfianza e incertidumbre sigue afectando a la inversión, y cuando se afecta a la inversión, afecta a la demanda de crédito”.

Entre quienes no han pedido financiación, un 24% declara que no puede endeudarse más. De los que sí lo han intentado, un 4,4% no obtuvo respuesta favorable por parte de las entidades financieras. Se mantiene así la tendencia de barómetros anteriores, con un leve empeoramiento en las tasas de acceso al crédito.

Los tres grandes problemas de los autónomos: presión fiscal, cotizaciones sociales e inflación

El 84% señala que los impuestos les afectan bastante o mucho, cifra idéntica a quienes apuntan al alza de precios. Las cotizaciones, tanto propias como de empleados, también suponen un obstáculo relevante para el 83,2% de los encuestados.

La morosidad sigue sin dar tregua. El 42,5% de los autónomos se ve afectado por impagos, ya sea de entidades privadas (26,3%), públicas (6,4%) o de ambas (9,8%). Aunque la evolución anual es estable, Amor subrayó que la morosidad sigue siendo uno de los grandes lastres del colectivo.

El 42,5% de los autónomos dice verse afectado por los impagos
El 42,5% de los autónomos dice verse afectado por los impagos.

Otra fuente de desgaste es el exceso de regulación. Nueve de cada diez autónomos, el 91,7%, considera que han aumentado las cargas administrativas en los últimos tres años. Amor ilustró esta queja con una crítica directa: “Cada día hay más legislación, más trabas. El año pasado se publicaron 3.556 páginas de normas al día, el equivalente a leerse tres veces El Quijote cada jornada”.

En cuanto a las ayudas europeas, el 33,5% de los autónomos ha accedido a fondos Next Generation, la mayoría de ellos vinculados a la digitalización. Concretamente, el 28,1% de los encuestados ha solicitado apoyo para este fin. El programa Kit Digital es el más citado: un 35,4% ya lo ha solicitado o piensa hacerlo a corto plazo.

Amor denunció problemas en la aplicación de la normativa para autónomos en pluriactividad y societarios

Amor también hizo referencia al nuevo sistema de cotización por ingresos reales, cuya regularización del año 2023 aún no ha finalizado. Denunció problemas en la aplicación de la normativa para autónomos en pluriactividad y societarios: “Mientras no se corrijan las distorsiones que ha provocado la norma de 2023, no vamos a sentarnos a negociar el nuevo sistema”.

El presidente de ATA mostró su preocupación por el efecto que la situación política tiene sobre el colectivo: “Hay indicadores que hablan de una falta de confianza que está pasando factura a la inversión. Y eso se nota especialmente en los autónomos, que son el eslabón más débil de la cadena productiva”.

Sobre la anunciada reducción de la jornada laboral, Amor advirtió que podría convertirse en una bomba para los autónomos que generan empleo: “Un millón de autónomos tiene trabajadores a su cargo y no puede soportar más subidas de costes por reducción de jornada, incremento salarial y presión fiscal”.

Por último, alertó de que detrás del récord de afiliación al RETA hay una realidad menos favorable: “El 70% del crecimiento en los últimos cuatro años se debe a autónomos en pluriactividad. No hay más personas cotizando, hay más cotizaciones por persona”.