- Cualquier intercambio entre criptomonedas está sujeto a declaración ante la Agencia Tributaria
- Hay que declarar las inversiones en criptomonedas, como en moneda euro
- La Agencia Tributaria aumentará la colaboración con las plataformas digitales para fiscalizar
La Agencia Tributaria ha anunciado su intención de endurecer en 2025 su vigilancia sobre los autónomos que hayan realizado operaciones o acumulen activos digitales en plataformas extranjeras. El objetivo, según fuentes de Hacienda, es evitar el fraude y mejorar el cumplimiento fiscal en un ámbito que hasta ahora presentaba numerosos vacíos de información y escasa trazabilidad.
Así, desde enero es obligatorio presentar el Modelo 721 para declarar activos digitales en el extranjero, cuando su valor supere los 50.000 euros. Una medida que se suma al refuerzo de la colaboración anunciada entre las plataformas de compraventa y las autoridades fiscales, tanto dentro como fuera de la Unión Europea.
A pesar de este nuevo marco normativo, una encuesta elaborada por TaxDown y Criptan revela que el 70% de los inversores en criptoactivos, muchos de ellos autónomos, reconoce no saber cómo cumplir correctamente con sus obligaciones fiscales.
La falta de información clara, el lenguaje técnico y la complejidad de las operaciones hacen que dos de cada tres personas consideren que el proceso de declaración es demasiado complicado. Más de la mitad necesita apoyo externo para evitar errores, recurriendo a gestores o plataformas especializadas.
Cualquier intercambio entre criptomonedas está sujeto a declaración ante la Agencia Tributaria
“Todavía hay una brecha muy grande entre lo que exige la normativa y el conocimiento que tienen los contribuyentes medios, incluso los más formados”, advirtió a este diario Marta Rayaces, responsable del Área de Inversiones y Criptoactivos de TaxDown. La desconexión entre norma y práctica es una de las principales dificultades detectadas por los asesores fiscales.
Uno de los errores más habituales es pensar que si no se ha convertido una criptomoneda a euros, no hay que declararla. Esa idea equivocada está muy extendida entre autónomos inversores. Cuando lo cierto es que, según los expertos, cualquier intercambio entre criptomonedas se considera hecho imponible y debe computarse como ganancia o pérdida patrimonial.
También hay un gran desconocimiento sobre el tratamiento fiscal del staking, cada vez más frecuente en plataformas de criptoactivos. Al hacer staking, se bloquea o “congela” una cantidad de criptomonedas en una red blockchain (como Ethereum, Cardano o Solana) para ayudar a validar transacciones y asegurar la red. A cambio, se recibe una recompensa periódica en forma de nuevas criptomonedas. Es el equivalente a dejar el dinero en un depósito bancario que a intereses. “Pues bien, ese rendimiento periódico, va generando ingresos de forma automática, también tributa”, recordó Marta Rayaces. El problema, recuerda la experta, es que estos ingresos no siempre se reportan automáticamente a Hacienda, y ahí surgen problemas.
Otro fallo común es no conservar adecuadamente la información sobre el precio de adquisición y el valor de venta. Sin esos datos, calcular las plusvalías resulta imposible, lo que impide presentar una declaración precisa y puede acarrear sanciones.
Hay que declarar las inversiones en criptomonedas, como en moneda euro
“Lo primero y más importante es entender que cualquier ingreso en criptomonedas tiene que tratarse como si fuera en euros”, señaló Rayaces. El valor debe computarse según el cambio oficial del día en que se recibe el pago.
Asimismo, si el autónomo utiliza criptomonedas para pagar a un proveedor, debe declarar la operación como si vendiera ese activo digital. Esa acción puede generar una plusvalía, aunque no se haya recibido dinero en efectivo.
Otro aspecto a tener en cuenta es que las pérdidas sufridas con criptomonedas pueden compensarse fiscalmente, siempre que se hayan declarado. No registrar esas pérdidas en su momento impide deducirlas en ejercicios posteriores, perdiendo así un derecho legítimo.
La aprobación del modelo 721 marca un cambio sustancial. Desde ahora, quienes tengan más de 50.000 euros en criptomonedas en exchanges extranjeros deben informar de ello. La obligación existe, aunque no se haya vendido ni una sola moneda, lo que sorprende a muchos contribuyentes.

“Muchos inversores pensaban que, al operar con plataformas extranjeras, no era tan fácil para Hacienda detectar sus movimientos. Pero eso se ha terminado”, subrayó Rayaces. La Agencia Tributaria ya cruza información internacional de forma sistemática.
El modelo 721 replica el sistema del 720, que ya exigía declarar bienes en el extranjero. Omitir esta declaración puede conllevar sanciones importantes, incluso sin intención de ocultar activos.
La Agencia Tributaria aumentará la colaboración con las plataformas digitales para fiscalizar
El intercambio automático de datos será clave en la fiscalización del sector cripto en los próximos años. Una presión normativa que llega en un momento en el que cada vez más autónomos y pequeños inversores están incorporando criptoactivos a su cartera. Muchos lo hacen sin conocer del todo sus obligaciones tributarias, lo que puede derivar en problemas imprevistos.
“El inversor que aún piense que puede pasar desapercibido por operar con cripto desde una app en su móvil está cometiendo un error de cálculo”, advierte Rayaces, para quien el anonimato ya no ofrece ninguna protección frente a Hacienda.
Los errores más frecuentes no se deben a intenciones fraudulentas, sino al desconocimiento. La complejidad del sistema fiscal y la falta de guías claras son barreras difíciles de salvar sin ayuda.
“No se trata sólo de endurecer el control, que ya se está haciendo, sino de ayudar a los contribuyentes a cumplir con su obligación. Porque la mayoría quiere hacerlo bien, pero necesita herramientas más claras para conseguirlo”, insiste Rayaces. La experta de TaxDown aseguró que el sistema actual “no se adapta al nivel medio del contribuyente”.
Algunas propuestas que se barajan para facilitar el cumplimiento incluyen el desarrollo de simuladores, el uso de lenguajes más accesibles en los avisos de Hacienda y la posibilidad de que las plataformas remitan los datos directamente. Todo ello permitiría reducir errores involuntarios y mejorar la recaudación sin sanciones desproporcionadas.
Por ahora, lo más recomendable para quienes hayan operado con criptomonedas es recopilar cuidadosamente cada operación, guardar precios de adquisición, fechas y valores en euros, y pedir ayuda si es necesario. Al decir de la experta, un registro ordenado es la mejor garantía para evitar sobresaltos fiscales.





