La Empresa Nacional de Innovación (ENISA), dependiente del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, ha puesto en marcha una línea de 78 millones de euros destinada, por un lado, a financiar micropymes y startups lideradas por jóvenes, y por otro, a afianzar negocios de reciente constitución. Estos préstamos participativos buscan apoyar a los nuevos emprendedores y ayudar a las empresas innovadoras en sus primeras etapas.

A diferencia de los préstamos convencionales, los préstamos participativos de ENISA no requieren garantías ni avales personales. Esto supone una ventaja significativa para los emprendedores que, en muchas ocasiones, encuentran dificultades para acceder a financiación por falta de activos o historial crediticio.

Podrán acceder los negocios constituidos en los últimos 24 meses y con un concepto innovador

Los préstamos participativos son una modalidad de financiación que combina características propias del capital riesgo con los préstamos tradicionales. ENISA se convierte en socio del emprendedor, compartiendo tanto los riesgos como los beneficios del proyecto.

Uno de los principales atractivos de estos préstamos es que el pago de intereses se adapta a la evolución de la empresa. Si el negocio crece, el organismo público participará de ese crecimiento, pero si las condiciones económicas son adversas, la carga financiera sobre el emprendedor es menor, lo que les permite seguir operando sin caer en una asfixia financiera.

Esta nueva inyección de 78 millones de euros está destinada a negocios que cumplan una serie de requisitos, entre ellos estar constituidas en los últimos 24 meses y contar con un modelo de negocio innovador. Además, se pone especial énfasis en que los equipos directivos estén liderados por jóvenes, fomentando la creación de empleo y el emprendimiento juvenil, un aspecto clave en la recuperación económica y social de España.

Se trata de préstamos participativos, sin comisiones de apertura, ni de estudio.

No existen comisiones de apertura, ni de estudio, lo que facilita aún más el acceso a estos recursos

Según los responsables de ENISA, esta línea de financiación no sólo contribuye al crecimiento de las startups, sino que también tiene un impacto directo en la creación de empleo. El acceso a financiación es uno de los principales obstáculos a los que se enfrentan los nuevos negocios, y con esta medida, el organismo público busca precisamente ayudar a superar esta barrera.

El acceso a estos préstamos participativos está diseñado para ser un proceso ágil y accesible. Los emprendedores pueden solicitar financiación directamente a través del portal de ENISA, donde también encontrarán asesoramiento y herramientas que les permitirán mejorar sus solicitudes. Además, no existen comisiones de apertura, ni de estudio, lo que facilita aún más el acceso a estos recursos.

La financiación se otorga por un período de entre cinco y nueve años, con un plazo de carencia que puede alcanzar los tres años, dependiendo del proyecto y sus necesidades. Para más información y para iniciar los trámites, se puede acceder al portal de ENISA en este enlace.

Entre los proyectos que han recibido ya apoyo de este organismo público se encuentran desde startups tecnológicas hasta micropymes dedicadas a la sostenibilidad o a la transformación digital de sectores tradicionales. El éxito de estos proyectos ha permitido a muchos emprendedores escalar sus negocios y, en algunos casos, internacionalizarse.

Un tipo de financiación que ha sido clave también para proyectos en fases precomerciales que, sin acceso a capital, habrían visto truncado su desarrollo.