El gasto de los españoles en el sector de la restauración sólo ha aumentado en un 2,2% en lo que va de 2024, con una ligera reducción del 0,4% en las ocasiones de consumo. Este crecimiento moderado refleja cómo han ajustado los consumidores su comportamiento para hacer frente al consabido incremento de precios, sin renunciar a sus salidas gastronómicas. Son datos que se desprenden del Panel de Consumidores CREST, elaborado en cinco países europeos (Francia, Alemania, Italia, España y Gran Bretaña) por la consultoría multinacional sobre el comportamiento de los consumidores Circana.
Aunque los precios de la restauración y hotelería aumentaron un 4,6%, el gasto promedio por ocasión solo creció un 2,6%. Esto muestra que los consumidores han absorbido parcialmente el aumento de precios ajustando su consumo, un fenómeno que se refleja en la manera en que eligen dónde y cómo gastar en restauración.
La cocina especializada creció por encima del resto del sector
Ante el encarecimiento general de la vida, según el estudio los consumidores han adoptado varias estrategias para controlar el gasto sin renunciar a sus momentos de ocio en restauración. Reducir el consumo de ciertos productos como entrantes, postres o bebidas adicionales, o bien optar por opciones más económicas, son algunas de las tácticas observadas. Además, se ha visto un cambio hacia restaurantes más asequibles o de especialidades, en detrimento de establecimientos tradicionales con carta generalista o menú del día.
Dentro de la restauración comercial, el informe destaca el aumento de cuota de los restaurantes de servicio rápido (QSR), especialmente aquellos que ofrecen especialidades como hamburguesas, pollo o cocina étnica. Este segmento ha ganado 0,4 puntos y ahora representa más del 40% del gasto total en el sector de restauración, una cifra alcanzada previamente solo en momentos excepcionales, como la pandemia.
Es la respuesta del consumidor español anten la subida del 4,6% en los precios de la restauración.
Este crecimiento también se observa en los restaurantes de servicio completo (FSR), donde las opciones de especialidades (comida americana, italiana, mexicana, etcétera) han aumentado su participación, alcanzando el 9% del gasto total. En contraste, los modelos tradicionales de FSR han perdido cuota, retrocediendo un 0,4% en el último año.
La importancia de las promociones en los negocios de hostelería es cada vez mayor
A diferencia de otros países europeos, las promociones en el sector de restauración en España aún representan una parte menor de las ocasiones de consumo, alcanzando un 22%, frente a un 34% en Reino Unido y hasta un 38% en Francia. Según Edurne Uranga, vicepresidenta de Foodservice Europa en Circana, “es probable que las promociones vayan en aumento en España”, aunque recalca que el consumidor español “busca ofertas que mantengan un buen equilibrio entre el valor y el coste”.
El estudio de Circana proyecta que el gasto en restauración cierre 2024 con un crecimiento del 2,6%, aunque este incremento no será homogéneo en todos los segmentos y canales. Las categorías de producto y los tipos de ocasión tendrán un peso relevante en el comportamiento final del año. David Domínguez, Country Head de Foodservice en España de Circana, asegura que entender a fondo el perfil del consumidor será clave para ofrecer experiencias que justifiquen el esfuerzo económico en cada salida gastronómica.
En general, el consumidor español mantiene una actitud prudente ante la situación económica, lo que explica en parte por qué ha optado por ajustar sus decisiones de consumo sin sacrificar las ocasiones de restauración. Aunque las perspectivas para el sector son positivas, concluyó el informe, las estrategias de adaptación del consumidor sugieren que el crecimiento en restauración estará condicionado a ofrecer opciones atractivas y asequibles que respondan a sus necesidades actuales.



