La Sociedad para el Desarrollo de Cantabria, Sodercan, ha puesto en marcha una nueva línea de ayudas, llamadas CIBERREG, para que los autónomos y empresas del sector industrial inviertan en ciberseguridad para proteger sus negocios de ciberataques o vulnerabilidades en el entorno digital.
En concreto, estas subvenciones dirigidas al tejido empresarial se han lanzado con el apoyo del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), en el marco de la iniciativa RETECH -Redes Territoriales de Especialización Tecnológica-, con los fondos Next Generation, a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
La convocatoria, que cuenta con una partida de 320.000 euros, se mantendrá abierta hasta el próximo 19 de septiembre, siendo posible solicitar las ayudas por medio del Gestor de Ayudas de SODERCAN.
Según señaló el Gobierno de Cantabria en un comunicado, la finalidad de las cuantías es reforzar la ciberseguridad en los negocios como “instrumento habilitador” que contribuya a la transformación tecnológica y la mejora de la productividad, entre otras, ya que se ha convertido en un aspecto clave en la competitividad de los negocios.
Debido a que los ciberataques y vulnerabilidades en el ámbito digital cada vez son mayores, es “de vital importancia” que los negocios y empresas cuenten con equipos, sistemas informáticos protegidos e infraestructuras protegidas.
Estas nuevas ayudas forman parte de un proyecto que pondrá en marcha más adelante un Centro de Ciberseguridad en la comunidad autónoma, como parte de la I Agenda Digital de Cantabria.
Las ayudas para ciberseguridad alcanzarán hasta los 20.000 euros por beneficiario
Estas subvenciones las podrán solicitar tanto las empresas como los autónomos del sector industrial manufacturero o de servicios de apoyo a la industria. Como apuntan las bases, esto recoge un amplio abanico de sectores y beneficiarios, incluyendo desde autónomos y microempresas hasta grandes empresas.
Entre los gastos destinados a ciberseguridad que cubrirán estas ayudas se encuentra la asistencia técnica; servicios de consultoría, ingeniería o auditoría, y primeras certificaciones; costes de formación; y el gasto en hardware y software, entre otros.
La intensidad máxima de las cuantías será del 50% de los gastos subvencionables, hasta un máximo de 20.000 euros por beneficiario, y cada negocio o empresa podrá remitir una sola solicitud.
Además, cada proyecto para el que se solicite la ayuda deberá aumentar el nivel de ciberseguridad del negocio y reducir los riesgos y vulnerabilidades frente a los ataques. Por ello, tendrán que incluir una o varias de las tipologías de proyectos que se recogen en las bases.
Como ejemplo, entre ellas se encuentra la convergencia e integración de los sistemas de protección ante ciberataques para entornos IT/OT, la protección de los accesos remotos IT/OT a equipos y la de la información/datos, iniciativas para la formación de la plantilla de la empresa en el ámbito de ciberseguridad, o adopción de buenas prácticas y procesos de certificación relativos a la obtención y cumplimiento de diversos estándares de ciberseguridad, entre otros.
Mediante el programa RETECH se pondrán en marcha otras iniciativas para asegurar la transformación tecnológica del territorio
El programa RETECH también da forma a otros proyectos regionales para favorecer la transformación digital, dentro de una política pública de inversión en la comunidad, que impulsará hasta 10 líneas de actuación.
Aparte de invertir en ciberseguridad, el gobierno regional también se encuentra trabajando la especialización digital del territorio a través de la IA y otras “tecnologías digitales habilitadoras” destinadas al sector industrial, redes de emprendimiento digital, FashionTech, gemelos digitales, salud digital, GreenTech, tecnología con impacto social y RuralTech.
Para llevar a cabo estos proyectos, se destinarán más de 530 millones de euros del Plan de Recuperación, fomentando la cooperación regional para aquellos que tengan un mayor “impacto territorial y económico”.




