Un autónomo con ingresos medios puede llegar a pagar hasta un 20% más en función de la comunidad autónoma en la que tribute, tal y como publicaba hace poco este diario, según los cálculos del Consejo General de Economistas. Ahora, un informe del think tank internacional Tax Foundation confirma esa disparidad; eso sí, esta vez desde un enfoque comparativo que mide la competitividad fiscal de cada región.

Según este índice, que analiza desde el IRPF hasta los impuestos propios, las comunidades en las que más se grava a los emprendedores son Cataluña y Asturias. Mientras que Comunidad de Madrid y Euskadi –o más concretamente las tres haciendas forales vascas– ofrecen el entorno fiscal más favorable.

La diferencia entre tributar en un lugar u otro puede alcanzar los 3.700 euros anuales, para un autónomo con altos ingresos.

  1. ¿En qué comunidades pagan más impuestos los autónomos?
  2. Otra comunidad que ha mejorado en los últimos años su posición fiscal es Extremadura
  3. El mapa autonómico, desde el punto de vista de los impuestos
  4. No sólo importa lo que se paga, sino también el número de trámites y la claridad normativa

¿En qué comunidades pagan más impuestos los autónomos?

En Cataluña, con una renta de 30.000 euros, un profesional debe abonar 5.038 euros en el IRPF. Esa misma persona pagaría 491 euros menos si viviera en una de las tres provincias vascas, donde el sistema fiscal foral permite una menor carga.

Asturias se sitúa como la segunda comunidad con mayor presión fiscal. Su estructura impositiva replica en buena parte la de Cataluña, con tramos altos en el IRPF y hasta seis impuestos propios. Un autónomo con 30.000 euros paga allí 4.953 euros anuales, una cifra solo ligeramente inferior a la catalana.

La lista de tributos propios en Cataluña incluye hasta 11 figuras distintas; la mayoría ligadas a cuestiones medioambientales o de consumo específico. Hay impuestos sobre las bebidas azucaradas, sobre los grandes establecimientos comerciales y sobre viviendas vacías. Asturias mantiene gravámenes similares, como un recargo sobre actividades económicas y otro para el bingo.

Comunidad de Madrid no sólo destaca por no tener impuestos propios, sino también por aplicar los tramos más bajos del IRPF. Esto beneficia especialmente a los autónomos con rentas bajas y medias. Las tres provincias vascas también carecen de impuestos propios y aplican normas fiscales más suaves.

Otra comunidad que ha mejorado en los últimos años su posición fiscal es Extremadura

Desde 2018, Extremadura ha aplicado reformas, como bonificaciones del 99% en el Impuesto de Sucesiones y deducciones en el IRPF. Aunque mantiene tres impuestos propios, el informe destaca el esfuerzo reformista de esta región.

En cuanto al conjunto del país, hay diferencias marcadas entre comunidades en la estructura de su fiscalidad. Algunas, como Canarias, aplican tipos reducidos en Sociedades, y otras como Galicia o Castilla y León combinan IRPF moderado y deducciones. El resultado es una fiscalidad muy diversa.

El informe también subraya el impacto que estas diferencias fiscales tienen en las decisiones empresariales. No se trata soamente de cuánto se paga, sino también de claridad normativa y trabas burocráticas. La incertidumbre fiscal desincentiva la inversión a largo plazo.

Las tres haciendas forales vascas ofrecen uno de los entornos fiscales más favorable del territorio español
Las tres haciendas forales vascas ofrecen uno de los entornos fiscales más favorable del territorio español (Foto: Flying Circus)

En algunos territorios se aplican medidas para aliviar la carga fiscal de los nuevos autónomos. Por ejemplo, la exención del 20% del IRPF durante los dos primeros años de actividad. Madrid permite deducirse 1.000 euros en el primer año, y Canarias aplica condiciones especiales por su estatus insular.

Además del IRPF y los impuestos propios, otro de los elementos relevantes es el tratamiento de Sucesiones y Transmisiones. Álava, por ejemplo, grava con más de 100.000 euros una herencia, mientras que comunidades como Andalucía o Galicia lo eliminan para ciertos perfiles.

La suma de estos factores da como resultado un mapa fiscal desigual para quienes trabajan por cuenta propia. Las comunidades que aplican menos impuestos ofrecen mayor margen, mientras que en las regiones con más carga fiscal, los márgenes se estrechan.

El mapa autonómico, desde el punto de vista de los impuestos

A continuación, el listado completo de las comunidades y ciudades autónomas ordenadas de menor a mayor carga fiscal sobre los emprendedores, según el índice de Tax Foundation:

Comunidad de Madrid

Sin impuestos propios, tramos autonómicos bajos en el IRPF y deducción de 1.000 euros el primer año para nuevos autónomos. La comunidad más favorable.

Álava

Hacienda foral propia, sin impuestos autonómicos adicionales y condiciones fiscales diferenciadas.

Guipúzcoa

Sistema fiscal propio y baja presión fiscal sobre los emprendedores.

Bizkaia

Igual que las otras dos provincias vascas, ofrece un marco favorable a la actividad económica.

Canarias

Impuesto de Sociedades reducido (4%) en la Zona Especial Canaria, fiscalidad diferenciada y algunas bonificaciones autonómicas.

Castilla y León

Tipos medios de IRPF y exenciones fiscales para emprendedores en zonas despobladas.

Extremadura

Ha mejorado su competitividad con bonificaciones en sucesiones y deducciones en IRPF, aunque mantiene tres impuestos propios.

La Rioja

Tres impuestos propios, pero tipos moderados en IRPF y algunas deducciones sectoriales.

Castilla-La Mancha

Sólo dos impuestos propios y política fiscal de contención, aunque sin grandes incentivos específicos.

Murcia

Tres impuestos propios y presión fiscal intermedia, con incentivos aún limitados para autónomos.

Andalucía. Eliminación del Impuesto sobre Sucesiones para la mayoría de herederos y deducciones puntuales en IRPF.

Galicia

Ha reducido la carga en Sucesiones y ofrece deducciones por inicio de actividad y conciliación.

Cantabria

Tres impuestos propios y tramos progresivos en IRPF; carga impositiva media.

Navarra

Sistema fiscal propio pero con impuestos autonómicos y tipos medios-altos en IRPF.

Baleares

Cuatro impuestos propios, incluyendo algunos ambientales, y tramos elevados para rentas medias.

Comunidad Valenciana

Cinco impuestos propios y tramos autonómicos de IRPF elevados.

Aragón

Cinco impuestos propios, carga elevada en Sucesiones y tramos altos de IRPF.

Asturias

Seis impuestos propios, recargos sobre el IAE y elevada presión en IRPF para rentas medias.

Cataluña

Once impuestos propios, los tramos de IRPF más altos del país y tributos específicos sobre turismo, medioambiente y consumo. La comunidad con mayor presión fiscal sobre los autónomos.

Fuera del ranking principal, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla aplican regímenes fiscales especiales. Ambos territorios ofrecen reducciones del 50% en el IRPF y en el Impuesto de Sociedades para los residentes, además de bonificaciones en las cuotas de autónomos y otras ventajas fiscales vinculadas a su ubicación geográfica.

Aunque no se han incluido en la clasificación del índice, su carga fiscal es notablemente inferior a la de la mayoría de comunidades.

No sólo importa lo que se paga, sino también el número de trámites y la claridad normativa

Mientras unas comunidades desarrollan deducciones y ayudas específicas, otras mantienen figuras impositivas que añaden complejidad al sistema. Con el mismo nivel de ingresos, un autónomo puede pagar cientos o miles de euros más según su lugar de residencia.

El análisis subraya que no sólo importa lo que se paga, sino también el número de trámites, la claridad normativa y la seguridad jurídica. Algunos territorios han simplificado procesos, mientras que otros mantienen estructuras fiscales complejas que afectan directamente al autónomo.

Las consecuencias de esta disparidad ya se notan. Algunos emprendedores se instalan en regiones con menos impuestos, según el informe, y otros evitan crecer para no asumir cargas adicionales. El entorno fiscal autonómico se ha convertido en un factor clave para la viabilidad de muchos negocios.