El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible publicó este mes su nuevo «Plan de Inspección de Carreteras», un documento que recoge las directrices y procedimientos que van a llevar a cabo los inspectores este año para detectar y prevenir las principales infracciones de los autónomos y empresas del sector del transporte. 

La Comisión de Directores Generales de Transporte ha elaborado el plan de este año en base a diversas áreas de actuación. Principalmente las autorizaciones y certificados; las mercancías -donde se incluye desde el exceso de peso hasta la morosidad comercial-; los tiempos de descanso y otras novedades relacionadas con los tacógrafos.

Este año la Inspección va a poner especial énfasis en la vigilancia de empresas con un amplio historial de infracciones y sobre todo en el uso de herramientas tecnológicas avanzadas como el tacógrafo inteligente, que es obligatorio desde enero de 2025. Además, se intensificará el control de los tiempos de conducción y los descansos que hagan los autónomos y sus trabajadores, así como otras «prácticas desleales» vinculadas a las autorizaciones y licencias, o las empresas buzón.

Principales fraudes e infracciones de los transportistas que controlará la Inspección este 2025

Dentro del nuevo plan se especifican varias actuaciones prioritarias donde vigilará la Inspección a los autónomos y empresas del transportes, así como determinadas campañas y controles en carretera previstos para 2025. A continuación se resumen las principales áreas.

Autorizaciones de los transportistas, empresas buzón y falsas cooperativas

Según explica el plan de control, la actividad de transporte ha de realizarse al amparo de las correspondientes autorizaciones, cuyo otorgamiento determina el cumplimiento de los requisitos exigibles. «Es necesario, por tanto, controlar que los servicios de transporte se realizan con autorizaciones de transporte válidas y que se siguen cumpliendo los requisitos de otorgamiento de las mismas».

Dentro del área de las autorizaciones, la Inspección también prevé poner el foco este año en las conocidas como «empresas buzón», negocios que dicen estar ubicados fuera de España para eludir el pago de sus impuestos y simular viajes internacionales.

Según explica el texto, «las empresas buzón son empresas sin actividad económica real en el país donde tienen su sede y donde contratan a los trabajadores, pero con actividad en otros Estados miembros de la Unión Europea donde realmente prestan sus servicios, utilizando fraudulentamente la figura de los desplazamientos transnacionales para eludir las normas que resultan de aplicación y abaratar costes salariales tributarios y de Seguridad Social, con los graves perjuicios que tales prácticas ocasionan».

En esta línea, asegura el ministerio, las Inspecciones de Transportes y las Inspecciones de Trabajo y Seguridad Social realizarán actuaciones conjuntas con el fin de reforzar, mejorar y ampliar la lucha contra el fraude para evitar las contrataciones de trabajadores mediante empresas buzón.

También este año, se controlarán las cooperativas en el sector del transporte en las que «no existe una verdadera relación societaria o que estén encubriendo las obligaciones y responsabilidades que son exigidas a las empresas de transportes». Este control se extiende a la detección de los falsos autónomos y fraude fiscal contando activamente para ello con la colaboración de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y de la Agencia Tributaria.

Certificados de los conductores

Otra de las áreas prioritarias para los inspectores este 2025 será comprobar que los conductores cuentan con el CAP -Certificado de Aptitud Profesional-, es decir,  la cualificación inicial y la formación continua necesaria para conducir determinados vehículos destinados al transporte de mercancías o de viajeros por carretera.

Además, apunta el plan, la Orden TRM/59/2025 establece la necesidad de disponer de un certificado de conductor para la realización de la actividad de transporte por conductores de terceros países -no nacionales de un estado miembro de la Unión Europea o residente de larga duración en él- en el transporte internacional de mercancías por carretera.

En ella se dictan las normas para su expedición, contenido, características y plazo de validez. Por lo tanto, los inspectores comprobarán las condiciones de uso de este certificado para evitar su uso fraudulento.

Tiempos de descanso y novedades en los tacógrafos

El control de los tiempos de conducción y descanso es otro de los objetivos prioritarios de la Inspección del Transporte. Respecto al control de las jornadas de trabajo de los conductores profesionales, el mismo viene impuesto por la Directiva 2006/22/CE donde establece el número mínimo de las jornadas de trabajo que se deben controlar para verificar que se cumplen estas obligaciones.

Según esta norma, los inspectores deberán controlar este año al menos el 3% de las jornadas de trabajo que se produzcan en cada uno de los estados miembros en el sector del transporte por carretera.

Además, como novedad, a partir del 1 de enero de 2025, buena parte de los vehículos deberán estar equipados con un tacógrafo inteligente de segunda generación .En cuanto a los vehículos en servicio equipados con tacógrafo inteligente de versión 1, deberán sustituir ese tacógrafo por uno de generación 2 a partir del 18 de agosto de 2025 para realizar el transporte internacional.

En una fase posterior -el 1 de julio de 2026- se hará obligatorio para los vehículos comerciales ligeros (de más de 2,5 toneladas) que participen en operaciones de transporte internacional.

Mercancías, exceso de peso y morosidad

Según explica el Plan de Control, los excesos de peso en los vehículos de transporte de mercancías sobre la masa máxima autorizada (MMA), aparte de los daños que producen en la infraestructura y del peligro que suponen para la seguridad vial, distorsionan la competencia y la ordenación del transporte, al aumentar de forma considerable su oferta.

Estos excesos de peso sobre la masa máxima autorizada tanto del vehículo como por eje están clasificados como infracciones que deben de ser controladas por la Inspección de Transportes.

En cuanto a la regulación específica del transporte de mercancías peligrosas, según el texto, «la peligrosidad que entrañan los accidentes en que se ven involucrados estos vehículos así como la alarma social que generan tales accidentes, aconsejan priorizar el control sobre este tipo de transporte».

Aunque todavía no hay un régimen sancionador contra la morosidad, la Inspección prevé vigilar el incumplimiento del plazo máximo legal de pago de sesenta días.

Según apunta el texto, la lucha contra la morosidad en el ámbito del transporte de mercancías por carretera constituye una de las prioridades de la Inspección de Transportes ya que los impagos influyen negativamente en la liquidez de las empresas, complicando su gestión financiera y afectando a su competitividad y rentabilidad.

Por otro lado, el precio convenido del transporte, así como el importe de los gastos relacionados con él que deberán cubrir el total de los costes efectivos es uno de los controles establecidos por el Real Decreto-ley 14/2022, de 1 de agosto, de medidas de sostenibilidad económica en el ámbito del transporte.

En este sentido la ley incorpora infracciones para garantizar que el precio del transporte sea superior a los costes y gastos del transportista efectivo. Los servicios de inspección controlarán el contenido de las cartas de porte y la emisión de las mismas, cuando correspondan, así como aquellos otros documentos contractuales en los que venga reflejado, y, en el caso que proceda, se analizará si el precio pagado cubre la totalidad de los costes del servicio.