Faltan poco más de dos semanas para que comience la campaña de la RENTA de este año. Todos los autónomos sin excepción deberán presentar esta liquidación y saldar cuentas con Hacienda, aunque no todos tendrán la misma carga fiscal.
Según el último informe «Panorama de la Fiscalidad 2025», publicado por el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) del Colegio General de Economistas (CGE), hay diferencias de miles de euros en los impuestos que pagan los autónomos y demás contribuyentes entre una y otra comunidad autónoma.
Como ya avanzó este diario, las diferencias más importantes se dan en los tributos que son de competencia exclusivamente autonómica, como el Impuesto de Sucesiones y el de Donaciones. Pero también en aquellos como el IRPF, donde hay un tramo estatal y otro que establecen las comunidades autónomas.
Una de las conclusiones a las que han llegado los economistas en esta edición de su estudio en 2025 es que los autónomos pueden pagar miles de euros de diferencia en el IRPF -que se reflejan fundamentalmente en la declaración de la RENTA- habiendo obtenido los mismos beneficios, dependiendo de la comunidad autónoma donde residan.
Según este estudio publicado en marzo de este año-y que hace referencia a los impuestos de 2024- un mismo autónomo que obtuvo rendimientos medios, de entorno a 30.000 euros podría pagar menos de 4.500 euros al año de impuestos en Bizkaia pero más de 5.000 en Cataluña. Es decir que, a través de las retenciones en sus facturas y de la declaración de la RENTA, podría abonar más de 500 euros de diferencia entre una y otra comunidad.
Lógicamente, en los tramos más elevados, las diferencias son todavía más amplias. Así, un autónomo que gana 600.000 euros al año, pagaría unos 250.000 en la Comunidad de Madrid pero 300.000 en la Comunidad Valenciana.
Por lo tanto, los trabajadores por cuenta propia pudieron abonar el año pasado hasta 500 euros más de impuestos en los tramos bajos y medios y cerca de 50.000 euros en los más altos, ganando lo mismo. Todo ello tan sólo cambiando el territorio donde está ubicado su negocio.
Diferencias de hasta 50.000 euros en la RENTA de los autónomos, dependiendo del territorio
El IRPF es un impuesto de competencia repartida, lo que significa que el Gobierno central fija unos tipos aplicables para cada tramo que se deben cumplir en todo el territorio, a los que luego se sumarán los que elija cada comunidad autónoma. Además, las autonomías también pueden elegir algunos de los beneficios fiscales a aplicar, por discapacidad, familia numerosa etc.
Para realizar esta sencilla comparativa de la tributación, CGE parte de un contribuyente soltero y sin hijos con rentas del trabajo, edad inferior a 65 años y sin discapacidad ni ninguna otra circunstancia personal que pudiera darle derecho a deducción estatal o autonómica. Como se puede observar en los gráficos a continuación, dependiendo de la renta de cada contribuyente cambiarán las comunidades donde pagaría más o menos impuestos.
Se debe tener en cuenta que los siguientes importes a pagar en cada tramo se abonan a lo largo de todo el ejercicio -a través, por ejemplo, de retenciones que se aplican tanto en las nóminas como en las facturas- y no sólo el resultado a pagar en la declaración anual de la renta. Por lo que muchas veces, el autónomo no será consciente de estar abonando tal cantidad de impuestos, aunque realmente a lo largo del ejercicio sí lo está haciendo.
Además, también hay que tener en cuenta que el estudio publicado en 2025 hace referencia al IRPF abonado en 2024. Por lo tanto, podría haber algunas variaciones para esta campaña de la RENTA en autonomías que hayan puesto en marcha nuevas bonificaciones o incluso que hayan alguna de las que ya tenían.
Hasta 1.000 euros de diferencias en IRPF para las rentas bajas y medias
Como se puede observar a continuación, para una renta de 30.000 euros, los contribuyentes de Cataluña serían los que más pagarían en este caso. Concretamente, tendrían que abonar más de 5.000 euros, mientras que los de casi todas las autonomías tendrían que pagar menos de 5.000 euros y los de la mitad de ellas (Navarra, Cantabria o La Rioja, entre otras), menos de 4.700 euros. Se trata de una diferencia de entre unos 300 y 500 euros entre ciertas autonomías.
En el caso de que este mismo contribuyente -menor de 65 años, sin hijos ni discapacidad- tuviera una renta de 45.000 euros, Cataluña y Extremadura serían las CCAA donde más pagaría. En estas dos autonomías pagaría entorno a 9.650 euros, mientras que en Vizcaya, Guipúzcoa y Álava es donde menos se abonaría, con apenas 8.700 en los tres casos. Se trata, esta vez, de una diferencia entre uno y otro lugar de casi 1.000 euros.

Hasta 50.000 euros de diferencia en IRPF para las rentas más altas
Conforme se van elevando las rentas, también aumenta la brecha entre comunidades y vuelven a cambiar las autonomías en las que más se paga.
Por ejemplo, para una renta de 110.000 euros, los contribuyentes de la Comunidad Valenciana serían los que más IRPF deberían pagar con cerca de 39.000 euros, mientras que una vez más serían los vascos los que menos pagarían, con apenas 35.000 euros. Se trata de una diferencia de unos 4.000 euros entre una y otra autonomía.
Si se tienen en cuenta las rentas más elevadas, de 600.000 euros al año, las diferencias pueden llegar a ser muy grandes. En este caso, un contribuyente de Comunidad Valenciana podría pagar casi 300.000 euros en IRPF, mientras que uno de Madrid abonaría 250.000 euros. Esto significa que la diferencia podría llegar a ser de hasta 50.000 euros para unos mismos beneficios dependiendo del territorio en el que se desarrolle la actividad.





