Comienza 2025 y la reducción de la jornada sigue estando en el centro de todas las polémicas. El Ministerio de Trabajo no cesa en su empeño de reducir este año la jornada laboral a 37,5 horas, como máximo que podrían trabajar todos los trabajadores en España. Pero este departamento del Gobierno no ha debido calcular que esta medida podría suponer un sobrecoste medio de más de 200 euros al mes por trabajador. Primero se encontró con la oposición de la patronal, a la que excluyó finalmente de las negociaciones.

En los últimos días, se han seguido intensificando las tensiones en el seno del Gobierno de coalición por esta medida: mientras que el Ministerio de Trabajo sigue queriendo imponer su «promesa» de reducir la jornada laboral a 37,5 horas en 2025 a cualquier precio, el ala socialista encabezada por el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha anunciado en varios ocasiones su desacuerdo con los plazos. Y también con algunas cuestiones como la falta de ayudas y acompañamiento para que los pequeños negocios puedan adaptarse a estos sobrecostes.

Parece que ni la ausencia de acuerdo con la patronal, ni la anuencia con el resto del Gobierno  frene a la ministra de Trabajo en su obsesiva intención de rediseñar unilateralmente la jornada a más de 20 millones de trabajadores

Ni si quiera cuando las patronales de empresarios y autónomos han advertido que los principales damnificados por esta medida no van a ser las grandes, las medianas empresas ni la Administración, que ya tienen en casi todos los casos una jornada inferior a las 37,5 horas.

Según CEPYME, los autónomos y pequeños negocios, que componen la mayor parte de nuestro tejido productivo, van a ser los más afectados por la reducción de jornada, debido a su menor productividad, rentabilidad y sus inferiores recursos organizativos. También por su mayor dificultad para adaptarse a cambios en el corto plazo y por la menor presencia de convenios de empresa en este segmento de negocios.

En el mismo sentido, el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, advirtió recientemente en una entrevista a Cope que, a pesar del crecimiento del empleo, este 2024 se han destruido puestos de trabajo entre los autónomos y microempresas. Y esta tendencia seguirá de llevarse a cabo medidas como la reducción de la jornada, que aumentarán los costes del colectivo.

Los autónomos pagarán más horas extra si se reduce la jornada a 37,5 horas: ¿cuál será el coste medio?

Según el Presidente de ATA, en el momento en el que entre en vigor la reducción de la jornada laboral, un autónomo «no va a cerrar una hora ni media hora antes su negocio, sino que asumirá la reducción de jornada que tengan sus trabajadores». 

Desde el principio se advirtió de que, ante una eventual reducción de la jornada, los autónomos tendrían dos opciones: la primera sería cerrar antes su negocio para compensar la menor disposición de horas en su plantilla. Y la segunda sería aumentar sus costes contratando más horas extra para paliar el tiempo que se está dejando de trabajar a causa de la reducción de jornada.

Según Amor, la mayoría de los autónomos escogerían esta segunda opción. De llevarse a cabo finalmente esta rebaja, un negocio cualquiera, sin importar el sector, que quiera mantener la misma productividad cada semana tendría que asumir un coste de dos horas y media extra semanales  –diez horas mensuales– para obtener la misma productividad que antes de la reducción de jornada.

Esto sin tener en cuenta a algunos negocios de actividades como la hostelería o en general el sector servicios, que aunque tengan un incremento de la productividad deberían asumir de igual manera estas horas extra puesto que no pueden estar abiertos menos tiempo. 

El sobrecoste medio podría superar los 200 euros al mes por empleado

Según el Estatuto de los Trabajadores, la cuantía a percibir por cada hora extra “no podrá ser en ningún caso inferior al valor de la hora ordinaria”, aunque numerosos convenios colectivos establecen un recargo sobre esta cantidad. Por ejemplo, un 50% más del valor de la hora ordinaria.

Siguiendo este ejemplo, un asalariado que cobre el salario medio en 2025, que ronda los 2.100 euros, percibiría una media de 20 euros por cada hora extra. En el supuesto de que el negocio quisiera cubrir exactamente las dos horas y media que se rebajaría la jornada de cada trabajador semanalmente, debería pagar 10 horas extra mensuales. O, lo que es lo mismo, una media de 200 euros más por empleado para cubrir ese tiempo.