A pesar de ser uno de los principales retos de futuro para los autónomos y pequeños negocios, cada vez son menos las pymes que preparan con tiempo su relevo generacional. Es una de las principales conclusiones del último informe de la aseguradora Hiscox, donde se muestra que alrededor del 92% de las empresas no cuenta con una estrategia de sucesión.
Se trata de un descenso de tres puntos respecto al porcentaje mostrado en 2023, “lo que evidencia una falta de avances en la gestión del relevo generacional y la transición fluida de roles clave dentro de la estructura organizativa, poniendo en riesgo la estabilidad del negocio a largo plazo”, concluye el informe.
A pesar de ello, las cifras son más positivas en el caso de las pequeñas y medianas empresas. Entre las que tienen entre diez y 249 asalariados -las pymes-, el porcentaje de las que disponen de un plan de sucesión asciende al 35,1%. Y, divididas por facturación, las que cuentan con ingresos inferiores a cinco millones de euros cuenta con un plan de relevo, en comparación con el 7,5% de las empresas con ingresos superiores a esta cifra.
Ante estos datos, David Heras, managing director de Hiscox Iberia, valoró que “la ausencia de un plan de sucesión pone en grave riesgo la continuidad de las empresas, especialmente las familiares, que son fundamentales para el tejido empresarial español. Su implementación no es sólo una mera opción, sino una necesidad imperiosa para asegurar que las compañías puedan superar de manera efectiva los cambios generacionales sin comprometer su competitividad ni su legado.”
Varias CCAA están poniendo en marcha ayudas al relevo generacional de las pymes
El problema del relevo generacional es uno de los principales retos a los que se enfrentan los autónomos. Prueba de ello son los datos de afiliación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), que muestran una caída en el número de trabajadores por cuenta propia en ocho comunidades autónomas durante la última década. En concreto, son “aquellas que están sufriendo el problema de la despoblación en las zonas rurales”, explicó Lorenzo Amor, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), hace unos meses.
La magnitud del problema es importante, teniendo en cuenta que los habitantes de estas zonas a menudo dependen de un solo comercio para comprar productos de primera necesidad, o únicamente disponen de un bar, farmacia o gasolinera cerca.
Además, la falta de relevo también afecta a sectores esenciales para el conjunto de la sociedad, como el Transporte, donde harán falta 120.000 autónomos en la próxima década para cubrir los puestos de los que se van jubilando.
Por ello, varias comunidades autónomas, así como ayuntamientos y diputaciones, han puesto en marcha varias ayudas al relevo generacional en los últimos meses. Algunas de estas convocatorias cuentan con una subvención de hasta 10.000 euros para favorecer la sucesión de los pequeños negocios.




