La Ley de Segunda Oportunidad ha incrementado significativamente el número de ciudadanos, muchos de ellos autónomos, que quedan exonerados de sus deudas en España. Hasta el punto de que, según el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), estos últimos años se han registrado cifras próximas a los 2.000 casos anuales.

Se trata de personas que han sido liberadas de sus obligaciones financieras desde la entrada en vigor de esta normativa. Sin embargo, dejar atrás las deudas por orden de un juzgado no exime automáticamente a los autónomos de seguir apareciendo en los ficheros de morosos, lo cual puede ser un obstáculo para acceder a cualquier producto crediticio, esencial para remontar profesionalmente. “Es necesario un proceso adicional para solicitar la retirada de los datos de estas listas negras”, explicó a este diario Ignacio Martínez-Fonseca, CEO del despacho de abogados LawYou, quien destaca que este paso es esencial para recuperar la normalidad financiera.

El proceso para salir de listas de morosos como la de la ASNEF o el RAI puede tardar entre uno y tres meses

Los ficheros de morosos como los de  ASNEF (Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito) o del RAI (Registro de Aceptaciones Impagadas) son bases de datos gestionadas por entidades privadas, en los que se incluyen los nombres de personas con deudas impagadas. Estar incluido en estos registros puede tener consecuencias graves, ya que muchos negocios y entidades financieras consultan estos ficheros antes de firmar cualquier tipo de contrato profesional o de conceder créditos.

El proceso para salir de estos ficheros, tras la exoneración de deudas, puede tardar entre uno y tres meses, dependiendo de la rapidez de las gestiones y la eficiencia de las entidades que administran estos registros. Martínez-Fonseca subrayó “la importancia de realizar un seguimiento adecuado de cada caso para evitar retrasos innecesarios. Y para, en su caso, denunciarlo y exigir responsabilidades”.

El autónomo debe contactar directamente con los ficheros, como ASNEF o RAI, y presentar una solicitud formal para la eliminación de su nombre. Esta solicitud debe ir acompañada de la resolución judicial que acredite la exoneración de sus deudas, emitida por el juzgado o la entidad correspondiente. “No es sólo cuestión de presentar el documento; es fundamental hacerlo correctamente para evitar demoras innecesarias», advirtió el abogado.

Este trámite se puede realizar de manera telemática o postal, dependiendo de las opciones que ofrezca cada fichero. Martínez-Fonseca explicó que “muchos autónomos suponen que al acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad su salida de estos ficheros es automática, pero esto es un error común. El proceso de eliminación requiere una gestión adicional que, de no ser realizada, deja al autónomo en una situación complicada”, comentó el experto. Pues en estos casos, las consecuencias pueden ser desagradables, afectando su capacidad para obtener crédito, alquilar una vivienda o firmar contratos con proveedores.

Recuperar la normalidad financiera, tras una sentencia a favor, puede tardar entre uno y tres meses.

Los plazos para que las entidades responsables de los ficheros procesen la solicitud suelen estar entre 30 y 60 días, aunque pueden extenderse si no se sigue el proceso adecuado o hay errores en la documentación. “Por lo que recomiendo siempre hacer un seguimiento de la solicitud y contactar con las entidades, si no se recibe una respuesta en los plazos establecidos», añadió el experto.

Obstáculos y dificultades en el proceso para salir de una lista de morosos

Salir de los ficheros de morosos puede resultar un proceso tedioso para muchos autónomos, que deben enfrentarse a la burocracia de un proceso expresamente lento y poco claro. Los errores en la tramitación son comunes, y la falta de actualización de los datos puede retrasar aún más la eliminación del nombre de estos registros. “En muchas ocasiones, es necesario insistir y realizar seguimientos constantes para asegurar que todo se procesa correctamente”, apuntó el abogado de LawYou.

Una de las recomendaciones clave de Martínez-Fonseca para agilizar el proceso es iniciar los trámites lo antes posible, en cuanto se obtenga la resolución judicial de exoneración de las deudas. “El tiempo es crucial en estos casos y presentar la documentación completa desde el principio ayuda a evitar complicaciones innecesarias”, subrayó.

En caso de que los ficheros de morosos no eliminen el nombre de un autónomo en el plazo correspondiente, existen consecuencias legales para las entidades responsables. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) puede imponer sanciones si detecta una infracción en la normativa de protección de datos. Las multas por infracción leve pueden llegar hasta los 40.000 euros, por infracción grave a los 300.000 euros, y en los casos más graves hasta 20 millones de euros o el 4% de la facturación anual de la empresa que gestiona el fichero. “Estas sanciones son un claro recordatorio de la importancia de respetar los derechos de los autónomos y de cumplir con los plazos establecidos”, argumentó Martínez-Fonseca.

Además, el autónomo afectado puede reclamar compensaciones por los daños y perjuicios sufridos debido a la inclusión indebida en estos registros, acudiendo a los criterios de la responsabilidad civil, como el derecho al honor. “Sin embargo, estos casos dependen de las circunstancias específicas y de la evolución de la jurisprudencia”, matizó el abogado, advirtiendo que no siempre es fácil conseguir una compensación, por cuento es preciso demostrar fehacientemente cada daño y cada perjuicio supuestamente ocasionados.

Dejar atrás las deudas, por orden judicial, no elimina automáticamente de los ficheros de morosos.

¿Qué pasos deben seguir los autónomos para salir de una lista de morosos si se exoneran sus deudas judicialmente?

Por lo tanto, los pasos a seguir para salir de los ficheros de morosos una vez que un autónomo ha sido exonerado de sus deudas, ya sea por la Ley de Segunda Oportunidad o por otro tipo de sentencia o de acuerdo extrajudicial:

Obtener la resolución judicial

Lo primero que debe hacer el autónomo es asegurarse de tener la resolución judicial que acredite la exoneración de las deudas. Este documento es esencial para iniciar el proceso.

Contactar con los ficheros de morosos

Dirigirse directamente a los gestores de los ficheros de la ASNEF y del RAI. Se debe solicitar la eliminación del nombre del autónomo de estos registros, proporcionando la documentación correspondiente.

Presentar la solicitud formal

La solicitud de salida del fichero puede realizarse de manera telemática o postal, dependiendo del fichero. Es crucial que la solicitud incluya la resolución judicial y, en algunos casos, un escrito formal dirigido al fichero de morosos explicando la petición de eliminación.

Hacer un seguimiento del proceso

Una vez presentada la solicitud, el fichero de morosos tiene entre 30 y 60 días para eliminar el nombre del autónomo. Es recomendable hacer un seguimiento continuo, ya que a veces se producen demoras o errores que pueden ralentizar el trámite.

Reclamar ante la AEPD si es necesario

Si, pasado el plazo estipulado, el nombre del autónomo no ha sido eliminado, es posible presentar una reclamación ante la AEPD. Organismo que puede imponer sanciones a los ficheros que no cumplan con la normativa.

Para los autónomos que se enfrentan al proceso de salida de los ficheros de morosos, el abogado aconsejó estar bien informados y ser proactivos. “Es fundamental presentar toda la documentación correctamente y no esperar a que el fichero elimine automáticamente el nombre”, concluyó Ignacio Martínez-Fonseca. “Hacer un seguimiento continuo del trámite y, en caso de no recibir respuesta en los plazos establecidos, contactar directamente con las entidades responsables es crucial para evitar complicaciones”.