1. La mayor recaudación proviene de los impuestos sobre el trabajo, incluidas las cotizaciones sociales
  2. No deflactar el IRPF y aumentar las cotizaciones aceleró el aumento de la recaudación
  3. Los autónomos con empleados pagan el 83% del aumento en cotizaciones

El Informe Anual sobre Fiscalidad 2026, de la Comisión Europea, ha puesto de manifiesto un dato muy revelador para miles de autónomos que afrontan desde hace tiempo un aumento de costes generalizado y la presión de la incertidumbre política y global actual. 

El organismo europeo señala que España es el país de la Unión Europea donde más ha crecido la presión fiscal en la última década. En concreto, señala un incremento de casi tres puntos porcentuales en el período post pandemia (de 2020 a 2024) frente al anterior (de 2015 a 2019).

El documento de la CE aclara que el aumento de la recaudación deriva principalmente de los impuestos que provienen del trabajo que se recaudan por medio del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), incluyendo las cotizaciones sociales.

Como explicó a este medio Rubén Gimeno, secretario técnico del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) del Consejo General de Economistas, es una consecuencia derivada de no deflactar la tarifa del IRPF y no ajustar los mínimos personales y familiares, entre otros, lo que está llevando a los contribuyentes a pagar más impuestos. 

La mayor recaudación proviene de los impuestos sobre el trabajo, incluidas las cotizaciones sociales

Nuestro país ocupa así el primer lugar en el aumento de la presión fiscal por delante de Lituania (2,3 pp) y Luxemburgo (2,2 pp). En el extremo opuesto, se sitúan Malta y Hungría (−2,8 pp en ambos), países en los que más descendió la presión fiscal en el mismo período.

La recaudación sobre los impuestos del trabajo junto con las cotizaciones se convirtió en la última década en una de las vías para aumentar los ingresos de las arcas públicas en varios de los países intracomunitarios. De los 11 Estados miembros donde más aumentó la ratio de recaudación sobre el PIB entre ambos subperiodos, en nueve de ellos (España, Lituania, Luxemburgo, Chipre, Eslovaquia, Letonia, Portugal, Estonia y Rumanía) el alza se debió a aumentos de la recaudación por impuestos sobre el trabajo.

Adicionalmente, más allá de esta estructura recaudatoria más generalizada, en el caso particular de España el informe menciona a un aspecto particular de nuestra tributación. La CE recuerda que es el único país que mantiene un impuesto al patrimonio neto (Impuesto sobre el Patrimonio), que, en el caso de nuestro territorio, grava la transmisión del patrimonio empresarial y profesional (requiriendo del cumplimiento de requisitos para quedar exento) y otros bienes y derechos, como la donación de participaciones.

Como añadió Gimeno, “hay algún país, como Noruega, o Francia, que tienen algún impuesto parecido, pero no es el impuesto al patrimonio como se aplica aquí. España es el único y no lo suprime. En ese sentido, vamos a contracorriente con respecto al resto de países de la UE, algo que ya hemos comentado en nuestros informes”.

No deflactar el IRPF y aumentar las cotizaciones aceleró el aumento de la recaudación

Los casos de España y Chipre son los más claros en el documento en los que el incremento de la presión fiscal se debe a los impuestos sobre el trabajo. Este incremento (que superó los 2,5 pp del PIB) vino acompañado de la escasa recaudación de las otras dos bases económicas, donde el aumento de los ingresos apenas creció (impuestos sobre el capital) o disminuyó (consumo).

Como añade el informe, en España, evitar la actualización de los tramos del IRPF mediante la deflactación y las subidas de los tipos de las cotizaciones sociales habrían acelerado estos incrementos en la recaudación (teniendo en cuenta, además, que los aumentos se vienen produciendo en un contexto con un fuerte nivel de creación del empleo). 

De esta forma, la CE coincide con las valoraciones de los economistas, quienes vienen pidiendo el ajuste de los tipos del impuesto para evitar, con el aumento de la inflación acumulada, una subida de impuestos exacerbada. “Las rentas están penalizadas por no deflactar la tarifa conforme a la inflación y eso hace que tengamos menos poder adquisitivo que otros países del entorno de la UE”, apuntó el secretario general del REAF.

Asimismo, el informe matiza que en España la estructura actual de los tramos de la renta permanece sin cambios esenciales desde 2015, y, por ello, algunas comunidades autónomas vienen deflactando sus tramos para tratar de amortiguar el encarecimiento de los precios.

La presión fiscal entre los autónomos se dispara: España es donde más crece en 10 años
La presión fiscal entre los autónomos se dispara: España es donde más ha crecido en 10 años.

Los autónomos con empleados pagan el 83% del aumento en cotizaciones

Otro aspecto fundamental que detalla el documento de la CE es acerca de las fórmulas empleadas para sostener el sistema de las pensiones.

Para ello, España ha introducido más recientemente elementos “incrementales y acumulativos”, como el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que seguirá aumentando la recaudación hasta, al menos, 2029. “Esto impacta al beneficio de las empresas, que cada año tienen que cotizar más por los trabajadores”, apuntó Gimeno.

Ahora bien, según analiza el organismo supranacional, los autónomos empleadores pagan 5/6 del aumento de las cotizaciones a través del MEI y los trabajadores 1/6. 

Asimismo, la nueva cotización de solidaridad a los salarios que superan la base máxima de cotización desde 2025 (sin derechos de pensión adicionales) es otro mecanismo que ha contribuido al aumento de la recaudación. Y, a diferencia de los tramos del IRPF, las bases máximas de cotización sí se actualizan cada año; por lo que ambas fórmulas han incrementado las cotizaciones sociales por medio de las rentas medias y altas.

De esta forma, como aclara el informe, la recaudación por cotizaciones sociales y la recaudación por IRPF habrían contribuido “en la misma proporción” al aumento general de ingresos por medio de los impuestos sobre el trabajo en España. 

Otros países que también han aumentado sus cotizaciones sociales son Grecia, incrementando las cuotas a los autónomos y los agricultores mediante nuevos sistemas de categorías de seguros de importe fijo; Eslovaquia, aumentando ligeramente el tipo de las cotizaciones a la Seguridad Social; Rumanía, introduciendo una cotización sanitaria temporal del 10% sobre los ingresos por pensiones y eliminando exenciones y Francia, que ha anunciado un aumento del 3% de las cuotas para los funcionarios territoriales.

Como contrapunto, la carga de las cotizaciones sociales se ha reducido en Bélgica y Suecia. En el caso de Bélgica, reforzando la bonificación fiscal por trabajo y reformando las cotizaciones especiales a la Seguridad Social. Y, en el caso de Suecia, minorando temporalmente las cotizaciones que pagan autónomos y empresas por sus empleados cuando se trata de trabajadores jóvenes.