El Ministerio de Defensa ha lanzado una nueva edición del programa Coincidente (Cooperación en Investigación Científica y Desarrollo en Tecnologías Estratégicas), con un presupuesto que puede superar los dos millones de euros.

Por primera vez, los autónomos y las microempresas pueden aspirar a recibir hasta el 70% del coste total de sus proyectos tecnológicos. Esta convocatoria busca atraer innovación civil aplicable al ámbito militar en tres líneas estratégicas: municiones merodeadoras, navegación y posicionamiento, y asistencia médica en combate.

  1. Son dos millones de euros en tres áreas de investigación, cada una con su dotación económica
  2. El componente tecnológico debe permitir su uso en condiciones extremas
  3. Se espera que la ejecución de los proyectos se prolongue durante un máximo de 24 meses
  4. Optar a estas ayudas requiere una planificación rigurosa y unos presupuestos desglosados

 

Son dos millones de euros en tres áreas de investigación, cada una con su dotación económica

Cada una de estas áreas dispone de una dotación máxima específica, que alcanza los 805.785 euros en el caso de los proyectos relacionados con municiones autónomas. Las otras dos líneas cuentan con hasta 619.834 euros cada una (navegación y posicionamiento y asistencia médica en combate), lo que suma un total potencial de más de dos millones de euros.

En total, la suma de los fondos máximos por proyecto se sitúa ligeramente por encima de los dos millones de euros, aunque no se ha publicado una cifra global cerrada para el conjunto del programa.

A diferencia de otras ayudas estatales más restrictivas, el programa Coincidente permite concurrir a una amplia variedad de solicitantes: personas físicas, autónomos, microempresas, pymes, universidades, centros tecnológicos y grandes empresas. El porcentaje de cofinanciación pública varía según el tamaño de la entidad, beneficiando especialmente a los más pequeños.

El objetivo de esta línea de financiación es identificar tecnologías desarrolladas en el ámbito civil que puedan tener aplicaciones en defensa y que, por su carácter innovador, estén en una fase avanzada de desarrollo.

En concreto, se exige que los proyectos culminen en un demostrador funcional, es decir, en un prototipo que permita comprobar la viabilidad de la solución propuesta.

El componente tecnológico debe permitir su uso en condiciones extremas

Las propuestas deben abordar una de las tres áreas de interés estratégico definidas por el Ministerio de Defensa. En el caso de las municiones merodeadoras, se busca el diseño y desarrollo de sistemas autónomos capaces de detectar, identificar y atacar objetivos específicos.

Por su parte, la línea de posicionamiento plantea el reto de operar sin acceso al GPS, en entornos interferidos o denegados.

Por último, la tercera línea se orienta a la asistencia médica en combate, especialmente a sistemas de evacuación, monitorización y tratamiento sanitario en escenarios hostiles, sin acceso inmediato a instalaciones médicas. El componente tecnológico debe permitir su uso en condiciones extremas y sin personal sanitario especializado.

Los proyectos deben presentarse de forma telemática, a través de la sede electrónica del Ministerio de Defensa, y el plazo permanece abierto hasta el 17 de junio. En el caso de propuestas conjuntas, la financiación se calculará según el tipo de entidad que participa.

Un autónomo con experiencia puede presentar su propuesta sin empresa
Un autónomo con experiencia en desarrollo tecnológico puede presentar su propuesta sin tener que crear una empresa.

Uno de los elementos diferenciadores de este programa respecto a otras convocatorias públicas de I+D es la apertura a la iniciativa individual. Un autónomo con experiencia en desarrollo tecnológico puede presentar su propuesta sin tener que crear una empresa.

Eso sí, el nivel de exigencia técnica y la madurez de la solución deben ser altos, ya que se trata de proyectos con orientación a un uso militar específico.

Para evaluar las propuestas, el Ministerio valorará la novedad tecnológica, la adecuación a las necesidades estratégicas de Defensa, la viabilidad técnica y económica del demostrador, y el grado de innovación respecto al estado del arte. También se tendrá en cuenta la experiencia previa del equipo proponente.

Se espera que la ejecución de los proyectos se prolongue durante un máximo de 24 meses

Aunque la palabra “militar” puede resultar disuasoria para algunos perfiles innovadores, desde el Ministerio insisten en que muchas de las tecnologías que se aplican en defensa tienen un origen civil. El objetivo es acelerar esa transferencia tecnológica desde el entorno civil al militar.

Tecnologías como los drones, los sistemas de comunicaciones seguras, los sensores biomédicos o la inteligencia artificial aplicada a la toma de decisiones han surgido en entornos civiles y luego han encontrado aplicación en defensa.

El programa Coincidente se enmarca dentro del Plan Estratégico de Tecnología e Innovación para la Defensa (PETID), que en los últimos años ha buscado reforzar el tejido industrial nacional mediante la colaboración público-privada. La edición de 2025 introduce como novedad una división por líneas específicas con retos bien definidos.

Este planteamiento, más segmentado y con objetivos concretos, busca facilitar la participación de actores pequeños con propuestas muy focalizadas. La posibilidad de recibir hasta un 70% del coste sin necesidad de crear una sociedad es clave para muchos autónomos.

Optar a estas ayudas requiere una planificación rigurosa y unos presupuestos desglosados

Al no requerir inversión inicial por parte del Ministerio, los fondos se liberan en función del cumplimiento de hitos. Esto obliga a una planificación rigurosa, con cronogramas detallados y presupuestos desglosados.

El sistema permite flexibilidad, pero exige también una justificación técnica y económica precisa. Frente a la situación tradicional, el la que las ayudas a la innovación suelen estar copadas por grandes compañías, este tipo de convocatoria puede representar una oportunidad real para perfiles emprendedores. Tener una solución innovadora con aplicación en defensa basta para optar a una ayuda relevante.

El programa está gestionado por la Subdirección General de Planificación, Tecnología e Innovación del Ministerio de Defensa, y la información completa, así como los formularios de solicitud, están disponibles en el portal de innovación tecnológica de Defensa.