El reciente acuerdo entre Estados Unidos y la Unión Europea para aplicar un arancel generalizado del 15% a los productos europeos ha sido recibido en España como un alivio por autónomos y pymes exportadoras.
La amenaza previa de un arancel del 30% hizo temer lo peor entre los exportadores. Sin embargo, el nuevo marco, aunque menos agresivo, exigirá ajustes a la espera de conocer los detalles del acuerdo que, según la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aportan “estabilidad y previsibilidad” para los ciudadanos y las empresas.
Tras conocerse el pacto, la Cámara de Comercio de España analizó su impacto en la economía real. Y concluyó que sería “acotado”, ya que Estados Unidos representa tan sólo el 4,7% de las exportaciones españolas de bienes.
- Tres escenarios posibles: así afectará el nuevo arancel a las ventas españolas
- Estos son los sectores más afectados, según los servicios camerales
- El sector agroalimentario considera que este acuerdo es «el mal menor»
- El pacto evita restricciones a los productos subvencionados
- Autónomos y pymes exportadores tendrán que adaptarse a un nuevo escenario
Tres escenarios posibles: así afectará el nuevo arancel a las ventas españolas
El impacto del nuevo arancel del 15% sobre las exportaciones españolas a EEUU será, según la Cámara de Comercio, limitado en términos macroeconómicos, aunque significativo para ciertos sectores concretos. Las ventas a Estados Unidos representaron el 4,7% del total exportado por España en 2024 (equivalente a 18.179 millones de euros), y se estima que el nuevo escenario provocará una caída media del 10,1% en las exportaciones españolas a ese país, lo que equivale a 1.841 millones de euros menos.
La Cámara plantea un rango de incertidumbre en su análisis, considerando tres posibles escenarios en función de cómo evolucionen las variables comerciales y la sensibilidad sectorial:
- Escenario mínimo: caída del 7,2%, equivalente a 1.307 millones de euros.
- Escenario medio (central): caída del 10,1%, con una pérdida de 1.841 millones de euros.
- Escenario máximo: caída del 13,1%, lo que supondría un descenso de 2.375 millones de euros.
Estos son los sectores más afectados, según los servicios camerales
El informe desglosa los efectos del arancel por grupos de productos, destacando cuatro categorías especialmente relevantes para la exportación española:
Máquinas, aparatos mecánicos y material eléctrico
Valor exportado en 2024: 4.014 millones de euros.
Impacto estimado: -16,2% (entre -9,7% y -22,7%).
Productos químicos y farmacéuticos
Valor exportado: 3.186 millones de euros.
Impacto estimado: -9,6% (entre -8% y -11,2%).
Productos alimenticios y tabaco
Valor exportado: 3.567 millones de euros.
Impacto estimado: -2,6% (entre -1,2% y -4%).
Manufacturas de piedra, yeso, vidrio y joyería
Valor exportado: 1.183 millones de euros.
Impacto estimado: -1,1% (entre -0,8% y -1,4%).

El sector agroalimentario considera que este acuerdo es «el mal menor»
Uno de los sectores que más temían la nueva política comercial bajo el mandato de Donald Trump es el agroalimentario. Sin embargo, el estudio de la Cámara de Comercio estima que el arancel reducirá un 2,6% de media las exportaciones de productos alimentarios y tabaco, algunos artículos concretos, como el aceite de oliva embotellado o el vino, pueden verse más penalizados.
José Luis Miguel, director técnico de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), calificó el acuerdo como “el mal menor”. “De haber entrado en vigor un arancel del 30%, las consecuencias habrían sido mucho más graves”, explicó a este medio. Aun así, advirtió que el sector está a la espera de “la letra pequeña” y de evaluar cómo afecta la medida a la competitividad frente a productos similares de terceros países.
También aclaró que “los agricultores no exportan directamente”, ya que esa tarea corresponde a la industria de la alimentación y bebidas. “Nosotros vendemos a la industria, que es quien tiene los canales de exportación”.
Por eso, quienes pueden valorar mejor el alcance de estos aranceles son organizaciones como la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), que definió como “injustos” los nuevos gravámenes, recordando que muchas pymes del sector carecen de margen para absorber estos costes sin perder competitividad.
En la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) también llamaron a la prudencia en la interpretación del impacto del arancel, sobre todo en productos tan simbólicos como el aceite de oliva. Aunque este producto se menciona habitualmente como uno de los más afectados, su exportación y distribución en EEUU es algo más compleja.
Gran parte del aceite español se exporta a granel y es embotellado directamente en Estados Unidos, lo que reduce el valor añadido generado en origen. Según Asaja, esto puede amortiguar el impacto del arancel sobre la exportación inicial, pero también limita los beneficios para las pequeñas almazaras y cooperativas españolas, que no obtienen la rentabilidad que se conseguiría vendiendo un producto ya transformado.
Aun así, la organización agraria consideró que el acuerdo ofrece al menos un marco de estabilidad que permitirá a las empresas planificar. “Es un momento para la tranquilidad y la prudencia”, señalaron desde la entidad.

El pacto evita restricciones a los productos subvencionados
Más allá de los porcentajes, uno de los grandes temores era que el acuerdo incluyera medidas de política comercial más severas, como las denominadas «antidumping» o “antisubvención”, que podrían haber afectado gravemente a las empresas españolas.
Según Guillermo Rivas-Plata, secretario general de la Asociación Española de Profesionales de Comercio Exterior (Acocex), «en España casi toda su exportación está subvencionada”, con ayudas canalizadas a través de ICEX, Cámara de Comercio y programas europeos. Esto permite que muchas pymes y autónomos reduzcan costes en sus procesos de internacionalización, aclaró.
De haberse prohibido la importación de productos subvencionados, Rivas-Plata reflexionó que “nos habría hecho mucho más daño que un arancel del 15%”. “Este acuerdo, al no incluir esas restricciones, supone un alivio importante para la estructura actual del comercio exterior español”, concluyó.
Rivas-Plata alertó, sin embargo, que esta dependencia de ayudas públicas también es una debilidad: “en otros países europeos, las empresas exportadoras dependen más de sus propios recursos. Nosotros aún nos enfrentamos a este tipo de medidas desde una posición más frágil”.
El consenso entre los expertos consultados es que el acuerdo proporciona un escenario de mayor estabilidad pese al incremento de los aranceles. Para muchas pequeñas empresas, la incertidumbre era más perjudicial que el coste en sí. El marco arancelario del 15%, aunque supone un nuevo obstáculo, permite planificar a medio plazo.
El propio Banco de España prevé que el impacto macroeconómico para España será moderado: una caída del 0,11% del PIB a tres años vista en caso de aranceles del 10% a las exportaciones europeas. Extrapolando este cálculo al 15%, la merma estimada se situaría en torno al 0,15% del PIB. En la misma línea, el FMI consideró es su informe de junio que España sería la gran economía de la UE menos afectada por estos aranceles, debido a su menor exposición comercial al mercado estadounidense coincidiendo con las proyecciones de la Cámara de Comercio.
Autónomos y pymes exportadores tendrán que adaptarse a un nuevo escenario
Muchas empresas exportadoras ya venían preparándose para este escenario desde que comenzaron las amenazas arancelarias a principios de año buscando otros destinos a los exportar sus productos. “Ha habido un giro importante de empresas que han empezado a tener en cuenta a algunos países de Asia, como Corea del Sur o Vietnam, o incluso Canadá, como mercados alternativos a Estados Unidos”, señaló Rivas-Plata.
La decisión de limitar los aranceles al 15% supone un respiro para los autónomos y pymes exportadoras, pero no evita por completo el golpe. Aunque España parte de una posición menos expuesta que otros socios europeos, sectores como el agroalimentario y el de bienes de equipo tendrán que adaptarse al nuevo escenario.
“De tener un 30% a tener un 15%, no cabe duda de que es mejor”, resumió el portavoz de COAG aunque también avisó de que “habrá que ver en cada producto cómo quedamos”.





