Ir a realizar un trabajo y que el cliente lo cancele a última hora, o que el material llegue defectuoso, no es tan raro para muchos profesionales. ¿A qué autónomo no le ha pasado alguna vez? Y en el otro lado, también: ser dueño de una empresa y necesitar a empleado “para ya”, pero no encontrar profesionales disponibles.

Una cancelación a última hora puede significar perder varios días de facturación. Ya sea por falta de material, por mala coordinación en las obras o por la anulación de un trabajo en el último momento.

Con el objetivo de dar respuesta a estas situaciones tan comunes en el día a día de autónomos y pequeños negocios, nació Freeday, una App aragonesa gestionada por nueve hermanos, que conecta al instante a profesionales y empresas para cubrir trabajos que, de otro modo, se quedarían sin hacer.

Liderada por Javier y Enrique Ibarra, esta startup tecnológica lleva más de cuatro años gestándose y se ha lanzado hace poco más de un mes. “Está teniendo muy buena acogida”, aseguraron sus creadores a este medio. Y no es casualidad.

Todo empezó con una obra cancelada

Javier Ibarra sabe bien lo que es quedarse sin trabajo por causas ajenas. Como muchos autónomos del sector de las reformas, recuerda cómo en más de una ocasión se ha encontrado con semanas enteras en blanco. “Muchas veces la obra no estaba lista todavía y, claro, yo me quedaba colgado”, contó.

A medida que conocía a otros profesionales del sector, descubrió que esa frustración era compartida. Todos coincidían: habían sufrido «días en blanco» a causa de algún problema sobrevenido con clientes, proveedores o materiales.

El concepto fue tomando forma de manera natural. “Si yo hubiera sabido que estabas disponible, me habrías venido genial”, le comentaban. Y de esas conversaciones espontáneas, nació la chispa. Javier explicó la idea a sus ocho hermanos y todos se sumaron.

Enrique, su mano derecha, se encargó del desarrollo técnico junto a él. Hasta ahora, el proyecto se ha financiado y gestionado íntegramente en familia. “Todos aportamos algo”, explicó orgulloso a este diario.

Tecnología autodidacta y muchas ganas

Javier es aficionado a la programación, y aunque no tenía formación formal, su curiosidad y constancia le llevaron a aprender por su cuenta. “A lo largo de los años me fui formando en programación, especialmente durante la pandemia, cuando empecé a crear páginas web. Eso me permitió comenzar con el desarrollo de la aplicación móvil”, comentó Javier.

A pesar de no ser un experto en programación, su interés por la tecnología le dio la capacidad de iniciarse en este campo y poner en marcha el proyecto. Hoy, Freeday es una realidad y se puede descargar de forma gratuita en Google Play Store y App Store.

Cómo funciona la APP

El funcionamiento es sencillo e intuitivo. Autónomos y empresas se registran y crean su perfil. En el caso de los trabajadores por cuenta propia, deben indicar qué servicios ofrecen, su disponibilidad y zona geográfica. A partir de ahí, el sistema los sitúa en un mapa interactivo, donde otros usuarios pueden encontrarlos y contactar con ellos.

Tras un primer mes de prueba gratuito, se aplica una cuota simbólica, sin comisiones ni porcentajes sobre el trabajo realizado. “la idea es que la App sea accesible para cualquier persona, por eso hemos ajustado su precio al máximo”, explicó Javier. “Por supuesto, ni los autónomos ni las empresas tienen que pagar un porcentaje de sus ganancias”.

Más allá de las reformas: una comunidad que crece

Aunque en sus inicios se centraron en los gremios de la construcción y las reformas, el crecimiento ha sido orgánico. “Ahora se registran todo tipo de perfiles: electricistas, maquilladores, carpinteros, modistas, peluqueros, diseñadores… nos dimos cuenta de que este problema afecta a todos los autónomos, sin excepción”, señaló Javier.

La comunidad crece cada día. Y, con ella, también la ambición del proyecto.

Lo que viene: clientes, proveedores y ventas

Los hermanos Ibarra tienen claro que esto es solo el principio. Entre sus planes inmediatos está conectar también a los autónomos con clientes finales, de forma que puedan ser encontrados por personas que necesiten sus servicios. “Queremos que Freeday sea una plataforma útil no solo entre profesionales, sino también para que un cliente pueda encontrar, por ejemplo, a un pintor disponible cerca de casa”.

Además, trabajan en una funcionalidad que permita a los autónomos encontrar proveedores de materiales y herramienta. De esta manera, se “simplificaría el proceso de compra y reduciendo tiempos y costes”, argumentaron.

Y no se queda ahí: también planean habilitar una sección de compraventa de excedentes. “A veces te sobra material de una obra que ya no vas a usar. ¿Por qué no venderlo o intercambiarlo con otro profesional?”, propone Javier.

Planean ofrecer una sección en la plataforma donde puedan vender o intercambiar estos excedentes, reduciendo así los desperdicios y facilitando que otros profesionales los adquieran a buen precio.

Su ambición es expandirse internacionalmente

Por ahora, Freeday opera en Aragón, pero el objetivo es llegar a toda España. “Y más allá”, apunta Javier. “Porque este no es un problema local. En muchos países europeos pasa lo mismo: trabajos que se cancelan, autónomos sin plan B, empresas que no encuentran a nadie. Así que sí, la expansión internacional está en nuestros planes”.