El crowdfunding, micromecenazgo o financiación participativa que utilizan los negocios creció en 2023 (última fecha con datos) un 26%, hasta generar un volumen de ingresos de más de 379 millones de euros, según la consultoría Universo Crowdfunding. 

Esta cuantía supone que la cifra de negocio se ha multiplicado casi por cuatro desde el año 2017, cuando superó los 101 millones. Y es una opción cada vez más empleada por emprendedores y empresas, que utilizan este recurso como método de financiación para sacar adelante sus proyectos. 

Además, existen fórmulas diversas, como el crowdfunding por donación, el crowdfunding de recompensa, el crowdlending (forma de préstamo) o los royalty crowdfunding (porcentaje de ingresos por adelantado).

Sin embargo, cada una de ellas tributa de una forma diferente. Un dato que puede ser interesante conocer para autónomos y pymes a la hora de seleccionar una de estas estrategias de financiación.

  1. Fórmulas de micromecenazgo
  2. Cada fórmula de crowdfunding presenta una fiscalidad diferente
  3. Los expertos recomiendan unas u otras fórmulas de crowdfunding según el tipo de negocio
  4. El crowdfunding ofrece a los autónomos y pymes una opción para establecerse en el mercado
  5. Inconvenientes que presenta el crowdfunding

Fórmulas de micromecenazgo

La Asociación Española de Crowdfunding establece como válidas hasta cuatro modelos de micromecenazgo, como son la donación, la recompensa, la inversión y el préstamo, aunque en los últimos años también se ha asentado el ‘crowdfunding de regalías’. 

Cada uno de ellos tiene un sistema de financiación diferente, permitiendo con esta diversidad escoger el método de financiación que mejor se adecúa al tipo de proyecto que el emprendedor quiere financiar. 

Como explicó a este medio la abogada experta en planificación fiscal y societaria del despacho Navas y Cusí, Elena Carreras, las fórmulas de micromecenazgo son muy variadas, y presentan diferentes ventajas e inconvenientes a tener en cuenta por parte de los trabajadores por cuenta propia

  • Donación (donation-based crowfunding). El donante ofrece el dinero de forma altruista, sin esperar recompensa económica. Es más utilizado en proyectos sociales o sin ánimo de lucro. “Entre sus ventajas, es rápido y flexible. Aunque no hay recompensa para el donante. Como inconveniente, suele recaudar menos que otras fórmulas, pues depende de la solidaridad”. 
  • Recompensa (reward-based crowfunding). El mecenas aporta el dinero y, a cambio, obtiene una recompensa, como puede ser un producto o servicio. “Es más frecuente en el lanzamiento de productos de los negocios, así como en proyectos culturales o artísticos. Por ello, resulta ideal para validar los productos, servicios o ideas de la empresa. Como inconveniente, está la obligación de cumplir con las recompensas, que puede suponer un coste elevado”. 
  • Préstamo (crowdlending). Con esta fórmula, un prestamista o inversor (o varios) prestan dinero al promotor, quien debe devolverlo en un plazo determinado, con o sin intereses. “Es habitual entre las empresas que necesitan financiación rápida, o para proyectos inmobiliarios o energéticos. Permite acceder a financiación sin pasar por el banco, aunque, si se acuerdan intereses, hay que devolverlos”.
  • Inversión (equity-based crowfunding). En este caso, un inversor invierte dinero a cambio de una participación en el capital social o en los beneficios del proyecto. “Este sistema es más frecuente en startups o pymes con proyectos innovadores. Es una buena opción para captar inversores y socios estratégicos. Como contrapunto, implica la disolución del capital y requiere cumplir exigencias legales más estrictas”. 
  • Crowdfunding de regalías (royalty crowdfunding). El mecenas recibe un porcentaje de los ingresos futuros del proyecto o idea de negocio financiada, en lugar de acciones e intereses. “Es frecuente en proyectos culturales o proyectos que prevean ingresos recurrentes. Con esta fórmula, a diferencia del caso anterior, no se diluye el capital social, aunque puede ser más complejo de gestionar”. 

Cada fórmula de crowdfunding presenta una fiscalidad diferente

La donación, la recompensa, el préstamo, la inversión y el royalty tributan de manera distinta y en diferentes impuestos. Por este motivo, como señaló la abogada, es importante tener en cuenta lo que va a costar al trabajador por cuenta propia obtener esta fuente de financiación. 

Crowdfunding de donación

Para el emprendedor, se considera una donación. Si lo recibe una persona física, el importe recibido tributa en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD). 

El mecenas, por su parte, puede deducir en IRPF una cuantía de lo donado. “Si es una sociedad, puede deducir donaciones a entidades benéficas en el Impuesto sobre Sociedades”. 

Recompensa

Para el emprendedor, se considera venta o prestación de servicios. Si es empresario o profesional tiene que emitir factura con IVA (21% salvo productos o servicios con tipos reducidos) y el importe recibido tributa como ingreso de actividad económica en RENTA (si es persona física) o en IS (si es empresa).

En el caso del mecenas, no tendría implicaciones fiscales directas, por tratarse de un consumidor. Y, si es una empresa, podría deducirse el gasto si éste tiene vinculación con su actividad.

Préstamo

Para el emprendedor, el dinero recibido en este caso como préstamo no tributa por sí mismo, según explicó la experta. Los intereses pagados al mecenas son gasto deducible, tanto en RENTA para el autónomo, como en Impuesto de Sociedades para el negocio.

El mecenas sí debe tributar en IRPF los intereses cobrados del préstamo, como rendimiento del capital mobiliario (es decir, en la base imponible del ahorro).

Inversión

Para el emprendedor, el dinero recibido no tributa directamente como ingresos, sino que pasa a formar parte del capital social. “Habrá gastos notariales y registrales”.

Para el mecenas, se adquieren participaciones o acciones sin tributar en el momento de la inversión. “Tributa cuando vende sus participaciones (base imponible del ahorro). En el IRPF, puede deducir un porcentaje de la inversión en empresas de nueva creación”. 

Royalty 

Para el emprendedor, los pagos de los ingresos futuros que se hagan a los mecenas se consideran gasto deducible en RENTA y en el Impuesto de Sociedades. 

En cuanto al mecenas, los royalties percibidos tributan como rendimientos del capital mobiliario en la base imponible del ahorro en el IRPF. 

La financiación alternativa crece un 26%: cómo tributan las fórmulas de crowdfunding para autónomos y pymes
La financiación alternativa crece un 26%: cómo tributan las fórmulas de crowdfunding para autónomos y pymes.

Consideraciones fiscales a efectos de IVA

Algunas de las fórmulas de micromecenazgo están sujetas a IVA, mientras que otras no lo están. Este aspecto también es importante a valorar en el aspecto fiscal de estos métodos de financiación.

  • La donación no está sujeta a IVA. “Hay casos en los que se realiza una entrega a cambio de la donación. En ese supuesto, deja de ser donación y puede estar sujeta a IVA (podría considerarse recompensa)”.
  • La recompensa sí está sujeta a IVA, dado que se considera una entrega de bienes o prestación de servicios.
  • El préstamo no está sujeto a IVA, porque no hay contraprestación de bienes o servicios y los intereses pagados están exentos de IVA (artículo 20.1.18º LIVA).
  • La inversión no está sujeta a IVA, ya que no hay entrega de bienes o prestación de servicios.
  • En el royalty crowdfunding, los pagos periódicos que el emprendedor realice a los mecenas por derechos de explotación se consideran prestaciones de servicios sujetos a IVA.

Los expertos recomiendan unas u otras fórmulas de crowdfunding según el tipo de negocio

Según detalló Carrera, en el caso del autónomo persona física, aunque el crowdfunding puede ser una alternativa interesante, algunas fórmulas presentan limitaciones. 

Este el caso del crowdfunding de inversión, que no pueden aplicar al estar enfocado a empresas, pero también resulta menos recomendable el royalty, dado que requiere una mayor estructura económica y financiera, siendo más conveniente las otras alternativas.

“Los autónomos personas físicas no pueden utilizar el crowfunding de inversión, dado que no pueden emitir participaciones, ni tampoco es recomendable el royalty crowfunding, porque requiere previsiones de ingresos futuros y contratos complejos”. 

En los negocios de 10 o más empleados, por otro lado, resulta conveniente el reward based crowdfunding y el préstamo, mientras que si se trata de un negocio innovador o startup, el equity crowdfunding o inversión sería la opción más atractiva.

“El equity crowfunding es muy recomendable para pymes innovadoras o startups ya que permite captar socios y recursos sin deuda bancaria y supone una oportunidad para crecer o internacionalizarse”. 

El crowdfunding ofrece a los autónomos y pymes una opción para establecerse en el mercado

Según aclaró Carrera, el micromecenazgo presenta una serie de beneficios para el trabajo por cuenta propia, especialmente en el caso de autónomos, microempresas o startups que acaban de iniciar su andadura en el emprendimiento. 

Sus fórmulas permiten encontrar la vía más adecuada para la idea de negocio, presentando menor riesgo o diversificación de este, a diferencia de otras alternativas, ya que no se depende solo de un gran inversor. 

También presentan mayor flexibilidad en las condiciones de acceso y ausencia en la exigencia de garantías personales al emprendedor frente a la financiación bancaria. Y, a su vez, en ocasiones, se convierte en la única fuente de financiación disponible a la que puede acogerse el autónomo o negocio, según el caso. 

“No se depende de bancos, avales, ni scoring financiero tradicional. Es perfecto para autónomos, microempresas o startups que aún no tienen un historial bancario sólido. A menudo, es la única vía de financiación viable en fases iniciales o para proyectos diferentes que un banco no entiende”. 

En ese sentido, destacó el reward-based crowdfunding como “la mejor encuesta real”. Si la gente apoya económicamente el proyecto, demuestra el interés del mercado en el producto. Asimismo, “cada campaña de crowdfunding es una acción publicitaria ya que da visibilidad en prensa y redes sociales”. 

Inconvenientes que presenta el crowdfunding

A pesar de que el micromecenazgo es una alternativa atractiva de financiación con diversas ventajas, también presenta algunos inconvenientes destacables. 

  • Como ejemplo, preparar una campaña de crowdfunding también supone un esfuerzo económico y de tiempo. “Los préstamos bancarios se basan únicamente en solvencia o garantías, no en marketing. Además, no existen garantías de que se consiga la cantidad necesaria para el proyecto. El banco, si te aprueba el préstamo, te entrega el importe íntegro”. 
  • Se debe valorar que las plataformas dedicadas a las campañas de crowdfunding suelen cobrar un porcentaje sobre lo recaudado.
  • Como se ha visto anteriormente, autónomos y pymes también deben facturar IVA en algunas modalidades y cumplir una serie de obligaciones fiscales. Este detalle “no es tan fácil para autónomos o pequeñas empresas”. 
  • Si se elige el equity crowdfunding, se cede parte del capital social a nuevos socios, que tendrán derecho a voto y participación en beneficios.
  • En la opción de préstamos, los intereses pueden resultar, con frecuencia, más altos que los exigidos por los bancos.