El Tribunal Supremo emitió recientemente una sentencia que aclara cuándo deben los autónomos y empresas contabilizar como trabajo remunerado el tiempo que inviertan sus empleados para la comida. El fallo, según los expertos consultados, recuerda la importancia de la desconexión, ya que si el trabajador no puede desconectar de sus labores ni apagar el teléfono, se considerará que continúa trabajando.
Según explicó Jaume Barcons, abogado laboralista de la gestoría Barcons, la nueva sentencia del Alto Tribunal arroja la luz en un tema que suele ser controvertido para los empresarios: cuándo sí y cuándo se considera que el empleado está trabajando y tiene derecho a retribución. El nuevo criterio del Supremo afectaría especialmente a los pequeños negocios cuyos trabajadores tienen jornadas continuas, puesto que a partir de las 6 horas ya tendrían derecho a un descanso de, al menos, 20 minutos.
El caso que llevó al Supremo a establecer el nuevo criterio surgió de una disputa entre una empresa de ambulancias y sus trabajadores sobre si la pausa para comer debía ser remunerada. Aunque los empleados alegaban que ese tiempo debía contarse como jornada efectiva, la empresa sostenía que se trataba de un descanso no obligatorio y, por tanto, no pagado.
- Los autónomos deben pagar a sus empleados el descanso para comer si no hay «desconexión real»
- ¿Cómo afectará la sentencia a los autónomos y pymes con empleados?
Los autónomos deben pagar a sus empleados el descanso para comer si no hay «desconexión real»
Tras analizar la legislación laboral y los convenios aplicables, el Tribunal Supremo ha sentado doctrina sobre cuándo los descansos entran dentro de la jornada laboral y cuándo no.
Según explicó Jaume Barcons, la clave en esta sentencia está en la disponibilidad del trabajador: «Si no hay una desconexión total, es decir, si el empleado sigue a disposición de su empresa, tiene que tener el móvil encendido, estar en la oficina o mantenerse activo para cualquier demanda, ese tiempo se considera tiempo de trabajo efectivo.”
Respecto a la hora de la comida, el fallo del Supremo distingue entre «tiempo de presencia» o no en base a distintos criterios. Las condiciones, según el Alto Tribunal para que se considere trabajo esa hora será que no se considere trabajo esa hora será que el empresario, como mínimo, garantice una desconexión real del personal.
Además, tampoco podrá recibir servicios ni estar localizable, entre otras condiciones establecidas en el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores.

Cuándo sí deben pagar los autónomos la hora de la comida
Según la sentencia, la hora de comida debe considerarse tiempo de trabajo remunerado si el empleado no puede disponer libremente de ese periodo.
Es decir, si el trabajador debe permanecer en el puesto o estar disponible para tareas, llamadas o atención al cliente, ese tiempo se considera jornada efectiva.
También se incluye el caso de trabajos en hospitales, servicios de urgencias o atención continua, donde la pausa es más una interrupción forzada que un descanso real.
Cuándo no es obligatorio pagar la pausa
Por el contrario, si el trabajador puede organizar su tiempo libre sin interferencias de la empresa, la hora de la comida no se considera parte de la jornada laboral y, por tanto, no es remunerada. Esto es habitual en oficinas o comercios donde el empleado puede salir del centro de trabajo, salir a comer fuera o desconectar totalmente.
Según explicó Jaume Barcons, según este último fallo, el tiempo de descanso no sería remunerado, por ejemplo, en jornadas de menos de 6 horas continuadas en las que el empleado rompe con el nexo laboral y puede comer o descansar libremente. Este sería el caso de una jornada partida en la que el trabajador puede irse entre medias a casa y no estar activo para el negocio.
¿Cómo afectará la sentencia a los autónomos y pymes con empleados?
Así, para los autónomos y pequeñas empresas, la sentencia tiene varias consecuencias prácticas:
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Revisión de horarios y contratos: Conviene revisar los contratos y manuales internos para especificar claramente cómo se gestionan las pausas.
- Costes laborales: En empresas donde los trabajadores deben permanecer disponibles durante la comida, el coste real de la jornada es mayor y debe considerarse en la planificación financiera.
- Adaptación de convenios: Las empresas deben asegurarse de que sus prácticas cumplen con los convenios colectivos aplicables, que pueden tener reglas más estrictas que la norma general.




