Cada año, miles de autónomos se preguntan qué hacer con los pequeños excedentes que logran guardar tras haber cubierto sus gastos e impuestos. Muchas veces optan por mantenerlos en cuentas corrientes o productos de bajo interés. Sin embargo, con la inflación prevista para 2025 por encima del 3%, tener los ahorros inmóviles equivale a perder poder adquisitivo.
En este contexto, los expertos recomiendan abrir el abanico de opciones y considerar alternativas que, sin requerir grandes capitales ni excesivo tiempo de gestión, permitan mejorar la rentabilidad del dinero. Productos como fondos de inversión diversificados, planes de pensiones flexibles o los cada vez más populares ETFs temáticos se presentan como instrumentos accesibles y adecuados para todo tipo de perfiles, incluso los más conservadores.
En esta entrevista, Bosco Merino Echevarría de Société Générale, explica cuáles son los principales productos para que los autónomos puedan invertir sus ahorros en 2025 y cuáles elegir dependiendo de sus perfiles y el riesgo que están dispuesto a asumir.
Mejores productos para que los autónomos empiecen a invertir en 2025
- Muchos autónomos siguen pensando que invertir es demasiado arriesgado y prefieren dejar el dinero en la cuenta corriente. ¿Qué riesgos reales supone esta estrategia en 2025 y qué alternativas básicas pueden ayudar a proteger el ahorro sin necesidad de grandes conocimientos financieros?
La inversión es un movimiento económico muy interesante. Es una decisión que es fruto de un complejo proceso ya que al igual que puede generar ganancias, si el dinero está mal invertido también puede generar pérdidas. En muchas ocasiones, el miedo a la inversión lleva a guardar los ahorros en la cuenta corriente. Es una opción segura, pero con rendimiento nulo. Además, hay que tener en cuenta la inflación, que erosiona el valor adquisitivo del dinero con el paso del tiempo, lo que significa que, con la misma cantidad de dinero, podrás comprar menos cosas.
Durante años, el miedo a invertir ha sido la norma entre la mayoría de las personas. Pero hoy en día existen instrumentos, entre ellos destacan los Productos Cotizados, que se postulan como la mejor opción para iniciarse en este universo. Su agilidad y equilibrio les ofrece la posibilidad de tener un riesgo controlado, cubriendo la inversión ante posibles caídas. Warrants, Turbos, Bonus, Multis o Reverse Convertible Bonds (RCB) son, entre otros, algunos de los ejemplos que conforman este abanico.
La clave no es otra que formarse y entender con el tiempo el funcionamiento de cada herramienta. Los Productos Cotizados están pensados para aquellos que deseen tomar decisiones tácticas con inteligencia. Como cualquier inversión, necesitan ser correctamente comprendidos para usarse con eficacia.
- Para un perfil conservador, ¿qué productos considera más interesantes este año? ¿Hay opciones que combinen liquidez y cierta rentabilidad sin asumir demasiada volatilidad?
Dentro del mundo de los Productos Cotizados existen dos grandes familias: los Productos de Inversión y los Productos Apalancados. Para alguien más conservador, son más interesantes los Productos de Inversión. Estos responden a un planteamiento más defensivo. Su objetivo no es multiplicar la exposición, sino ofrecer una forma más estable y predecible de acceder a determinados activos. Aquí puedes invertir con tranquilidad y sin complicaciones.
En esta categoría encontramos los Certificados de Capital Protegido que aseguran el reembolso del capital nominal al vencimiento, permitiendo participar en la evolución de un activo subyacente con la tranquilidad de mantener el capital invertido. Esta opción es especialmente atractiva para quienes priorizan la seguridad y buscan preservar su patrimonio. Otra opción son los Certificados Tracker que permiten realizar inversiones temáticas y posicionarse en sectores como la sostenibilidad o el tecnológico, replicando el comportamiento de un índice de forma transparente y líquida, a través de una gestión sencilla.
Así, estos productos permiten participar en la evolución de activos financieros sin necesidad de comprarlos directamente, permitiendo al inversor mantener siempre el control sobre su liquidez.
- Para los autónomos con un perfil moderado, dispuestos a asumir algo más de riesgo, ¿qué opciones de inversión destacarías, como fondos indexados, ETFs temáticos o Productos Cotizados sencillos?
Aquí es donde entran los otros tipos de Productos de Inversión. Unos que combinan rentabilidad con un nivel de protección frente a movimientos adversos del mercado.
En esta categoría encontramos los Bonus Warrants, que ofrece una rentabilidad atractiva siempre que el activo subyacente no caiga por debajo de un cierto nivel. Así, el inversor puede beneficiarse de un potencial extra sin asumir la volatilidad directa del mercado. Otra opción son los Reverse Convertible Bonds (RCBs), que pueden generar beneficios con protección parcial frente a movimientos adversos del activo subyacente.
Estos ofrecen liquidez, cotizan en mercados organizados y permiten al inversor conocer desde el inicio tanto los flujos de pago como los escenarios de vencimiento, y de esta manera se reduce la volatilidad directa del mercado. Estos productos son ideales para horizontes de inversión más largos o para quienes desean diversificar sin la necesidad de realizar un seguimiento constante del mercado.
- Cada vez más inversores muestran interés por productos apalancados que permiten posicionarse al alza o a la baja sobre índices y acciones concretas. ¿Cree que instrumentos como los Warrants o los Turbo Warrants pueden ser una herramienta válida para los autónomos que buscan operaciones más tácticas?
¡Sin ninguna duda! Los Productos Apalancados como los Warrants Tradicionales o los Turbo Warrants no solo te permiten posicionarte al alza o a la baja sobre una gran variedad de activos a través del apalancamiento que puede amplificar tanto las ganancias como las perdidas, sino que además, te permiten personalizar tu estrategia de inversión según las necesidades del inversor, eligiendo el apalancamiento, la fecha de vencimiento, el precio de ejercicio, la paridad, y más.
Comprar directamente una acción solo te permite apostar por su subida de precio, pero con los Productos Cotizados, puedes emplear muchas más estrategias. Por ejemplo, digamos que esperas una elevada volatilidad en el mercado. En este caso podrías emplear lo que se llama un Straddle: comprar un Warrant Call y un Warrant Put, ambos sobre el mismo activo subyacente, con el mismo precio de ejercicio y el mismo vencimiento. El potencial de beneficios es prácticamente ilimitado, siempre que el precio del activo subyacente se mueva de forma muy brusca superior al desembolso inicial.
Por otro lado, puedes usar estos productos como cobertura (hedging), comprando Warrants Put sobre los activos que quieras proteger. Así, si el mercado cae, las ganancias obtenidas con el Put compensarán parte de las pérdidas de la cartera. O, si quieres, puedes emplear otra de las muchas estrategias que ofrecen los Productos Apalancados, adaptándolas a tus expectativas y perfil de riesgo.
- Los Productos Cotizados ofrecen múltiples posibilidades de inversión, pero también conllevan riesgos que es importante conocer antes de operar con ellos. ¿Qué riesgos implican estos productos? ¿Cómo se puede limitar el riesgo y evitar errores comunes?
Los Productos Cotizados implican varios riesgos, siendo el principal la posibilidad de sufrir pérdidas significativas, incluso totales. Esto es especialmente grave si un inversor no comprende el perfil de cada producto y decide invertir una cantidad excesiva de su capital.
Para limitar el riesgo, es fundamental recordar que con estos productos nunca se puede perder más de lo invertido. Pero hay que destacar que una pequeña inversión en Productos Apalancados es suficiente para poder generar ganancias significativas. Pongamos un ejemplo: Si compras 1000 warrants con una paridad 1:1 sobre una acción valorada en 20€, te expones a un nocional de 20,000€ aun solamente habiendo invertido 200€ (con el Warrant a un precio de 0,20€). De este modo, es como si el inversor hubiese invertido 20,000€ pero con una pérdida máxima de 200€ pase lo que pase.
Por lo tanto, una estrategia efectiva es invertir solo la cantidad que uno esté dispuesto a perder en su totalidad. Esto ayuda a gestionar el riesgo de manera más efectiva.
Otro riesgo que hay que considerar es el aspecto psicológico. Las ganancias rápidas pueden llevar a los inversores a aumentar sus exposiciones en momentos de euforia, lo que puede resultar en decisiones imprudentes. Los mercados, a menudo, imponen correcciones a aquellos que actúan sin cautela.
Un inversor exitoso siempre tiene un plan de inversión concreto y lo sigue de manera disciplinada, evitando decisiones impulsivas. Es importante incluir expectativas de pérdidas en la estrategia y no intentar recuperar pérdidas de inmediato invirtiendo de manera desmedida. Evitar estos errores comunes es crucial para proteger los ahorros y mantener una trayectoria de inversión saludable.
- Muchos autónomos empiezan a invertir con cantidades pequeñas, de 50 o 100 euros al mes. ¿Cómo se puede estructurar una estrategia sencilla y accesible sin caer en la improvisación?
No hace falta ser un experto para empezar a utilizar estas herramientas, pero sí es imprescindible estar informado. Estos productos están pensados para inversores que quieran tomar decisiones conscientes, alineadas con su perfil y con una clara comprensión de los riesgos.
Primero, familiarízate con un activo subyacente específico. Elije una acción o activo que sea de interés y estudia su comportamiento en diferentes escenarios de mercado. Esto ayudará a comprender mejor cómo puede reaccionar ante cambios en el entorno económico.
En segundo lugar, habría que seleccionar un Producto Cotizado adecuado, con características entendibles y que se alineen con el perfil de riesgo y recompensa esperada. Después, establece unos objetivos de inversión. Antes de invertir, recomiendo escribir las razones por las cuales decides hacerlo en ese momento, determinando los límites de ganancias y de pérdidas, e identificando los riesgos que podrían surgir durante la inversión y las posibles reacciones.
Ahora sí, es el momento de comenzar con una inversión real, pero modesta. Esto permitirá aprender y ganar experiencia sin asumir un riesgo excesivo. En todo momento hay que seguir de cerca la inversión, anotando cualquier observación importante durante el proceso: compara la evolución real del producto con el comportamiento anticipado, reflexiona sobre cualquier diferencia e intenta comprender las variaciones antes de acudir al emisor para solicitar ayuda. Finalmente, repite el proceso e intenta mejorar tus expectativas y decisiones con la experiencia que vas ganando.
Estos consejos ayudarán a construir una base sólida y a tomar decisiones informadas a medida que comienzas tu camino en el mundo de los Productos Cotizados. Para ayudar a todos aquellos que quieran aprender e invertir, y de aquí a unos años poder ser financieramente libre, Société Générale ofrece una variedad de recursos y apoyos mediante la campaña Mejora Tu Perfil Inversor para empoderar a esos perfiles.
La inversión en Productos Cotizados requiere una vigilancia constante de la posición. Los Productos Cotizados comportan un alto riesgo si no se gestionan adecuadamente. Existe la posibilidad de que el inversor pierda la totalidad de su inversión. Antes de invertir, los inversores deben consultar el KID, el Folleto Base y las Condiciones Finales del producto disponibles en https://bolsa.societegenerale.es/.



