- Las ayudas podrán destinarse a mejorar la eficiencia energética y producir de forma más sostenible
- Las subvenciones cubren desde la mejora de inmuebles a la compra de equipos
- Castilla y León cuenta con nueve Denominaciones de Origen vinícolas
El sector vitivinícola de Castilla y León podrá acceder este año a nuevas subvenciones de la Política Agrícola Común (PAC), destinadas a fomentar inversiones en instalaciones de transformación, infraestructuras vitivinícolas y estructuras de comercialización.
Estas ayudas, financiadas por el Fondo Europeo Agrícola de Garantía (Feaga), cuentan con un presupuesto total de 6,2 millones de euros, aportados por la Junta de Castilla y León, y buscan mejorar la competitividad de los negocios vitivinícolas de la región, adaptándolos a las demandas del mercado actual y promoviendo prácticas más sostenibles y eficientes.
Las ayudas podrán destinarse a mejorar la eficiencia energética y producir de forma más sostenible
El propósito principal de estas subvenciones es optimizar el rendimiento de las empresas vitivinícolas en Castilla y León, incrementando su competitividad y adaptabilidad a las exigencias actuales del mercado.
Además, pretende fomentar el ahorro de energía, mejorar la eficiencia energética y promover procesos de producción más sostenibles, alineándose con las directrices europeas hacia una economía más verde.
El porcentaje de la subvención varía según el tamaño de la empresa solicitante
- Microempresas y pequeños y medianos negocios. Hasta un 40% de los costes subvencionables.
- Empresas con menos de 750 empleados o un volumen de negocio inferior a 200 millones de euros. Recibirán hasta un 20%.
- Grandes empresas con 750 o más empleados y un volumen de negocio igual o superior a 200 millones de euros. Podrán optar a una ayuda de hasta un 10%.
Podrán acceder a estas ayudas las siguientes entidades que desarrollen su actividad en el territorio de Castilla y León:
- Negocios vitivinícolas. Aquellos que, al momento de la solicitud, produzcan o comercialicen los productos contemplados en la convocatoria, o que, como resultado de la inversión, inicien dicha producción o comercialización.
- Organizaciones de productores vitivinícolas y sus asociaciones.
- Asociaciones con personalidad jurídica. Conformadas por dos o más productores de los productos especificados en la convocatoria.
- Organizaciones interprofesionales.
- Organizaciones profesionales.
Las subvenciones cubren desde la mejora de inmuebles a la compra de equipos
Las solicitudes deben presentarse a través de la Oficina Virtual de Trámites de la Junta de Castilla y León, disponible en tramitacastillayleon.jcyl.es. El plazo de presentación permanece abierto hasta enero de 2026.
Las inversiones que pueden ser financiadas se dividen en cuatro áreas
- Construcción, mejora o adquisición de bienes inmuebles. Obras que mejoren las instalaciones dedicadas a la producción y comercialización vitivinícola.
- Compra de maquinaria y equipos. Incluye sistemas para generar energía, siempre que la producción anual no exceda el consumo de las instalaciones objeto de la inversión.
- Gastos administrativos. Honorarios de arquitectura, ingeniería, asesoría y estudios de viabilidad, con un límite del 4% del total de costes subvencionables.
- Adquisición o desarrollo de software. Así como la compra de patentes, derechos de autor, licencias y registro de marcas colectivas.

Es esencial que los solicitantes preparen la documentación requerida, que incluye detalles del proyecto de inversión, presupuestos y cualquier otra información que respalde la viabilidad y pertinencia de la inversión propuesta.
Se anticipa que estas ayudas contribuirán significativamente a:
- Mejorar la competitividad. Permitiendo a las empresas vitivinícolas modernizar sus instalaciones y adaptarse a las tendencias del mercado.
- Fomentar la sostenibilidad. Impulsando prácticas que reduzcan el impacto ambiental y promuevan la eficiencia energética.
- Ampliar mercados. Facilitando la comercialización y promoción de los vinos de Castilla y León tanto a nivel nacional como internacional.
Castilla y León cuenta con nueve Denominaciones de Origen vinícolas
Castilla y León es reconocida por la calidad y diversidad de sus vinos, que reflejan la riqueza vitivinícola de la región.
- DO Ribera del Duero. Conocida por sus vinos tintos de alta calidad, elaborados principalmente con la variedad Tempranillo.
- DO Rueda. Destaca por sus vinos blancos frescos y afrutados, elaborados principalmente con la variedad Verdejo.
- DO Bierzo. Famosa por sus vinos tintos elaborados con la variedad Mencía, que ofrecen una notable frescura y mineralidad.
- DO Toro. Reconocida por sus vinos tintos potentes y estructurados, elaborados con la variedad Tinta de Toro.
- DO Cigales. Tradicionalmente conocida por sus rosados, aunque también produce tintos de calidad.
- DO Arribes. Ubicada a lo largo del río Duero, produce vinos singulares con variedades autóctonas como Juan García.
- DO Tierra del Vino de Zamora. Conocida por sus vinos tintos y rosados, elaborados principalmente con la variedad Tempranillo.
- DO Valtiendas. Situada en el norte de Segovia, esta denominación emergente elabora vinos tintos con base de Tempranillo, con gran potencial de envejecimiento.
- DO Valles de Benavente. Conocida por sus vinos blancos elaborados con la variedad Malvasía y sus tintos de Prieto Picudo, ofrece producciones limitadas pero de gran calidad.
Estas denominaciones de origen reflejan la riqueza vitivinícola de Castilla y León, combinando tradición y modernización para consolidar su presencia en mercados nacionales e internacionales. Ahora, con el respaldo de las ayudas PAC, el sector podrá seguir evolucionando hacia un modelo más innovador y sostenible, asegurando su competitividad a largo plazo.





