A partir de este mes, todos los vehículos dedicados al transporte de mercancías que realicen viajes internacionales y aún cuenten con tacógrafo analógico o tacógrafo digital no inteligente, no podrán realizar estas rutas. Las principales asociaciones del transporte han denunciado importantes problemas en el suministro de estos dispositivos, que no se han solventado hasta la fecha y dificultan cumplir la normativa.
Por su parte, aquellos que disponen de tacógrafo inteligente de versión 1 tendrán sólo de plazo hasta el 18 de agosto de este año -según el plan de control de la inspección- para poder sustituirlo por uno inteligente de segunda generación para poder realizar encargos fuera de España.
José María Quijano Riestra, secretario general de la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), explicó a este medio que, a los problemas de falta de stock que ya se sufrían el año pasado, se añade un problema derivado de los sensores necesarios para su correcto funcionamiento, que impiden poder utilizarlo de la forma adecuada.
Las asociaciones mayoritarias del transporte señalaron que no se producirían más prórrogas para que los autónomos instalen los nuevos tacógrafos. A pesar de ello, el nuevo Plan de Inspección de Carreteras para este 2025 ya pone especial énfasis en la vigilancia en el uso de herramientas tecnológicas avanzadas.
Unos 130.000 transportistas deben disponer de esta herramienta digital este año para poder llevar a cabo su ruta de transporte, que equivale al 40% de la flota de transporte de mercancías en España, según datos aportados por la patronal Fenadismer.
Las multas por no disponer del nuevo tacógrafo pueden ascender a 30.000 euros
Después de que la Unión Europea aprobara el Paquete de Movilidad en 2020, se pusieron en marcha diferentes medidas con el mismo, entre las que se incluyó la obligatoriedad de introducir en los vehículos de transporte de mercancías tacógrafos digitales de segunda generación, que permiten geolocalizar las rutas internacionales.
Aunque la Comisión Europea y los gobiernos de los Estados miembros mantuvieron una prórroga hasta el pasado 28 de febrero para ofrecer mayor margen en la incorporación de los nuevos dispositivos, facilitando que los transportistas obligados a su uso pudieran aprovisionarse a pesar de los problemas de suministro que ya se estaban produciendo a nivel europeo.
Esta prórroga extraordinaria ya ha finalizado y, sin embargo, los problemas de suministro, que se están produciendo no sólo en España sino en toda la Unión Europea, han generado complicaciones al sector, como explicó a este medio Quijano.
Tanto los problemas de stock que se vienen registrando desde 2023, como los problemas derivados en los sensores necesarios para hacer operativo el nuevo tacógrafo, han generado complicaciones para el sector, no siendo posible acompasar la renovación de los dispositivos en la flota con los plazos impuestos por la normativa europea.
Ante la finalización de este plazo extraordinario para adquirir los nuevos tacógrafos, marzo se convierte en el mes en que los agentes de control de la carreteras comenzarán a cotejar que la obligación se cumple en las vías de circulación.
La falta de cumplimiento podría acarrear cuantiosas sanciones para estos profesionales. La carencia del nuevo tacógrafo, su manipulación -o la de cualquiera de sus elementos-, así como la ausencia de las hojas de registro o su falsificación están sancionadas en España con multas de hasta 6.000 euros, una cantidad algo superior que en otros países de la UE.
Sin embargo, esta cuantía se quintuplica en la frontera con Francia, un punto clave para más de 15.000 transportistas que la cruzan diariamente. El país vecino, destino y zona de paso para autónomos y trabajadores del sector dedicados al transporte internacional, eleva las sanciones a 30.000 euros en estos casos.
Estas condiciones también se aplicarán posteriormente a los vehículos comerciales ligeros de más de 2,5 toneladas, que tendrán que adaptarse a esta normativa para el 1 de julio de 2026, según establece el Plan de Inspección de Carreteras 2025. Para aquellos transportistas que solo proporcionan sus servicios a nivel nacional, también tendrán que adquirir el nuevo tacógrafo en caso de tener que sustituir el suyo por rotura o similares.
Problemas en el uso de tarjetas con el nuevo tacógrafo digital
La Federación Regional de Organizaciones y Empresas de Transporte de Murcia también ha señalado que las tarjetas de tacógrafo digital emitidas antes de 2023 estarían provocando fallos de lectura en el nuevo tacógrafo inteligente de segunda generación, no siendo compatibles para que las funciones del nuevo dispositivo sean del todo efectivas.
Como consecuencia, no se estarían registrado correctamente los descansos, generando, por tanto, “un exceso de conducción y una reducción del tiempo de descanso”, con el fallo grabado en la tarjeta pero no en el tacógrafo.
Esto también podría acarrear importantes sanciones, siendo los tiempos de conducción y descanso unos de los principales aspectos que vigila el plan de control de carretera, donde se inspecciona al menos el 3% de las jornadas de trabajo.
Como ejemplo, en una reciente campaña especial de la Guardia Civil de Tráfico, que inspeccionó a más de 28.000 vehículos de transporte, las denuncias afectaron a un 20% de los mismos y se produjeron, sobre todo, por exceso en las horas de conducción.
Además, el nuevo tacógrafo permite registrar automáticamente el cruce de fronteras. Pero es necesario disponer de una tarjeta de conductor compatible, emitida a partir de agosto de 2023, con la clave e9-07. “Sin ella, el registro automático del cruce de fronteras no funcionará, obligando al conductor a realizar la anotación manualmente”, señaló la organización.
Por ello, la recomendación es sustituir la tarjeta si el conductor de mercancías realiza transporte internacional y tiene una tarjeta anterior a agosto de 2023 con la que han descubierto fallos en el almacenamiento de la información, necesaria para poder cumplir con la normativa.





