La Junta de Castilla y León ha lanzado una nueva convocatoria de ayudas para la campaña apícola de 2025, dotada con un presupuesto de 2,8 millones de euros. Estas subvenciones están dirigidas a apicultores autónomos y titulares de explotaciones, con el objetivo de mejorar la producción y comercialización de productos como la miel, la cera para cosmética, farmacia y velas, los propóleos antimicrobianos o la jalea real, usada como suplemento energético y revitalizante.

La iniciativa se enmarca en el Programa Nacional de Apicultura, y cuenta con financiación del Fondo Europeo Agrícola de Garantía (FEAGA), el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la propia Junta. Los interesados podrán presentar sus solicitudes hasta el 14 de junio de 2025.

  1. Las subvenciones abarcan desde la lucha contra las enfermedades a la maquinaria de mejora
  2. Convocatorias previas han beneficiado ya a mas de medio millar de apicultores
  3. Las ayudas forman parte de una estrategia más amplia para fortalecer el papel de la apicultura en el medio rural

 

Las subvenciones abarcan desde la lucha contra las enfermedades a la maquinaria de mejora

La ayuda incluye ocho líneas de actuación, entre ellas la asistencia técnica a los apicultores, la lucha contra agresiones y enfermedades, la racionalización de la trashumancia, medidas de apoyo al laboratorio de análisis y programas de repoblación de colmenas.

También se contempla la mejora de la calidad del producto mediante adquisición de materiales o maquinaria.

Las explotaciones beneficiarias deben estar registradas en el Registro de Explotaciones Ganaderas (REGA) y contar con al menos 150 colmenas activas. Además, los solicitantes deberán estar dados de alta en el régimen correspondiente de la Seguridad Social y haber realizado al menos una declaración censal en los dos años anteriores.

El importe total se repartirá entre todas las solicitudes que cumplan los requisitos, aplicando un sistema de puntuación según los criterios establecidos. Si la dotación no fuera suficiente, se reducirá proporcionalmente la cuantía por beneficiario.

Los apicultores que ejerzan su actividad en régimen de titularidad compartida también podrán acceder a las ayudas. En este caso, la solicitud deberá presentarse a nombre de la explotación con indicación de los datos de ambas personas titulares.

Las actuaciones deberán haberse ejecutado entre el 1 de agosto de 2024 y el 31 de julio de 2025. Los justificantes de gasto deberán presentarse antes del 31 de agosto de 2025, incluyendo facturas, comprobantes de pago y toda la documentación que acredite la ejecución de las acciones subvencionables.

Convocatorias previas han beneficiado ya a mas de medio millar de apicultores

En convocatorias anteriores, estas ayudas han beneficiado a más de 500 apicultores en Castilla y León. En la anualidad 2023-2024, el número de explotaciones que accedió a las subvenciones superó las 590, sumando más de 169.000 colmenas registradas en la comunidad.

Castilla y León es una de las comunidades con mayor número de colmenas de nuestro país
Castilla y León es una de las comunidades con mayor número de colmenas de nuestro país.

Uno de los conceptos subvencionables más demandados en años anteriores ha sido la lucha contra la varroosis, enfermedad que afecta gravemente a la salud de las abejas y a la productividad de las colmenas. También ha destacado el interés por adquirir trampas para combatir la expansión de la avispa asiática Vespa velutina.

La línea de ayuda permite también contratar personal técnico o administrativo que asesore a las agrupaciones de apicultores o a cooperativas. En estos casos, el porcentaje de cofinanciación puede llegar hasta el 100% del gasto, si se cumplen las condiciones exigidas.

Los jóvenes apicultores y aquellos que gestionan explotaciones ecológicas pueden obtener puntuación adicional en el baremo de selección. La medida pretende favorecer la incorporación de nuevos profesionales y el mantenimiento de métodos de producción más sostenibles.

Los gastos subvencionables incluyen desde la compra de material sanitario autorizado hasta la adquisición de cera estampada, alimentación complementaria o dispositivos para el control sanitario de las colmenas. También se contemplan inversiones en maquinaria para la extracción, almacenamiento y acondicionamiento de la miel.

Las ayudas forman parte de una estrategia más amplia para fortalecer el papel de la apicultura en el medio rural

La convocatoria contempla una línea específica para apoyar el análisis de la miel y otros productos apícolas. Para ello, los laboratorios deben estar autorizados y los análisis realizados durante el periodo de ejecución establecido. Los costes de estos análisis son financiables siempre que estén directamente relacionados con el control de calidad o la trazabilidad del producto.

Los beneficiarios deberán conservar la documentación justificativa durante un periodo mínimo de cinco años. En caso de detectar irregularidades o falsedad en los datos, se procederá a la revocación de la ayuda y a la exigencia del reintegro de las cantidades abonadas.

Las solicitudes deben presentarse de forma telemática a través de la sede electrónica de la Junta de Castilla y León. En caso de que se presenten a través de una agrupación, será necesario acreditar la representación mediante el correspondiente poder o autorización.

La convocatoria forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer el papel de la apicultura en el medio rural. Castilla y León es una de las comunidades con mayor número de colmenas del país y una importante tradición en la producción de miel de calidad diferenciada.

Los apicultores que resulten beneficiarios deberán cumplir también con las obligaciones fiscales y tributarias exigidas, así como estar al corriente en el pago de sus obligaciones con la Seguridad Social. Asimismo, no podrán haber sido sancionados por infracciones en materia de sanidad animal o bienestar.

Las ayudas están sometidas al régimen de mínimis, por lo que el importe total concedido no podrá superar los 20.000 euros por beneficiario en un periodo de tres ejercicios fiscales. Esta limitación se aplica también a quienes reciban ayudas de otras administraciones por los mismos conceptos.