Check Point alerta de la peligrosa tendencia que están alcanzando los ciberataques para los negocios a nivel mundial. Lo curioso es que, de acuerdo con el Brand Phishing Report Q1 2024, que muestra un incremento del 5% de los ciberataques respecto al primer trimestre de 2023 y un alarmante aumento del 28% en comparación precisamente con el final del año pasado, es que destaca que los dispositivos IoT (internet de las cosas), esto es, desde impresoras a las cámaras de seguridad que utilizan los negocios, suponen y son ataque debido a las múltiples vulnerabilidades que presentan, y que comprometen tanto la seguridad de datos personales como corporativos.
Las capacidades y la optimización que proporciona la conexión web de estos aparatos IoT, tanto en el sector de consumo como en el industrial, han acelerado su adopción. En 2020, había 9.700 millones de dispositivos IoT desplegados en todo el mundo. Statista estima que para 2030 el número de aparatos conectados a internet se disparará hasta los 29.000 millones. Es decir, prácticamente un 200% más. Y lo que Check Point Software sugiere es que, ante este importante crecimiento, es crucial evaluar la ciberseguridad de dispositivos tan frecuentes como teclados o ratones inalámbricos, sensores de videovigilancia o televisores inteligentes.
Porque los ciberdelincuentes buscan constantemente puntos débiles dentro de las redes de los negocios. De manera que, si los autónomos y los emprendedores no gestionan adecuadamente los dispositivos que se consideran inofensivos o menos críticos, estos pueden convertirse en vectores de ataque. Desde impresoras hasta ascensores, estos aparatos presentan no pocas vulnerabilidades que comprometen tanto la seguridad de datos personales como corporativos. Este hecho, junto con la creciente dependencia de estos dispositivos, enfatiza la necesidad de realizar cambios en el ámbito de la ciberseguridad.
Los ciberdelincuentes buscan constantemente puntos débiles dentro de las redes de los negocios
Check Point alerta sobre el hecho de que algunos de estos aparatos que se descuidan y pueden ser el espía perfecto en cualquier empresa:
Las impresoras pueden ser espías silenciosos. Los aparatos multifunción no sólo imprimen, sino que también escanean, copian y en muchos casos, envían correos electrónicos o documentos a la nube. Muchas de ellas tienen discos duros internos que almacenan copias de todos los documentos que procesan. Por este motivo, si un ciberdelincuente logra acceder de forma remota a la impresora, podría recuperar estos documentos con información sensible o ser un vector de ataque para alterar configuraciones, o incluso utilizarla como punto de entrada para ataques de mayor alcance.
Al igual que con cualquier otro dispositivo conectado a la red, las impresoras multifunción deben mantener al día las actualizaciones de seguridad, cambiar las contraseñas predeterminadas y limitar el acceso a las funciones de red solo a los usuarios necesarios.
Las máquinas de café y de venta de aperitivos y bebidas pueden hacer algo más que alimentar a los autónomos y sus empleados. Nadie los considera como una amenaza, pero cada vez están más conectados a Internet para permitir funciones como el pago con tarjeta o el seguimiento en remoto del inventario. La mayoría de las políticas de seguridad TI no consideran estos dispositivos y pueden presentar vulnerabilidades sin parchear o configuraciones débiles por defecto que facilitan el acceso no autorizado.
Y es que, si estos dispositivos están conectados a la misma red que los más críticos, podrían ser utilizados como un punto de entrada para ataques de ransomware, especialmente si operan con sistemas operativos conocidos y conectividad a internet. Para que estén protegidas y no supongan una amenaza para las empresas, es imprescindible segmentarlas en una red separada de los sistemas vulnerables y monitorizar cualquier actividad inusual para poder prevenir cualquier daño a la red.
Teclados y ratones inalámbricos son los grandes descuidados omnipresentes. Estos dispositivos forman parte de todas las oficinas actuales, pero su comodidad inalámbrica también puede ser explotada. Los atacantes pueden utilizar dispositivos especializados para interceptar las señales inalámbricas enviadas por los mismos, lo que captura cada clic o movimiento del ratón.
Algunos teclados o ratones inalámbricos pueden ser vulnerables a ataques de emparejamiento forzado, donde un atacante fuerza la conexión a un dispositivo no autorizado para capturar entradas o incluso inyectar comandos. No todos los teclados y ratones inalámbricos utilizan cifrado para proteger la transmisión de datos, lo que facilita la tarea de los atacantes para interceptar estas comunicaciones. En este sentido, optar por modelos con cifrado sólido y evitar su uso en entornos donde la seguridad de la información es crítica puede ayudar a mitigar estos riesgos.
Televisores inteligentes, ascensores conectados, sensores, elementos de videovigilancia, etcétera. Todos estos dispositivos han de ser gestionados adecuadamente para minimizar la superficie de ataque. El control lo se consigue teniendo un inventariado actualizado de todos estos dispositivos, estableciendo y aplicando políticas de conexión, monitorizando y parcheando sus vulnerabilidades, de forma que formen parte de la política integral de seguridad de la compañía.
La clave para evitar ciberataques está en segmentar la conexión de los aparatos
El aumento de los ataques contra dispositivos IoT destaca la necesidad de una vigilancia continua y de la implementación de medidas de seguridad más estrictas para proteger estos dispositivos vulnerables, según el director técnico de Check Point Software para España y Portugal, Eusebio Nieva. “Además de las amenazas habituales, es importante recordar que existen dispositivos que ni siquiera hay que tener en mente, pero que pueden convertirse en puertas de entrada inesperadas”.
Para hacer frente a este problema, aseguró Eusebio Nieva, es esencial que las empresas adopten un enfoque multifacético de ciberseguridad y aseguren la red “mediante tecnologías como la segmentación o bien los cortafuegos avanzados. Y por supuesto, comprobar que los dispositivos estén al día con las últimas actualizaciones de seguridad y parches disponibles”.



