La precariedad de las pensiones de los autónomos es un tema recurrente en el ámbito laboral. En Euskadi, donde el colectivo representa el 16% de las personas trabajadoras, se ha dado un paso para combatir este déficit histórico. El Gobierno Vasco y las Cámaras de Comercio de Álava, Bilbao y Guipúzcoa han anunciado la puesta en marcha de Entidades de Previsión Social Voluntaria (EPSV) específicas para el colectivo, que les permitirían aumentar hasta en un 20% sus prestaciones públicas.

Se trata de una medida destinada a proporcionar una red de seguridad complementaria a los 160.000 autónomos vascos, cuyas pensiones, de media, no superan los 1.150 euros al mes.

Las aportaciones permitirían incrementar la pensión pública en hasta un 20%

El sistema de EPSV no es nuevo en Euskadi, pero su aplicación específica al colectivo de autónomos es una novedad significativa. Estas entidades permiten a los trabajadores realizar aportaciones económicas durante su vida laboral, con el objetivo de complementar la pensión pública que recibirán al jubilarse. La particularidad del modelo presentado radica en su enfoque, diseñado para cubrir las necesidades de los autónomos, equiparándolo al tratamiento de las EPSV de empleo preferente, habituales en grandes empresas.

Según explicó Noël d’Anjou, consejero de Hacienda y Finanzas del Gobierno vasco, el objetivo es crear un sistema eficiente, con costes de gestión ajustados, aportaciones regulares y ventajas fiscales. De hecho, se estima que una aportación del 6% de los ingresos podría representar un 20% adicional a la pensión pública. “Este sistema responde a la realidad de un colectivo históricamente desprotegido en términos de previsión social, y nuestro objetivo es cambiar esa realidad”, afirmó.

160.000 autónomos vascos podrán acceder a un sistema de ahorro adicional
160.000 autónomos vascos podrán acceder a un sistema de ahorro adicional.

Para garantizar la accesibilidad y el alcance de las EPSV, las Cámaras de Comercio han seleccionado seis entidades financieras aporten garantías para gestionar los planes: Bankoa Abanca, VidaCaixa, Laboral Kutxa, Kutxabank, Mapfre y BBVA. Según el presidente de la Cámara de Bilbao, José Ignacio Zudaire, el proceso de selección se centró en asegurar que estos planes estuvieran al alcance de la mayoría de los autónomos y que pudieran contratarse en sus entidades habituales”.

Además, la iniciativa incluye un plan de comunicación con el lema “Tu presente está en tus manos, ¿por qué no tu futuro?”. La secretaria general de la Cámara de Álava, Olaia Arrieta, detalló que este plan busca acercar la información al colectivo objetivo mediante campañas en medios de comunicación y una plataforma web específica.

La reforma tributaria en Euskadi ampliará las deducciones en la RENTA

Uno de los aspectos más atractivos de estos planes complementarios de pensiones es su diseño fiscal. Según d’Anjou, el Gobierno Vasco y las Haciendas Forales están trabajando en un marco normativo que ofrezca incentivos específicos a los autónomos que opten por este sistema. La reforma tributaria en curso en la comunidad autónoma -que presenta particularidades respecto al resto de España- permitirá que las aportaciones a estos instrumentos sean deducibles en la declaración de la RENTA, siempre y cuando se cumplan las condiciones establecidas para su cobro como complemento a la pensión pública.

Este enfoque fiscal busca aliviar la carga económica durante la jubilación, aunque también pretende fomentar una cultura de ahorro previsional entre los autónomos. “Es crucial que el colectivo adopte estas herramientas para asegurar su futuro económico”, añadió el consejero.

La relevancia de esta medida se entiende mejor al analizar la composición del colectivo autónomo en Euskadi. De las personas trabajadoras en la comunidad, 16 de cada 100 son autónomos, y el 40% de ellos son mujeres. Estos datos subrayan la necesidad de un sistema de previsión social más inclusivo y equitativo. “Estamos hablando de un pilar fundamental de nuestra economía”, afirmó Zudaire, quien destacó que esta iniciativa busca corregir un déficit histórico y extender la previsión social complementaria dentro del colectivo.

El modelo de EPSV para autónomos representa una solución viable a uno de los problemas más acuciantes del colectivo: la falta de previsión social. Las pensiones más bajas y las cotizaciones históricamente reducidas hacen que los autónomos se enfrenten a mayores retos económicos durante la jubilación. Este nuevo sistema, además de ofrecerles una red de seguridad, lo que hace es tratar de fomentar la planificación financiera a largo plazo.

Con el apoyo de entidades bancarias de confianza, ventajas fiscales específicas y un modelo diseñado a medida, esta iniciativa marca un antes y un después en la protección social de los autónomos en Euskadi. La pregunta que queda por responder es si esta medida será suficiente para lograr la adhesión masiva del colectivo y asegurar un futuro económico más estable para sus miembros.