El efectivo sigue siendo el método preferido por los consumidores para pagar en los negocios. Así lo muestra un reciente estudio elaborado por la firma especializada Nickel, que establece que el 75% utiliza el dinero en metálico para pagar sus compras semanales. Además, el 42% afirma emplearlo casi a diario.

La última publicación del estudio sobre hábitos en el uso del efectivo llevado a cabo por el Banco de España también confirmó esta preferencia de los consumidores por el efectivo, con casi un 60% de los encuestados afirmando que es su principal método de pago.

El uso del efectivo, además, parece estar creciendo después de la pandemia. En concreto, se trata de un incremento de diez puntos porcentuales respecto a los datos recogidos en la anterior edición del mismo estudio.

Entre los principales motivos del aumento del uso de efectivo, se encontraría la privacidad, seguida de una mejor organización con el dinero y la seguridad en los pagos. Una cuestión que muestra la importancia para los consumidores de protegerse ante ciberataques o robos de sus cuentas bancarias.

Los habitantes de zonas rurales afirman tener dificultades para acceder al dinero en efectivo

Asimismo, el estudio de Nickel muestra las dificultades que tienen los habitantes de las zonas rurales para acceder al dinero en efectivo, en un contexto donde miles de sucursales bancarias están cerrando en las localidades más pequeñas.

Sobre este asunto, como contó este diario, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) propuso hace unas semanas que los pequeños comercios puedan actuar también como cajeros automáticos.

Así, entre los principales problemas que tuvieron los españoles con su banco en el último año, destaca el 25% que afirma haber tenido dificultades para acceder a servicios presenciales y un 20% indicó haber tenido problemas para retirar o ingresar efectivo.

Los problemas para acceder al efectivo también afectan a la población mayor de 65 años, que tradicionalmente ha utilizado el dinero en metálico para realizar sus compras. En concreto, el 88% lo utiliza cada semana.

Los datos de Plataforma Denaria y el Banco de España muestran que, aunque haya brecha generacional en el uso del efectivo -el 78% de los mayores de 65 lo usan como método principal frente al 39% de los jóvenes entre 18 y 34 años-, parece que la mayor parte de la población de todas las edades (el 80%) está en contra de su desaparición.