Los pequeños y medianos negocios españoles siguen lejos de recuperar las condiciones de financiación previas a la pandemia. Aunque el volumen de nuevos préstamos creció un 14,1% interanual en el tercer trimestre de 2024, la financiación como porcentaje de las ventas interiores se sitúa en un 17,8%, por debajo del 18,5% alcanzado en 2019. Para equiparar las cifras, serían necesarios 15.000 millones de euros adicionales al año en nuevo crédito, según el Informe de Financiación Bancaria a Pymes elaborado por CEPYME.

El estudio pone de manifiesto que la inversión empresarial está estancada debido a un entorno de elevada incertidumbre regulatoria y fiscal, sumado al impacto de un nuevo gravamen a la banca. Este impuesto, además de las mayores provisiones exigidas al crédito a los negocios, agrava la restricción crediticia. En este contexto, muchos pequeños negocios no tienen acceso suficiente al crédito necesario para financiar su actividad o acometer nuevas inversiones.

Los intereses que pagan los negocios por sus préstamos siguen siendo elevados

Los tipos de interés para nuevos préstamos han comenzado a descender tras años de subidas continuas. Sin embargo, el coste del crédito sigue siendo elevado: los pequeños negocios se financian a un 4,81% y los medianos a un 4,52%, muy por encima del 2,09% que, de media, se registraba entre 2017 y 2022. Aunque los tipos han bajado por primera vez en dos años, esto no ha significado un acceso más barato para la mayoría de las pymes.

A nivel comparativo, los pequeños negocios españoles consiguen financiación a un menor coste que sus homólogas de Alemania, Italia y Portugal, aunque todavía pagan más que los franceses. Esta diferencia de precios refleja la mayor estabilidad de nuestro mercado financiero respecto a otras economías de la Eurozona. No obstante, la brecha no es suficiente para hacer que las pymes españolas sean más competitivas en el ámbito internacional.

Según CEPYME, los pequeños negocios se financian a un 4,81% y los medianos a un 4,52%
Según CEPYME, los pequeños negocios se financian a un 4,81% y los medianos a un 4,52%.

El acceso al crédito sigue siendo restrictivo. El porcentaje de solicitudes rechazadas permanece en niveles elevados, tras siete trimestres consecutivos de endurecimiento de los criterios de concesión. Aunque en el tercer trimestre de 2024 se suavizaron ligeramente los términos y condiciones para las pymes, esto no ha sido suficiente para reactivar el mercado financiero de manera significativa. Según el informe, el número de préstamos rechazados se mantiene constante, lo que genera frustración en los pequeños negocios que necesitan liquidez para mantenerse a flote.

Las pymes están solicitando créditos reducidos y a corto plazo

Además, la proporción de préstamos con mayor plazo de amortización sigue siendo baja. Actualmente, el 95% de los nuevos préstamos concedidos a pequeños negocios tienen un vencimiento inferior a un año, reflejando la falta de confianza en el entorno económico y la dificultad para planificar inversiones a largo plazo. Los medianos, por su parte, tienen una situación algo más favorable, con plazos que alcanzan los 12,8 meses de promedio, pero también se encuentran lejos de los niveles de 17 meses observados antes de la pandemia.

Uno de los mayores obstáculos señalados por CEPYME es el impacto del nuevo gravamen a la banca, que aumenta las exigencias regulatorias y tributarias para las entidades financieras. Lo cual, no sólo afecta la capacidad de los bancos para otorgar préstamos, sino que genera inseguridad jurídica y desincentiva la inversión extranjera. En este contexto, las pymes ven cómo se reducen sus márgenes y su capacidad de inversión en proyectos de crecimiento.

El crédito está disponible, pero no en las cantidades necesarias para impulsar el crecimiento empresarial
El crédito está disponible, pero no en las cantidades necesarias para impulsar el crecimiento empresarial.

La situación es especialmente complicada para los pequeños negocios, que han registrado un aumento del tamaño medio de los nuevos préstamos hasta los 33.100 euros (+15% interanual). Sin embargo, ajustado por inflación, este importe apenas alcanza los niveles de 2017-2019. Esto refleja un entorno en el que el crédito está disponible, pero no en las cantidades necesarias para impulsar el crecimiento empresarial.

La financiación destinada a proyectos de inversión sigue en niveles mínimos de los últimos seis años

En un contexto de márgenes cada vez más estrechos, los pequeños y medianos negocios recurren al crédito principalmente para cubrir necesidades de circulante, dejando de lado la inversión en crecimiento. La financiación destinada a proyectos de inversión sigue en niveles mínimos de los últimos seis años, lo que representa un freno importante para la productividad y competitividad de los pequeños negocios. Este desincentivo a invertir se agrava por las condiciones crediticias restrictivas, que continúan siendo más estrictas que en cualquier momento entre 2015 y 2023.

Además, los costes crecientes, como los laborales, los fiscales y los regulatorios, han reducido aún más la capacidad de las pymes para solicitar y asumir nuevas deudas. Para muchas empresas, la única solución pasa por aumentar sus márgenes operativos o buscar alternativas de financiación fuera del sector bancario.

El informe de CEPYME concluye que el crecimiento del crédito bancario no es suficiente para afrontar los retos económicos actuales. Para que las pymes puedan recuperar niveles sostenibles de inversión y competitividad, es esencial clarificar el horizonte regulatorio y tributario, así como fomentar un entorno que incentive tanto la oferta como la demanda de crédito. Mientras tanto, los pequeños negocios españoles seguirán haciendo frente a serias dificultades para financiar su crecimiento.