Durante 2024, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) impuso un total de 242 multas, cuyo montante económico supera ligeramente los 27 millones de euros, según los datos recién facilitados por el propio organismo público. Aunque el número de sanciones ha sido inferior a la de años anteriores, el importe total ha aumentado de forma significativa, debido a la imposición de multas de mayor cuantía.
Prueba de que los autónomos y las micropymes también sufren el rigor de la normativa es que, en 2024, más de dos tercios (el 72%) de las sanciones impuestas han oscilado entre los 600 y los 25.000 euros, afectando a pequeños negocios por errores en el tratamiento de datos personales, malas prácticas de videovigilancia o envío de publicidad sin consentimiento. Del total, 122 sanciones económicas fueron de menos de 5.000 euros, mientras que 50 multas oscilaron entre los 5.000 y los 24.999 euros.
Este diario se ha puesto en contacto con algunos de los pequeños negocios sancionados por la AEPD. Y aunque no han querido incluir declaración alguna en el artículo, sí que han explicado el motivo y la cuantía de las sanciones recibidas.
Según cuentan los afectados, la gestión del WhatsApp es uno de los principales motivos de sanción
Buen ejemplo de ello es la multa de 3.000 euros a un taller acusado por la AEPD de incluir sin consentimiento a 151 personas en un grupo de WhatsApp, lo cual permitió que los participantes visualizasen los datos personales del resto de los integrantes. Uno de los cuales afirmó en su denuncia no haber otorgado en ningún momento su autorización para formar parte de dicha lista, ni para recibir mensajes de carácter comercial.
Un caso similar es el de otro pequeño negocio dedicado a prestar servicios de fontanería, albañilería, pintura y carpintería, que fue multado con 5.000 euros por enviar datos personales a través de la misma mensajería instantánea, nuevamente sin autorización previa de sus clientes afectados.
Otro caso destacado es el de una pyme dedicada a la organización de eventos, sancionada con 2.000 euros porque su página web no proporcionaba la información legal requerida sobre la captación y posterior gestión de los datos personales de quienes accedían a la misma.
La gestión incorrecta de la videovigilancia ha generado a los negocios medio centenar de sanciones
Al desglosar las cifras de la AEPD correspondientes a 2024, este tipo de quiebras de seguridad lideraron el importe total de las multas, acumulando sanciones por casi 13 millones de euros. Sin embargo, otras áreas también fueron objeto de atención. La gestión incorrecta de la videovigilancia ha generado casi medio centenar de sanciones.

Así, una pequeña empresa de servicios de seguridad de Alicante fue multada con 1.000 euros, debido a que el cartel informativo sobre la presencia de cámaras de seguridad estaba incorrectamente ubicado, justo detrás de una persiana, lo que impedía su visibilidad cuando el establecimiento estaba cerrado. Lo cual vulnera el artículo 13 del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), que establece la obligación de informar claramente a las personas sobre la existencia de estos sistemas en todo momento.
Igualmente, la memoria de la AEPD refleja el caso de un pequeño bufete unipersonal, cuya abogada fue sancionada con 4.000 euros por compartir datos sensibles de sus clientes con fines promocionales, lo que muestra que los autónomos tampoco están exentos del riesgo.
Fotocopiar o escanear el DNI de los clientes es otra de las prácticas más perseguidas por Protección de Datos
Los motivos comunes señalados por la AEPD incluyen el incumplimiento del deber de informar, el uso indebido de información personal o la falta de consentimiento para comunicaciones comerciales.
Uno de los ejemplos más ilustrativos es el de los gestores inmobiliarios de un complejo de apartamentos turísticos en Badajoz, multados con 2.000 euros por exigir a los clientes el envío de fotografías de sus DNI a través del móvil. Una práctica que, según esta agencia, constituye una infracción grave de la normativa de protección de datos.
Aunque las grandes empresas suelen recibir multas más elevadas debido a su facturación y alcance de la infracción, los pequeños negocios están lejos de estar a salvo. La normativa del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) afecta igualmente a todos los negocios.
Muchos autónomos y pequeños negocios desconocen las obligaciones que impone el RGPD, lo que los pone en riesgo constante. No informar a los usuarios sobre cómo se tratan sus datos o realizar envíos masivos de correos electrónicos sin su autorización son errores comunes que han costado miles de euros en sanciones.
Otro caso es el de un pequeño comercio electrónico fue sancionado con 7.500 euros, a la vuelta del pasado verano, por enviar correos promocionales sin el consentimiento de los destinatarios. De forma que incluso las actividades digitales más básicas pueden convertirse en un problema, si no se gestionan adecuadamente.
Aunque la AEPD también ha sancionado casos relacionados con la destrucción inadecuada de documentación que contenía datos personales, lo que pone en evidencia la importancia de implementar protocolos rigurosos para gestión de datos. Muchas pymes no prestan atención a este aspecto hasta que reciben una reclamación o, peor aún, una multa.
En 2024, la AEPD amplió su vigilancia en sectores emergentes, como el de la publicidad digital. La actualización de su guía sobre cookies y consentimiento digital ha generado nuevas inspecciones, lo que pone en alerta a muchos negocios que operan online. El incumplimiento en este ámbito puede resultar en sanciones significativas para quienes no cumplan con las directrices.





