Los ciberataques a los autónomos siguen creciendo en España. Según últimos datos del ‘Informe de Ciberpreparación 2024 de Hiscox’, el 96% de los negocios españoles han sido blanco de ataques cibernéticos en los últimos 12 meses. Algunos de ellos consiguieron su objetivo y otros resultaron en intentos fallidos. Además, el documento revela que dos tercios de las empresas (66%) han notado un incremento en el número de ciberataques hacia sus dispositivos y únicamente el 12% ha visto un descenso.

El experto en ciberseguridad Josep Albors explicó a este diario que “el correo electrónico sigue siendo uno de los vectores de ataque más utilizados por los ciberdelincuentes a la hora de dirigir sus amenazas a las pequeñas y medianas empresas, algo que afecta directamente a los autónomos”. El estudio de Hiscox corrobora esta idea, dejando patente que la vulneración de cuentas de correo empresarial sigue siendo el punto de entrada más común para los ciberataques, seguido de los servidores corporativos en la nube y los empleados, en tercer lugar.

En palabras de Diva Aoun, jefa de Ciberseguridad de Hiscox Europa, «los ciberataques pueden variar ampliamente, desde correos electrónicos de phishing y ataques de denegación de servicio hasta secuestro de infraestructuras críticas. Este amplio espectro de amenazas subraya la necesidad de que las organizaciones implementen medidas de ciberseguridad adaptados a sus perfiles de riesgo específicos.»

El 96% de los autónomos han sufrido algún tipo de amenaza desde octubre de 2023

A pesar de la percepción de que los riesgos de ciberseguridad están disminuyendo, según manifiestan las empresas consultadas en el estudio, la realidad es bastante diferente: los ataques están aumentando en frecuencia y complejidad. De hecho, según se desprende de los datos, un 96% de los autónomos y pequeños negocios han sido blanco de amenazas durante 2023. Lo que implica a, prácticamente, la totalidad de los negocios españoles.

Esto, pone de relieve la existencia de importantes brechas en las defensas de los negocios, que suelen ser aún más comunes en las de menor tamaño, por contar con menos recursos. A pesar de que muchos autónomos luchan por invertir adecuadamente en el talento, las herramientas y las estrategias necesarias para protegerse contra estas amenazas en constante cambio, siguen existiendo numerosos desafíos.

En cuanto a las causas, el error humano sigue siendo una de las mayores vulnerabilidades, especialmente en la era del trabajo remoto. Según el informe consultado, cada vez hay más empleados trabajando desde entornos menos seguros, y las estafas de phishing, las contraseñas débiles y las brechas de datos accidentales son demasiado comunes.

El resultado más habitual de los ciberataques experimentados por las actividades en los últimos 12 meses fue una pérdida financiera debido al fraude por desvío de pagos. Concretamente, el incidente afectó al 55% de las organizaciones españolas encuestadas. Vuelve a ser, por segundo año consecutivo, la principal consecuencia de los ciberataques en nuestro país.

Las empresas reciben de media 80 ciberataques al año

En el estudio comparativo entre los países reflejados en el informe, España aparece como el país con el mayor número de ciberataques recibidos por negocio en los últimos 12 meses. Concretamente, llegan a 80 en España, seguidos por 75 en Francia, 71 en reino Unido, 66 en Estados Unidos, 65 en Bélgica, 61 en Holanda, 58,5 en Irlanda y 48 en Alemania.

El daño a la reputación de los negocios es una de las principales consecuencias, según el 64% de los líderes de empresas españolas. Desde el punto de vista de Alana Muir, jefa de Ciberseguridad de Hiscox Reino Unido, “los hackers están tomando como rehén la reputación, y ninguna empresa es demasiado pequeña para estar en riesgo.”

Puntos de acceso más comunes de los ciberataques en los últimos 12 meses

Según la información recogida en el informe Hiscox, la vulneración de cuentas de correo empresarial sigue siendo el punto de entrada más común para los ciberataques por segundo año consecutivo, seguido de los servidores corporativos en la nube -que han subido del tercer puesto al segundo respecto al año anterior-.

Mientras tanto, el personal del negocio subió del cuarto al tercer lugar, colocándose entre los tres puntos más vulnerables en el último año. Este cambio muestra que las técnicas de ingeniería social cada vez son más sofisticadas -como el phishing y la suplantación de identidad-, lo que supone desafíos continuos a los negocios.

Entre los medios de acceso a los equipos de los autónomos que se observan con mayor habitualidad, se encuentran los siguientes:

Correo electrónico empresarial (54%): Los atacantes obtienen acceso a cuentas de correo electrónico de empleados, ya sea robando credenciales o hackeando servidores de correo, lo que les permite enviar correos maliciosos o acceder a información sensible.
Empleados (46%): Mediante ataques mediante ingeniería social. Una técnica utilizada por los ciberdelincuentes para manipular a las personas y hacerles revelar información confidencial, como contraseñas o datos personales o realizar acciones que comprometan la seguridad de la empresa, como abrir enlaces maliciosos
Cadena de suministro (40%): Los  explotan vulnerabilidades en proveedores externos o socios comerciales. Si un proveedor es hackeado, puede permitir a los ciberdelincuentes acceder a la red de la empresa afectada.
Servidor corporativo en la nube (50%): Son ataques a servidores virtuales que operan en la nube –como Google Cloud, Microsoft Azure o Amazon EC2. Los atacantes pueden explotar fallos de seguridad en la configuración o software del servidor para obtener acceso no autorizado a datos.
Servidor propiedad de la empresa (41%): Implica vulnerabilidades en los servidores físicos de la empresa, donde los hackers pueden aprovechar fallos de seguridad para infiltrarse y robar información o causar daños.