El gasto medio de los españoles durante las pasadas rebajas cayó hasta los 313 euros, lo que supone un descenso del 9% respecto al año anterior, según los datos del Observatorio Cetelem. Este ajuste presupuestario refleja el impacto de la inflación en las decisiones de consumo, especialmente en sectores de población con menos margen de maniobra económica.
El 30% de los encuestados asegura haber gastado menos que en 2024. Con especial mención a las personas mayores de 60 años, quienes han sido las más cautelosos.
Los datos también revelan que la tendencia a mantener un gasto estable ha aumentado: el 43% de los consumidores declaró haber gastado lo mismo que el año pasado, una cifra que sube 6 puntos respecto a 2024.
El 41% de los consumidores gastó menos de 100 euros en rebajas
Por el contrario, sólo el 27% de los encuestados dijo haber gastado más en estas rebajas, dos puntos menos que el año anterior. Los jóvenes de entre 25 y 29 años destacan entre los que más incrementaron su gasto.
Aunque el promedio nacional se situó en 313 euros, el gasto no ha sido homogéneo. Los mayores desembolsos vinieron de los consumidores entre 40 y 44 años y de los jóvenes entre 18 y 24 años, con cifras de 366 y 364 euros, respectivamente. Ambos grupos gastaron entre un 16% y un 17% más que la media nacional.

Los datos detallados en el informe también evidencian grandes diferencias en los tramos de gasto. El 41% de los encuestados gastó menos de 100 euros, lo que supone un incremento respecto al 36% registrado en 2024. Por el contrario, aquellos que desembolsaron entre 200 y 500 euros representaron un 24%, con una caída frente al 27% del año anterior. El porcentaje de consumidores que gastaron más de 500 euros creció ligeramente, pasando del 13% en 2024 al 14% en 2025.
El impacto de la inflación en los presupuestos familiares sigue siendo un elemento determinante. De quienes redujeron su gasto en rebajas, el 72% señaló la inflación como el motivo principal. Este porcentaje es tres puntos inferior al del año pasado, lo que podría indicar una leve mejora en la percepción de los efectos de la subida de precios. No obstante, la contención sigue siendo la norma general en un entorno económico de alta incertidumbre.

Ropa, calzado y complementos fueron los productos más demandados en rebajas
Por segmentos de productos, la ropa, el calzado y los complementos lideraron las compras, seguidos de perfumes, productos deportivos y libros. La ropa de vestir es el producto con mayor porcentaje de compradores en estas rebajas, con un 75% de las menciones en la encuesta. Le siguen, aunque a bastante distancia, el calzado y complementos, con un 38% de las respuestas; perfumes, con un 21%; la ropa y el calzado deportivo, con un 18%; y los libros, con un 13%.
Por edades, los más jóvenes, de entre 18 y 24 años, se destacaron por su preferencia por ropa y perfumes, mientras que los consumidores de entre 45 y 49 años mostraron un interés especial por el calzado y los productos deportivos. Los más mayores, en cambio, se centraron en la adquisición de libros, un comportamiento que resalta su búsqueda de ocio más tradicional.

Este descenso del gasto en rebajas afecta a los pequeños negocios, que dependen en gran medida del consumo estacional. En esta coyuntura, muchos comercios han tenido que diversificar sus estrategias de venta, potenciando canales online y ofreciendo descuentos adicionales para captar la atención del consumidor.
El cambio en los patrones de consumo, con una mayor cautela por parte de los hogares, ha llevado a un entorno de mayor competencia, en el que las promociones juegan un papel crucial. Y se trata de una tendencia que no va a cambiar, al menos de momento, pues la previsión de cara a futuras campañas de rebajas es que la inflación continúe marcando la pauta. De ahí que los pequeños negocios deban ser ágiles a la hora de planificar estrategias promocionales y aprovechar los canales de venta que mejor se ajusten a las nuevas tendencias.





