Cada vez es más frecuente ver persianas bajadas en los comercios de barrio. Tiendas de electrodomésticos, ferreterías y pequeños negocios, muchos gestionados por autónomos, que han sido el corazón de las ciudades, luchan por sobrevivir y salir de un «circulo vicioso» que limita el crecimiento empresaria con regulaciones asfixiantes, costes disparados y una competencia desleal.

Así lo denuncia el Libro Blanco sobre las Medidas de Protección al Comercio de Proximidad, elaborado por la Federación Española de Comerciantes de Electrodomésticos (FECE). Un documento que pone el foco en los desafíos de un sector que emplea al 30% del retail español, agrupa a más de 5.100 comercios y genera 20.000 empleos directos, pero que ha perdido el 15% de sus tiendas en los últimos cinco años.

  1. Los pequeños negocios, asfixiados por la burocracia, los costes y la competencia desleal
  2. El ‘círculo vicioso’ que limita el crecimiento
  3. Propuestas para potenciar el comercio de proximidad
  4. Los autónomos y el pequeño comercio, clave para la cohesión social

Los pequeños negocios, asfixiados por la burocracia, los costes y la competencia desleal

Para los pequeños comerciantes, la burocracia es un enemigo silencioso pero devastador. Según el Libro Blanco, los comercios de proximidad deben cumplir con más de 1.100 normas –europeas, nacionales, autonómicas y locales– que regulan desde la gestión de residuos eléctricos hasta el etiquetado energético y la protección de datos.

Un informe de Cepyme, citado por FECE, señala que el 70% de las microempresas considera estas cargas administrativas un obstáculo directo para su desarrollo, mientras que el 60% de los comerciantes locales identifica la hiperregulación como el principal freno para sus negocios.

Esta maraña normativa, afirma el documento, “aumenta significativamente su carga administrativa”, desviando recursos que los autónomos y pequeños empresarios podrían dedicar a vender y generar empleo.

A este lastre se suma el encarecimiento de los costes laborales, que han crecido un 18.1% desde 2019, pasando de 24.193 euros a 28.550 euros por trabajador en 2023, según el Libro Blanco. También destaca que España tiene “el salario mínimo más costoso en relación con la productividad” en la UE, afectando al 99% del tejido productivo compuesto por pymes.

El circulo vicioso que asfixia a los pequeños comercios y autónomos. (Fuente: Libro Blanco de FECE)
El circulo vicioso que asfixia a los pequeños comercios y autónomos. (Fuente: Libro Blanco de FECE)

Además, la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas, “implementada de manera unilateral por el Gobierno”, añade un coste estimado de 2.000 euros anuales por trabajador, según el Libro Blanco. El Banco de España respalda esta preocupación, indicando que las microempresas tienen un 50% menos de margen de maniobra que las grandes compañías para adaptarse a estos cambios, generando una competencia desleal que favorece a cadenas y plataformas digitales.

Para esta federación el impacto se refleja en los datos ya que, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de autónomos cayó un 8% entre 2019 y 2022, y los negocios con 1-2 empleados se redujeron en 15.587 entre 2014 y 2024. En contraste, las empresas con más de 50 trabajadores crecieron un 35,8%, evidenciando una concentración del mercado.

La transformación digital, aunque vista como una “oportunidad” por FECE, sigue siendo un reto ya que, según la Fundación Orange, sólo el 34% de los comercios de proximidad ha completado su digitalización, limitando su competitividad frente a las plataformas online.

FECE advierte que el declive del comercio de proximidad tiene consecuencias negativas: menos diversidad comercial, aumento de precios y un trasvase de trabajadores hacia grandes empresas. Según Cepyme, desde 2018, las microempresas han creado sólo un 0,9% de empleo adicional, frente a un potencial del 12,9%, dejando de generar 350.000 puestos de trabajo. Este conjunto de barreras conforma lo que el Libro Blanco describe como “círculo vicioso”.

El ‘círculo vicioso’ que limita el crecimiento

El Libro Blanco describe un «círculo vicioso» que obstaculiza el crecimiento empresarial, especialmente para los pequeños comercios:

Hiperregulación

La carga administrativa consume recursos, reduciendo la capacidad de invertir en innovación o contratación, perpetuando la vulnerabilidad frente a competidores más grandes.

Costes crecientes

Los incrementos en el SMI y los costes laborales obligan a recortar márgenes o personal, limitando el crecimiento.

Competencia desleal

Las grandes superficies y plataformas online se adaptan mejor a regulaciones y cambios laborales, atrayendo clientes y talento de los pequeños comercios.

Concentración del mercado

La pérdida de microempresas fortalece a las grandes empresas, reforzando las barreras para los pequeños negocios.

Los pequeños comercios proponen disminuir la carga administrativa y regular mejor la competencia
Los pequeños comercios proponen disminuir la carga administrativa y regular mejor la competencia.

Propuestas para potenciar el comercio de proximidad

En la Federación Española de Comerciantes de Electrodomésticos no se conforman con el análisis de la situación y también proponen un conjunto de medidas urgentes para revitalizar el sector:

Reducción de la carga administrativa

Simplificar trámites mediante plataformas centralizadas y una ventanilla única digital para gestionar obligaciones normativas. Ofrecer incentivos fiscales para prácticas sostenibles y digitales, combatiendo la hiperregulación que agrava la despoblación rural.

Apoyo económico y financiero

Establecer líneas de microcréditos con tasas bajas y plazos amplios, y fondos de emergencia para crisis económicas o sanitarias. Extender a nivel nacional las ayudas a pymes para modernización, como las de la Comunidad de Madrid.

Impulso a la digitalización

Proveer formación en competencias digitales y subvenciones para crear páginas web, marketplaces locales y soluciones logísticas, integrando a los comercios en el entorno digital.

Iniciativas de promoción y sensibilización

Lanzar campañas nacionales para destacar los beneficios económicos, sociales y ambientales de comprar local, e implementar bonos de consumo local, como Planes Renove, para incentivar la demanda.

Regulación de la competencia

Crear un marco normativo que equilibre la apertura de grandes superficies y regule el comercio online, asegurando que los grandes marketplaces cumplan con las mismas obligaciones, como la recogida de RAEE. Incluir espacios comerciales en los Planes de Actuación Urbanística (PAU), dado que el 30% de las nuevas urbanizaciones carecen de ellos, según la Confederación Española de Comercio.

Relevo generacional

Combatir la falta de formación (sólo el 25% del personal recibió formación específica en los últimos dos años) y el bajo prestigio del comercio con Escuelas de Comercio, FP Dual, bonificaciones a la Seguridad Social para autónomos que formen aprendices, deducciones fiscales por contratar jóvenes en prácticas, y campañas para revalorizar la profesión.

Incentivos fiscales y sociolaborales

Ofrecer una bonificación del 30% en el Impuesto de Sociedades para empresas con menos de 10 empleados y empleo estable, un régimen de fiscalidad simplificadapara microempresas con facturación inferior a 150,000 €/año, acceso prioritario a ayudas europeas para digitalización, relevo o sostenibilidad, y microcréditos avalados por el Estado.

Reducción del absentismo y cobertura de vacantes

Implementar un Plan Nacional de Formación Profesional para comercio, cheques formación para reciclaje, programas de retribución flexible (conciliación, transporte), y jornadas adaptadas para mejorar la conciliación laboral.

Cohesión territorial y urbanismo comercial

Reformar normativas para reservar locales para comercios de barrio en nuevos desarrollos urbanísticos, incentivar la ocupación de locales vacíos en centros urbanos, y desarrollar programas piloto de dinamización comercial en barrios en riesgo de desertificación.

Gobernanza sectorial

Crear una Mesa Estatal de Comercio con representación de pequeños comercios, sindicatos, grandes operadores y consumidores, bajo la Secretaría de Estado de Comercio, como espacio permanente de diálogo y toma de decisiones.

Los autónomos y el pequeño comercio, clave para la cohesión social

El Libro Blanco resalta la contribución de autónomos y pequeños comercios a la «cohesión social y cultural», dinamizando barrios y fortaleciendo comunidades.

FECE subraya que el 70% de los consumidores prefiere comprar en tiendas de barrio y concluye que su objetivo es la “revitalización y promoción del comercio de proximidad”. Y es que si no se toman medidas, denuncian que el círculo vicioso de burocracia, costes y competencia desigual seguirá cerrando persianas y dejará barrios con menos vitalidad.