El sector pesquero en bloque –con todas las organizaciones relacionadas: Conxemar, ARVI, Apromar, Cepesca, Fedepesca, Federación Nacional de Cofradías de Pescadores, Interfish-España, Aecoc y Opescantabrico– ha reclamado al Gobierno la inclusión de más raciones de pescado en los menús escolares. Destacando para ello su papel crucial para el desarrollo infantil y su potencial para revitalizar el comercio local.
En España, el 7% de los comedores escolares no ofrece nunca pescado y sólo el 16% cumple con las recomendaciones de incluir entre una y tres raciones semanales. Los autónomos y negocios que viven de la captura y comercialización de este producto consideran esta situación una oportunidad desaprovechada, tanto para mejorar la dieta infantil como para apoyar a pescadores autónomos y pescaderías locales.
El sector también ha señalado que el pescado es un alimento asequible y esencia por sus beneficios nutricionales. En la actualidad, gran parte de los comedores prioriza alimentos ultraprocesados o carne de baja calidad en lugar de este producto saludable y sostenible. Esto no sólo afecta a la salud de los niños, sino también a los pequeños negocios del sector pesquero, que podrían beneficiarse de una mayor demanda de producto fresco.
Miles de pequeñas pescaderías podrían beneficiarse del aumento del pescado en la dieta infantil
El informe del Plan Nacional de Control de la Cadena Alimentaria ha evidenciado graves carencias en la alimentación infantil dentro de los centros educativos. El pescado es uno de los grandes ausentes: una deficiencia que preocupa a pescadores y autónomos del sector, quienes ven en esta falta una oportunidad para incrementar su actividad.
Pese a las recomendaciones de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) de consumir pescado de una a tres veces por semana, muchos colegios apenas incluyen este alimento en sus menús. Los pequeños comercios, en particular las pescaderías, podrían aumentar su facturación si se implementara este cambio, ya que los comedores escolares son un cliente potencial clave para el sector.
Además, los pescadores insisten en que el pescado azul, como las sardinas o el jurel, es accesible y económico, lo que lo convierte en una opción ideal para estos menús. El aumento de su consumo tendría también un efecto positivo en la economía de las zonas costeras, en las que muchos pescadores autónomos dependen de ventas regulares para subsistir.
Además, el informe del Plan Nacional ha alertado de que un 23,3% de los escolares españoles sufre sobrepeso y un 15,9% obesidad. El sector pesquero destaca que una mayor presencia de pescado en los menús escolares podría ayudar a combatir estas cifras, proporcionando proteínas saludables y grasas esenciales.
Los datos revelan que, en muchos colegios, la carne procesada y los fritos ocupan un lugar predominante. Lo que supone en riesgo la salud infantil al dejar fuera opciones más nutritivas, como el pescado, cuya preparación puede ser sencilla y adaptable a diferentes edades.
Pescadores y pescaderías defienden también que el pescado puede ser una alternativa rentable para los comedores escolares, sobre todo si se apoya su compra a productores locales. El establecimiento de cadenas de suministro cortas entre las pescaderías y los colegios podría generar empleo y revitalizar las zonas costeras.
Las asociaciones reclaman medidas en favor del consumo de pescado en los colegios
El real decreto sobre comedores saludables, que prepara el Ministerio de Derechos Sociales, propone medidas para reducir las frituras y aumentar el consumo de alimentos saludables como pescado, legumbres y verduras. El sector espera que esta normativa incluya objetivos claros respecto a la inclusión del pescado en los menús.

Ese 7% de colegios que no ofrece nunca pescado es una cifra que los expertos califican como alarmante. Este porcentaje manifiesta no sólo una mala planificación nutricional, sino que refleja también un desaprovechamiento del potencial que tienen los pequeños negocios locales para abastecer a los colegios. Los pescadores autónomos y las pescaderías locales están dispuestos a cubrir esta demanda siempre que haya políticas claras que lo promuevan.
La normativa también busca garantizar que los alimentos provengan de producción local o sostenible, lo que abre otra vía de negocio para los pescadores. Algunos autónomos ya han mostrado interés en establecer convenios con administraciones locales, garantizando así un suministro constante y beneficios mutuos.
Según explicaron, las pescaderías están en una «posición ideal» para suministrar pescado fresco a los colegios, especialmente en comunidades costeras donde el producto puede llegar en cuestión de horas. Por ello, en la actualidad, algunos municipios han puesto en marcha programas piloto para abastecer comedores escolares con productos locales, pero la extensión de estas iniciativas sigue siendo limitada. Los pescadores piden más apoyo para estos programas, que podrían ampliarse si se establece un marco regulador adecuado en el nuevo decreto.
El apoyo a los pequeños negocios pesqueros también tiene un componente medioambiental, ya que fomenta la pesca sostenible y la reducción del desperdicio alimentario. Al promover el consumo de pescado local, se disminuye la dependencia de productos importados o congelados.





