Los tres galardonados en la primera edición de los Rural Startup Awards, procedentes de Toledo, Asturias y Granada, y especializados en el Agro, la Sostenibilidad y el Turismo Rural, son el ejemplo de la transformación que se está gestando en el mundo rural.
Abastores es un negocio que ha creado la primera lonja online de materias primas agrícolas, Agrolinera es una plataforma tecnológica para la recogida, logística y valorización de residuos ganaderos y lácteos y CultuAR una App que combina tecnologías inmersivas para explorar destinos rurales y promover el turismo sostenible.
El pasado lunes, en el Palacio de Congresos de Oviedo, la emoción se podía palpar. No se trataba de un evento tecnológico más, ni de una feria de emprendimiento cualquiera sino de la culminación de un sueño, el reconocimiento a un esfuerzo que va más allá de la innovación: el de llevar la tecnología al corazón del mundo rural, para revitalizarlo y que vuelva a latir con fuerza.
Esta iniciativa, los Rural Startups Awards, organizada por la Asociación Española de Startups y la agencia Yellow, ha nacido con un propósito claro: impulsar el talento rural y dar visibilidad a proyectos que marcan la diferencia.
Tres negocios con tres historias distintas pero un mismo objetivo: recuperar los pueblos
Los tres ganadores del evento comparten características comunes como el amor por su tierra, el compromiso con el entorno rural y la aplicación de tecnologías a la solución de problemas de la gente que vive en la España vacía para luchar contra la despoblación.
Carlos Mateo Ensenat, presidente de la Asociación Española de Startups, tiene clara la importancia de visibilizar las iniciativas que inspiran una transformación porque «la innovación y la tecnología son herramientas esenciales para resolver los grandes desafíos que enfrentamos en el ámbito rural.”
Mateo destacó la importancia de «cerrar la brecha territorial de la innovación» y de «convertir a las comunidades rurales en motores de desarrollo económico y social». Para ello, la tecnología debe aplicarse «desde un enfoque sostenible e inclusivo, que genere empleo, atraiga inversión y devuelva la vitalidad a las zonas rurales».
Los Rural Startup Awards han puesto el foco en un problema acuciante: la despoblación. Pero también han demostrado que existen soluciones innovadoras, que la tecnología puede y debe ser un motor de cambio y que el talento que viene del campo tiene mucho que aportar.
Las historias de Abastores, Agrolinera y CultuAR son solo un ejemplo del potencial que existe fuera de las ciudades. Son historias de emprendedores que han decidido apostar por sus raíces, que han visto una oportunidad donde otros veían un problema, que han utilizado la tecnología para crear soluciones que mejoran la vida de las personas. Ellos han sabido aplicar sus conocimientos de forma inteligente a cuestiones de su entorno que les preocupan.
Abastores: una plataforma online de compraventa de cereal
Abastores, una plataforma online de compraventa de cereales, se alzó con el premio en la categoría Agrotech. Carlos García Santacruz, su CEO, ingeniero toledano y propulsor de la idea, vivió la agricultura desde la cuna y creció preocupado por la “falta de transparencia en los precios del mercado de cereales, que impedía que los agricultores tuvieran la libertad suficiente para elegir a quién vender”. Por eso en 2020 se lanzó a dejar su trabajo y creó Abastores, junto a su compañero y amigo desde los tres años, Rubén Orihuela.
Esta empresa manchega no es sólo un mercado para comprar cereales por internet, sino que permite saber el precio en tiempo real de las materias primas y facilita el contacto entre compradores y vendedores. Esta lonja marca la referencia de los precios del grano en España y se hace eco de las bolsas internacionales. Además, es la única plataforma digital en la que los agricultores pueden consultar su coste.
“Las lonjas habituales se juntan una vez a la semana parte compradora y vendedora y deciden los precios. Nosotros damos un precio de referencia basado en las operaciones reales que se han cerrado en la plataforma en las últimas 24 horas”, explicó Rubén Orihuela a este diario.
Tras una idea inicial que ya lleva cuatro años en desarrollo, estos dos amigos de la infancia ya han conseguido facturar juntos cerca de 300.000 euros. “En 2024 hemos movido unos 150.000.000 kg de grano que supone un valor de aproximadamente 30 M€”, explicaron a este medio.
Agrolinera
Verónica y Juan, socios desde hace 18 años, después de gestionar empresas en China y España, volvieron en 2022 a su tierra natal, Asturias, para montar Agrolinera, el startup que consiguió el galardón en la categoría de Sostenibilidad.
Este proyecto nació para resolver un problema muy de su tierra: la gestión de purines y sueros de queso. En declaraciones a este diario, Verónica Menéndez Rodríguez, CEO de este startup, señaló que “es un proyecto muy transversal. Ayuda a la transición energética al facilitar la viabilidad de estas plantas de biogás, pero sobre todo es un proyecto social, que permite a las ganaderías crecer en armonía con su territorio, sin que el exceso de residuo consiguiente suponga un problema para ellos ni para su entorno.”
Ser rentables y cumplir a la vez con la normativa de sostenibilidad europea resulta muy complicado para las ganaderías familiares tradicionales asturianas, ya que el exceso de residuos crea problemas al medio ambiente y olores que perjudican a los residentes y al turismo. “Agrolinera surge para dar respuesta a este problema, aprovechando la tecnología actual y con un enfoque de economía circular, esto es, buscando dar valor a estos residuos que haga que compense su recogida sin costes excesivos”, explicó su CEO a este medio.

Hasta la fecha Agrolinera ha desarrollado su Producto Mínimo Viable (PMV) a través de la construcción de un prototipo de su sistema, implementado en el Parque Nacional de Picos de Europa para la recogida de sueros de las queserías artesanas de Cabrales. Pero su ambición va más allá: transformar la vida de los ganaderos de toda Europa para que continúen fijando población en el medio rural.
CultuAR
Y en la categoría de Turismo Rural, el premio recayó en CultuAR, una aplicación que usa Realidad Aumentada para transformar la experiencia de los turistas, permitiéndoles descubrir lugares de una forma única, con reconstrucciones, narraciones y datos interactivos. Además, permite a los Ayuntamientos de los pueblos poder compartir su información patrimonial y cultural de una forma muy atractiva para sus visitantes.

Sus creadores la ven “como un puente que conecta a las instituciones con los viajeros, ayudándolos a disfrutar de su historia y cultura de una manera más cercana y auténtica”. Este joven equipo granadino detrás de CultuAR se define a sí mismo como “un grupo de personas que cree profundamente en lo que hace, y que disfruta cada paso del camino”.
Su CEO y cofundadora, Ana Teresa Arrebola, contó a este medio que la idea nació en 2019 gracias a ella y otros tres cofundadores: Javier, Fernando y Miguel. “En ese momento estábamos trabajando con publicidad que usaba Realidad Aumentada, y nos dimos cuenta de que lo para nosotros era un extra, era lo que más llamaba la atención de nuestros clientes. Eso nos hizo pensar: ¿por qué no poner esta tecnología al frente y llevarla más lejos? Fue así como nació AR VISION, nuestra empresa dedicada a crear experiencias inmersivas, y de ahí surgió CultuAR, que hoy es nuestro proyecto estrella”.

Actualmente “somos un equipo multidisciplinar, porque aquí trabajamos codo a codo gente de tecnología, diseño, turismo, marketing… Todos aportamos algo único. Además, nos mueve una filosofía de liderazgo humanista: nos importa tanto el proyecto como las personas que están detrás”, explicó Ana Teresa Arrebola a este medio.
Tras superar tiempos difíciles, ahora mismo se encuentran en una etapa muy bonita. En España han logrado consolidarse, con más de 250 proyectos por todo el país. “Pero no nos conformamos, así que ya estamos dando el salto internacional. Estamos empezando a entrar en Latinoamérica”, explicó su portavoz.



