1. Su nuevo proyecto pretende unir fuerzas con las asociaciones de autónomos y la patronal 
  2. El acceso a la financiación de las pymes es una de las prioridades de su mandato
  3. La nueva presidenta aboga por retribuciones claras y públicas en Cepyme

Ángela de Miguel se ha proclamado hoy presidenta de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme). Es la primera mujer que accede al cargo de la patronal desde que fue fundada en 1977. Un hecho que habla de cambios y renovación. Su elección culmina tres meses de campaña intensa en los que ha recorrido más de 20.000 kilómetros por todo el país, escuchando a empresarios, presentando propuestas y cuestionando con contundencia el rumbo de la organización bajo la anterior presidencia.

En una entrevista en exclusiva a este diario explicó que, durante ese periodo, además de lograr consolidar el respaldo de federaciones autonómicas clave, ha conseguido hacerse visible como alternativa para devolver a los pequeños y medianos negocios, a Cepyme, el peso que, en su opinión, había perdido tanto en el ámbito empresarial como en el diálogo social.

“El primer problema que tenemos que solucionar es la falta de visibilidad de la organización”, advirtió a este diario. “Creo que Cepyme tiene que ser una organización que, como ocurre con CEOE o ATA, no necesite presentación. Todo el mundo debe conocernos y saber lo qué representamos. Y eso no ocurre en la actualidad”. Esa falta de presencia, insistió, no es un asunto de imagen, sino de influencia.

“Ser visible para ser útil. Y eso implica estar donde hay que estar, pero también proponer. No basta con acudir a una reunión. Hay que estar, tener peso, hacer propuestas y cerrar acuerdos cuando se pueda”.

Su nuevo proyecto pretende unir fuerzas con las asociaciones de autónomos y la patronal 

Una campaña que se centró en la voluntad de recuperar protagonismo institucional y también por una apuesta por la unidad patronal. Asegura que su proyecto no busca romper puentes ni marcar distancias con ATA ni con CEOE. Al contrario. “Desde la unidad de acción podemos tener más capacidad para lograr cosas para nuestras empresas. Eso no está reñido con que cada cual tenga su voz. Pero partir de la idea de que queremos ir por libre no refuerza, sino que debilita”.

De Miguel defiende una Cepyme “más presente, más fuerte y más unida”. Una organización en contacto constante con el tejido empresarial que dice representar. “He recorrido muchos kilómetros a lo largo de esta campaña para conocer la realidad de las pymes españolas. Me he visto cara a cara con las empresas, en la práctica totalidad de los territorios y de los sectores. La primera visita fue a las pymes afectadas por la Dana en Valencia. Eso es lo que debemos hacer si queremos saber por lo que debemos pelear”.

Ese contacto directo con las empresas será una prioridad en su mandato. Pero también una estrategia para ganar peso político y público: “Tenemos que estar ahí fuera contando lo que nos preocupa y lo que vamos a hacer para solucionarlo. No solamente en los medios, sino también en los foros, sin caer en el presidencialismo. Tengo la fortuna de contar con un equipo amplio que puede llevar nuestra voz a muchos lugares. Y debemos tener claro que, junto a CEOE y ATA, vamos a ser protagonistas del diálogo social”.

El acceso a la financiación de las pymes es una de las prioridades de su mandato

Considera que la reducción de opciones bancarias, derivada de las fusiones, puede perjudicar a las pequeñas empresas si no se articulan mecanismos correctores. “Nuestro papel será buscar la mayor accesibilidad al crédito, para que las pymes puedan crecer, innovar, salir al exterior. Para eso hay que promover soluciones público-privadas que garanticen el acceso a financiación en condiciones justas”.

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Ángela de Miguel cree imprescindible “promover soluciones público-privadas que garanticen el acceso a financiación en condiciones justas”.

Pero insiste en que no todo pasa por los bancos. “Cuando hablamos de financiación, la otra cara de la moneda es asegurarnos de que las pymes cuenten con menor presión fiscal o que se reduzca la morosidad. No se trata sólo de que puedan obtener recursos prestados, sino de que puedan disponer de lo que ya es suyo cuando lo necesiten”.

En todo caso, Ángela de Miguel considera que la situación general no acompaña. Cree que el entorno regulatorio se ha vuelto hostil para los negocios, y que se ha instalado una visión que desprecia al emprendedor. “Lo que las empresas necesitan es un clima de negocios en el que no se demonice la iniciativa privada. Hay que dignificar al emprendedor y la empresa”.

“Una de mis primeras batallas vaya a ser la oposición a la reducción de jornada planteada por el Gobierno. Vamos a luchar para que no se materialice.

Durante la campaña, la flamante presidente de Cepyme hizo bandera de la necesidad de profesionalizar la dirección de la organización y se comprometió a dedicar su tiempo íntegro a la tarea. “Será una labor de 365 días al año y siete días por semana. De la misma manera que no he trabajado como empresaria, sino que soy empresaria, soy pyme. Ahora toca que mi equipo y yo seamos Cepyme”.

Rechaza que la presidencia sea una ocupación parcial o una posición simbólica: “Esto no puede ser la actividad secundaria de nadie. Hay que estar trabajando por las pymes de forma intensiva, antes que nada”.

La nueva presidenta aboga por retribuciones claras y públicas en Cepyme

Ese compromiso se refleja también en su propuesta de retribución clara y pública, frente al modelo anterior basado en dietas. “Me han preguntado mucho por la retribución como presidenta, y no esquivo la pregunta. Es mejor tener una retribución, que obtener dietas que nadie sabe de dónde salen o a qué responden”.

Aseguró que es sencillo: “Las pequeñas y medianas empresas hacen enormes esfuerzos por estar dentro de nuestra organización. Tenemos que reportarles no sólo resultados a la altura de sus expectativas, sino también un modelo abierto, participativo y transparente”.

De Miguel asume la presidencia de Cepyme tras una campaña marcada también por los cruces de acusaciones. Ella denunció una “campaña de difamación” contra su candidatura y su equipo, y rechazó de plano los métodos de presión que le atribuyeron desde la candidatura rival.

“Me da mucha pena ver el nivel de ruido y desinformación que se ha dado en este proceso. Es algo que me comprometo a eliminar cuando llegue el momento”.

Otra de las líneas que prevé reforzar es la presencia de Cepyme en Europa. Considera que muchas decisiones que afectan a las empresas ya no se toman en Madrid, sino en Bruselas. “El primer movimiento tiene que ser, igual que a nivel nacional, ser propositivos allí donde tenemos un espacio. Ya sea en SME United o en el CESE europeo. No se debe estar por estar. Debemos estar para detectar necesidades entre nuestras empresas y trasladarlas. Hay que tomarse nuestra presencia en la UE tan en serio como en el diálogo social en España”.