El Ministerio de Trabajo y el de Economía con el único apoyo de los sindicatos habrían acordado esta semana que la reducción de la jornada laboral se apruebe cuanto antes, posiblemente en el Consejo de Ministros del próximo martes. Sin embargo, la aprobación de este texto, aún necesitaría superar el trámite parlamentario, ya que es necesario que el Congreso convalide el texto para que la medida entre en vigor. Una tarea que podría complicarse puesto que la rebaja no ha contado con el respaldo de la patronal ni con el visto bueno de las organizaciones de autónomos y pequeños empresarios.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, avanzó este miércoles que confía en que el Ejecutivo apruebe en el próximo Consejo de Ministros del martes 4 de febrero, el anteproyecto para la reducción de jornada, posiblemente en trámite de urgencia. Además, espera que el Congreso ratifique esta medida y se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE), antes de verano.
De ser así, aunque todavía se desconoce cuál sería la fecha exacta de aplicación, es posible que se cumpliera la intención de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, de implantar la reducción de jornada a 37,5 horas para todos los negocios en 2025.
No hay que olvidar que el Ejecutivo necesitará una mayoría parlamentaria con la que no ha contado en otras ocasiones. Por ejemplo, a la hora de aprobar el famoso decreto omnibus.
A esto se suma que la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) registró esta misma semana en la Dirección General de Trabajo un documento en el que apela a la «inconstitucionalidad» del recorte de jornada. Como lleva meses denunciando la patronal, esta medida de reducir a 37,5 horas la jornada laboral supone un problema para los negocios por el sobrecoste que supone las contrataciones. Pero también ha tenido defectos de forma, puesto que se ha aprobado saltando las «competencias del propio diálogo social» y sin el beneplácito de los empresarios, dice la CEOE.
Por su lado, también desde la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) pidieron al Ministerio de Trabajo que «recapacite» sobre una medida que «pone en jaque» a las pequeñas y medianas empresas, así como a los autónomos.
El Gobierno espera que el Congreso apruebe la reducción de jornada antes de verano
A pesar de todo, la idea que llevarían el Ministerio de Trabajo y Economía sería aprobar el anteproyecto de reducción de jornada «en trámite de urgencia» el próximo martes 4 de febrero, para que fuera debatido y «calificado» en el Congreso a mediados del mes que viene.
Una vez calificado, el Ejecutivo presentaría el texto en el Congreso entre abril y mayo, con vistas a que la norma estuviera aprobada y publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) antes de verano. Siempre, eso sí, que supere el trámite parlamentario.
Economía pide que haya «ayudas y acompañamiento» a las pymes
A pesar del acuerdo para la aprobación del texto en Consejo de Ministros, parece que sigue habiendo ciertos desencuentros en el seno del Gobierno. El Ministerio de Economía estaría a favor de incluir medidas de apoyo para los pequeños negocios en la transición hacia la nueva jornada, mientras que el Ministerio de Trabajo sostiene que debe respetarse el acuerdo alcanzado con los sindicatos, que no contemplaba ayudas específicas ni acompañamiento para las pymes.
Según avanzó Europa Press, el ministro de Economía anunció este miércoles su intención de que se introduzcan medidas de «acompañamiento» para las pymes durante la tramitación parlamentaria de la reducción de jornada. La intención sería facilitar la adaptación de los pequeños negocios a la nueva jornada laboral de 37,5 horas semanales.
El ministro de Economía añadió a este respecto que todo el Gobierno comparte el propósito de implementar esta medida «lo antes posible». Y señaló que, tras dialogar con los partidos, el debate parlamentario girará en torno a la capacidad de «acompañar» a las pymes en este proceso.
Aún no se conoce este plan de acompañamiento que baraja Economía pero, como ya avanzó este diario, las medidas que propuso en su momento el Ministerio de Trabajo se limitaban a nuevas líneas del Programa Kit Digital y Kit Consulting para instalar una página web o recibir asesoramiento tecnológico.
Los autónomos pagarán más horas extra si se reduce la jornada a 37,5 horas: ¿cuál será el coste medio?
El principal motivo por el que la patronal rechazó la reducción de jornada es el incremento de costes que va a suponer para las empresas, especialmente las más pequeñas. El Presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, ya advirtió en su momento que cuando entre en vigor esta medida, un autónomo «no va a cerrar una hora ni media hora antes su negocio, sino que asumirá la reducción de jornada que tengan sus trabajadores».
Desde el principio se advirtió de que, ante una eventual reducción de la jornada, los autónomos tendrían dos opciones: la primera sería cerrar antes su negocio para compensar la menor disposición de horas en su plantilla. Y la segunda sería aumentar sus costes contratando más horas extra para paliar el tiempo que se está dejando de trabajar a causa de la reducción de jornada.
Según Amor, la mayoría de los autónomos escogerían esta segunda opción. De llevarse a cabo finalmente esta rebaja, un negocio cualquiera, sin importar el sector, que quiera mantener la misma productividad cada semana tendría que asumir un coste de dos horas y media extra semanales –diez horas mensuales– para obtener la misma productividad que antes de la reducción de jornada.
Esto sin tener en cuenta a algunos negocios de actividades como la hostelería o en general el sector servicios, que aunque tengan un incremento de la productividad deberían asumir de igual manera estas horas extra puesto que no pueden estar abiertos menos tiempo.
El sobrecoste medio podría superar los 200 euros al mes por empleado
Según el Estatuto de los Trabajadores, la cuantía a percibir por cada hora extra “no podrá ser en ningún caso inferior al valor de la hora ordinaria”, aunque numerosos convenios colectivos establecen un recargo sobre esta cantidad. Por ejemplo, un 50% más del valor de la hora ordinaria.
Siguiendo este ejemplo, un asalariado que cobre el salario medio en 2025, que ronda los 2.100 euros, percibiría una media de 20 euros por cada hora extra. En el supuesto de que el negocio quisiera cubrir exactamente las dos horas y media que se rebajaría la jornada de cada trabajador semanalmente, debería pagar 10 horas extra mensuales. O, lo que es lo mismo, una media de 200 euros más por empleado para cubrir ese tiempo.





