El mercado de la ropa de segunda mano en España está en plena expansión, según el informe El mercado de la ropa de segunda mano ¿Auge por sostenibilidad o precio? elaborado por EAE Business School. Tres de cada cinco españoles han comprado alguna vez ropa usada, impulsados principalmente por la relación calidad-precio, aunque la sostenibilidad también juega un papel en la decisión de compra.
Este fenómeno, que está transformando los hábitos de consumo, tiene un impacto directo en el comercio local, en especial en los pequeños negocios, micropymes y pymes del sector textil. Mientras las grandes plataformas digitales ganan protagonismo, los comercios tradicionales de segunda mano tienen la oportunidad de capitalizar esta tendencia con estrategias que combinen la venta física y digital.
Un mercado en crecimiento, pero con desafíos para los pequeños comercios
El informe revela que el gasto medio anual en ropa de segunda mano es de 87 euros, frente a los 279 euros que se destinan a prendas nuevas. Esta diferencia de precio plantea un reto para los pequeños comercios de moda, que deben adaptar su modelo de negocio para competir con los canales digitales y la venta impulsiva que caracteriza a este sector.
El 51% de los consumidores de ropa usada opta por una estrategia omnicanal, combinando la compra en tiendas físicas y plataformas online, mientras que un 32% sigue prefiriendo exclusivamente los establecimientos tradicionales. Esto sugiere que los comercios locales podrían beneficiarse al reforzar su presencia digital, incorporando la venta online y estrategias de marketing digital que permitan atraer a un público más amplio.

Un nuevo perfil de consumidor: hombres y compradores esporádicos
Los datos del estudio indican que los hombres se están convirtiendo en los nuevos «fans del vintage», superando a las mujeres en frecuencia de compra y gasto. Además, la mayoría de las adquisiciones de ropa usada se realizan de forma esporádica, con un 48% de los compradores actuando por impulso.
Para los pequeños comercios, esto representa una oportunidad para diseñar estrategias de fidelización y diferenciación a través de experiencias de compra más atractivas, descuentos personalizados y colaboraciones con marcas o diseñadores locales.
La clave: calidad y diferenciación
El informe también destaca que los consumidores valoran más la relación calidad-precio (64%), el estado de la prenda (61%) y la calidad (53%) que el factor sostenible. Esto supone un reto para las pequeñas y medianas empresas del sector, que deben garantizar estándares de calidad en su oferta para competir con las grandes plataformas.
Además, los comercios que logren diferenciarse a través de una oferta curada de productos, incluyendo piezas únicas o vintage, pueden atraer a un nicho de consumidores dispuestos a pagar más por prendas exclusivas.
¿Una amenaza o una oportunidad para el pequeño comercio?
Si bien la popularidad de la ropa de segunda mano podría representar una amenaza para el sector textil tradicional, también puede ser una oportunidad para los pequeños negocios que sepan adaptarse. La tendencia al reciclaje textil y la creciente aceptación de la moda circular pueden dar lugar a nuevos modelos de negocio, como tiendas especializadas en ropa de segunda mano de alta calidad, alquiler de prendas y programas de recompra.
La clave para las pymes del sector será ofrecer valor añadido, apostar por la omnicanalidad y conectar con un consumidor cada vez más informado y exigente. La moda de segunda mano no solo ha llegado para quedarse, sino que está reconfigurando el ecosistema comercial en España, obligando a los negocios a innovar para mantenerse competitivos.





