Una nueva línea de ayudas con hasta 45 millones de euros de presupuesto está disponible para los negocios en Cataluña, con el objetivo de apoyar inversiones productivas en el ámbito industrial. El programa, gestionado por la Generalitat a través de ACCIÓ, la agencia para la competitividad de la empresa catalana, contempla subvenciones a fondo perdido para proyectos de mejora de capacidad productiva que se desarrollen entre 2024 y 2025.
La convocatoria se abre el próximo día 2 de abril y supone una oportunidad directa para negocios que deseen crecer, automatizar procesos o ganar eficiencia.
Las solicitudes se otorgarán por orden de presentación, lo que implica que quienes lleguen primero tendrán más posibilidades de acceder a los fondos. La ayuda puede alcanzar hasta un 20% de la inversión realizada, con un mínimo subvencionable de 250.000 euros por proyecto. Esto hace que, aunque la convocatoria se dirija a empresas de cualquier tamaño, las micropymes que ya tengan cierto volumen o aspiren a crecer pueden encontrar aquí un impulso clave para avanzar.
Una ayuda para distintos sectores, grandes y pequeños
La convocatoria va destinada a negocios con actividad industrial y centro de trabajo en Cataluña, ya sean del sector manufacturero o de servicios técnicos vinculados a la industria. Esto incluye desde fabricantes de maquinaria hasta talleres de componentes, obradores, empresas textiles o negocios de impresión 3D. También pueden optar autónomos constituidos como sociedad, siempre que cumplan el resto de requisitos.
El objetivo de la ayuda es reforzar el tejido productivo mediante inversiones reales en maquinaria, instalaciones y tecnología. No se trata de un programa para financiar gastos operativos ni mejoras menores. Las inversiones subvencionables deberán ejecutarse entre el 1 de enero de 2024 y el 31 de diciembre de 2025, por lo que muchos negocios que hayan empezado ya sus proyectos pueden acogerse siempre que se formalicen dentro del plazo establecido.
Los proyectos deben suponer un crecimiento de capacidad o una transformación significativa del proceso productivo. No basta con reponer equipamiento desgastado, sino que se exige una mejora tecnológica o un aumento claro de la producción. Por ejemplo, una pequeña empresa alimentaria que incorpora una nueva línea automatizada de envasado, o un taller que instala maquinaria CNC para sustituir procesos manuales, podrían acogerse a esta línea si justifican adecuadamente el salto tecnológico.
Las inversiones subvencionables incluyen la adquisición de maquinaria, instalaciones técnicas, obras para adaptar espacios productivos o tecnología industrial. También pueden cubrirse los costes asociados al montaje y puesta en funcionamiento, siempre que estén bien detallados y justificados. Quedan excluidos de estas ayudas terrenos, vehículos y gastos recurrentes.
Una subvención directa a fondo perdido, con un importe mínimo de 50.000 euros
La ayuda se formaliza como una subvención directa a fondo perdido, con un importe mínimo de 50.000 euros (20% de los 250.000 de inversión mínima) y sin un tope máximo por empresa. No es compatible con otras ayudas públicas que financien los mismos conceptos, por lo que quienes tengan ya concedidas subvenciones de otros programas deberán valorar si renunciar a una u otra. La incompatibilidad afecta a ayudas para los mismos gastos.

Para optar a la ayuda, las empresas deberán presentar un expediente completo antes de agotar el presupuesto. Esto incluye memoria técnica del proyecto, detalle de las inversiones, presupuestos o facturas proforma, calendario de ejecución y plan de financiación. Toda la tramitación se hará por vía telemática. También se exigirá que estén al corriente de sus obligaciones fiscales y laborales, y que no tengan deudas con la Generalitat.
Uno de los aspectos más relevantes para los pequeños negocios es que no se exige estar constituido como gran empresa ni formar parte de un grupo industrial. Esto abre la puerta a que pequeñas estructuras industriales puedan participar. Basta con tener actividad en Cataluña y demostrar viabilidad del proyecto.
La convocatoria también permite presentar proyectos en cooperación entre varios negocios, lo que puede resultar útil para asociaciones de pequeños negocios industriales que compartan instalaciones o procesos comunes. En estos casos, una de las entidades deberá liderar el expediente y acreditar el vínculo con las demás. Se valorarán especialmente las propuestas conjuntas con impacto colectivo.
Una vez aprobada la ayuda, las empresas tienen hasta el final de 2025 para ejecutar y justificar su inversión. Esto implica conservar la documentación técnica, contable y bancaria que acredite cada gasto, así como someterse a las verificaciones de ACCIÓ si se solicita. Los incumplimientos pueden derivar en revocación de fondos.
Los beneficiarios deben conservar cinco años los bienes adquiridos con la ayuda
Tampoco se permite vender o desmantelar los bienes adquiridos durante al menos cinco años tras la ayuda. Es decir, quien compre una máquina subvencionada no podrá venderla ni dejar de usarla antes de 2030, salvo causa justificada. Esta condición busca evitar operaciones especulativas a corto plazo.
Los negocios interesados pueden consultar la convocatoria completa en la web de ACCIÓ y preparar desde ya su solicitud. Teniendo en cuenta el sistema de concurrencia no competitiva, es previsible que el presupuesto se agote en los primeros meses. Conviene adelantarse y no esperar al último momento.





