1. La IA ya está en los negocios pero sus empleados aún no saben utilizarla
  2. Se invierte en tecnología sin una planificación del talento basada en datos
  3. España corre el riesgo de tener una IA limitada a los equipos directivos

La Inteligencia Artificial ya no es una promesa de futuro, sino una tecnología presente que está transformando los entornos laborales. Sin embargo, apenas el 40% de las pymes está formando a sus empleados en esta materia, según datos difundidos por Growit School, especializada en capacitación digital.

Así, mientras que el 72% de los responsables de Recursos Humanos busca a trabajadores que utilicen Inteligencia Artificial, la mayoría de las plantillas sigue sin preparación para integrar la IA en su trabajo diario. Y, por supuesto, tampoco están formados en los riesgos que implica a distintos niveles, por ejemplo la protección de datos.

Esta desconexión entre la velocidad del cambio tecnológico y la falta de una estrategia formativa clara se confirma también en el informe global “Business Leaders 2025”, de Adecco Group. En él, la mitad (el 49%) de los empresarios españoles señala que la escasez de habilidades vinculadas a la IA es ya el principal reto para el crecimiento de sus negocios.

La IA ya está en los negocios pero sus empleados aún no saben utilizarla

El informe de Adecco recoge la opinión de 2.000 líderes de alta dirección en 13 países (150 de ellos en España) y muestra que sólo el 16% de las pymes españolas se considera realmente preparada para el futuro. A pesar de que el 55% de los directivos ya utiliza herramientas de IA para mejorar la toma de decisiones, el 59% admite dificultades para consensuar estrategias, lo que limita la agilidad y la respuesta ante un entorno volátil.

Desde Growit School, alertan de que muchas pymes están incorporando tecnología sin preparar a sus equipos para usarla de forma efectiva. La formación en IA, señalan, debe ser práctica y aplicable al entorno real del negocio, y no limitarse a una visión superficial o conceptual. “Quien sepa usarla marcará la diferencia”, resumieron fuentes de la firma, que ha trabajado con profesionales de sectores muy diversos y advierten que la brecha entre saber usar la IA o no hacerlo será uno de los factores de competitividad clave de esta década.

En este sentido, España lidera el ranking de países que más están cambiando su forma de planificar plantillas en función de las habilidades de sus empleados. El 67% de las empresas españolas ha comenzado a diseñar sus estructuras internas teniendo en cuenta competencias como el pensamiento crítico, el análisis de datos o el dominio de herramientas digitales. Este enfoque más flexible y adaptativo supera ampliamente la media global, situada en el 56%, según el estudio de Adecco.

Se invierte en tecnología sin una planificación del talento basada en datos

Sólo el 37% de las empresas españolas cuenta con una política clara sobre cómo aplicar la IA en el entorno de trabajo. En muchos casos, la presión por adaptarse se traslada directamente a los empleados, sin que estos dispongan del respaldo o las herramientas necesarias para hacerlo. La ausencia de marcos definidos genera desigualdades en la adopción de estas tecnologías y frena su impacto real.

España corre el riesgo de que la IA quede limitada a la dirección y no llegue a las planillas
España corre el riesgo de que la IA quede limitada a la dirección y no llegue a las planillas.

El entorno formativo, a pesar de todo, muestra signos positivos. España es el país con mayor disponibilidad de programas relacionados con IA, y un 67% de las organizaciones ya ofrece capacitación en esta área, frente al 59% de media mundial. Ahora bien, esa formación no siempre se traduce en implementación. Muchas compañías se quedan en el nivel teórico y no llegan a integrar la IA en procesos como ventas, análisis o automatización. El salto de la teoría a la práctica sigue siendo uno de los grandes retos.

En este punto, las metodologías que proponen un aprendizaje por proyectos o entornos reales de trabajo están ganando peso. Es el caso de iniciativas impulsadas por entidades como Growit School, que defienden la necesidad de combinar estrategia digital, herramientas concretas y retorno medible de la formación. Pero estas iniciativas, aunque valiosas, no alcanzan aún al conjunto del tejido empresarial, especialmente entre pymes y micropymes.

Otra de las señales contradictorias es la inversión. Aunque el 70% de las pymes españolas afirma estar implementando soluciones tecnológicas y herramientas de análisis de datos para planificar mejor su plantilla, sólo el 27% destina recursos específicos al análisis de habilidades. Es decir, se invierte en tecnología sin una planificación del talento basada en datos suficientemente sólida, lo que limita la eficacia de las decisiones.

España corre el riesgo de tener una IA limitada a los equipos directivos

La IA está sirviendo como catalizador de cambios profundos en la forma de trabajar, pero para que su implantación sea efectiva, debe ir acompañada de una evolución en la gestión de las personas. El 66% de los empresarios españoles considera que los empleados deben actualizar sus funciones y competencias, por encima de la media global (60%). Aun así, sin formación ni orientación, esta expectativa se convierte en una exigencia injusta, especialmente en los sectores con menor digitalización.

El estudio de Adecco también revela que el uso de la IA en los equipos directivos mejora ya la toma de decisiones, pero no garantiza por sí solo la coordinación interna. La clave está en convertir la tecnología en una herramienta compartida por toda la organización. De lo contrario, el riesgo es que la IA quede limitada a las altas esferas de la empresa, sin generar un verdadero cambio operativo.